Mujer y lucha obrera
Para que apuntéis en las agendas 👉 el martes 30 de octubre tendremos un coloquio muy interesante sobre “Mujer y lucha obrera” a las 19:00h en el Edificio Histórico de la Universidad de Oviedo.
Os esperamos. ¡Acude y difunde!
Para que apuntéis en las agendas 👉 el martes 30 de octubre tendremos un coloquio muy interesante sobre “Mujer y lucha obrera” a las 19:00h en el Edificio Histórico de la Universidad de Oviedo.
Os esperamos. ¡Acude y difunde!
La opinión pública asturiana, la clase trabajadora, las capas populares de nuestra sociedad, las/os votantes de izquierda y la propia militancia del PCA están siendo objeto de un persistente y creciente bombardeo mediático, acerca de los desencuentros evidenciados entre la Dirección de IU de Asturias e IU Federal.Tanto los titulares de las noticias como los contenidos de los artículos de opinión que hoy aparecen en los medios escritos de Asturias destacan términos como DIVISIÓN, RUPTURA, ESCISIÓN, AMENAZAS, INTERVENCIÓN, etc., junto a informaciones, sesgadas, no contrastadas o simplemente falsas.
Por tanto, desde el Partido Comunista de Asturias hemos entendido como necesario hacer públicas nuestras reflexiones, nuestra actitud y, en definitiva, también la posición de fondo, en lo concreto e inmediato, que asumimos en tanto que organización del Partido Comunista de España en el territorio de nuestra Comunidad Autónoma.
Así, queremos, en primer lugar, señalar hasta qué punto la tormenta mediática interesadamente desatada, aprovechando actuaciones chapuceras, caóticas o irresponsables de algunos, está erosionando y dañando gravemente a Izquierda Unida de Asturias, a Izquierda Unida Federal y en general a la opción política misma de la izquierda transformadora y del cambio, tanto en conjunto como por separado. Ha llegado el momento de decir ¡basta! a seguir alimentando a los medios con elementos de desánimo y desmovilización que sólo benefician a nuestros enemigos de clase: la oligarquía en el poder y sus representantes políticos.
En ese sentido, es necesario salir al paso de las apariciones públicas fuera de Asturias y en el marco de una opción política diferenciada, competidora potencial de IU en próximos comicios, de quien, en su condición de Diputado y Portavoz de IU de Asturias en la Junta General, debiera contraer su actividad a la representación institucional que ostenta y al debate orgánico dentro de IU.Lo contrario supone cimentar la incertidumbre, el recelo y la preocupación dentro de IU de Asturias de cara a su futuro próximo y a su horizonte electoral.
Sentado lo anterior, conviene subrayar que el PCA, desde su retorno a IU de Asturias, hace apenas tres años, después de una dilatada e involuntaria exclusión, tuvo especial empeño en extremar su prudencia para aparecer como un vector de propuesta política en positivo y de disposición al trabajo concreto de cualquier índole, más allá de su inclusión en ninguna tendencia o “familia” política y lejos, por tanto, de escenificar ningún propósito de alterar correlaciones internas ni de desestabilizar nada.
Consiguientemente hasta ahora mismo hemos mantenido y mantenemos nuestra voluntad de actuar como factor de cohesión y de unidad dentro de IU de Asturias y también entre IU de Asturias e IU Federal, al igual que, dentro de nuestra modestia, como impulsor ideológico de convergencias políticas y de unidad popular. Por ello y por más de que, al punto a que se ha llegado, parezca muy difícil, seguimos apostando por que prevalezca la sensatez y el diálogo entre compañeras/os, evitando una ruptura catastrófica para todas/os nosotras/os, por encima de dónde ponga cada cual el acento de su sensibilidad política, ya sea en el perfil político propio y en la propia independencia política, ya sea en la confluencia y la unidad popular como exigencias prioritarias. Desde el PCA seguimos creyendo que aún es posible con buena voluntad, superar los recelos, no distanciar la práctica de IU de Asturias de la del conjunto de todas/os nuestras/os compañeras/os de IU federal, acordar las garantías políticas que sean necesarias, para que toda la militancia pueda sentirse cómoda y restablecer la confianza. En un mundo donde los mayores enemigos se sientan a dialogar, sería deleznable, que planos de la misma fuerza política, compañeras y compañeros, a quien une muchísimo más de lo que pueda separarles, no seamos capaces de detenernos un instante para la conversación y el acuerdo.
Desde el PCA hacemos un llamamiento a parar las hostilidades, a renunciar a la utilización de datos inciertos, tergiversaciones, afirmaciones infundadas y juicios de intenciones desde nuestras propias filas, así como a evitar insultos y descalificaciones en las redes sociales y en la prensa. En ese sentido, el PCA insta a sus militantes a no incurrir en tan inconvenientes conductas que sólo sirven para nutrir de “carnaza” a los medios.
La Izquierda Unida de Asturias que, independientemente de la condición jurídica que ahora mismo tenga, siempre ha sido una parte fundamental del conjunto de IU, y como tal, fue mil veces reconocida, que ha sabido mantener el tipo y crecer en momentos difíciles, la IU de Asturias, grande por su asentada estructura en ciudades y pueblos y por su incontestable fuerza municipalista, tiene, precisamente por todo ello, un plus de garantía y, a la vez, de responsabilidad para no dejarse arrastrar por la pendiente del recelo y la confrontación, convirtiéndose, en cambio, en pieza imprescindible y apreciada de la cooperación con el conjunto de IU.
Y entendemos que ello debe ser así, máxime cuando se constata que en el acuerdo que IU Federal somete a referéndum “no impone la confluencia a ninguna federación ni a ningún municipio “desde arriba”. El acuerdo recoge la necesidad de asumir las particularidades propias de un país especialmente complejo como el nuestro. Garantiza autonomía y flexibilidad tanto a las federaciones como a los municipios para establecer sus propias condiciones que permitan el mejor de los acuerdos de confluencia posible o, en caso de que éstas no se den y la militancia lo decida democráticamente, ir en solitario. Por lo tanto, el acuerdo sometido a referéndum no impone a ninguna federación ni a ningún municipio la confluencia”, tal como literalmente se recoge en la carta de la Comisión Colegiada de IU Federal a la militancia de IU de Asturias, de acuerdo, por lo demás, tanto con lo establecido en los Estatutos de Izquierda Unida Federal, como con el acuerdo suscrito en su día por Ramón Argüelles y Alberto Garzón.
Finalmente, el PCA quiere dejar claro que su sostenida actitud de comedimiento y prudencia en el seno de IUA desde su retorno, no debe tomarse en ningún caso como desentendimiento o indolencia. No han sido muchas las ocasiones en que el PCA ha tomado posición nítida y concluyente en debates internos de IUA, pocas veces lo ha hecho, pero entendemos que ésta debe ser una de ellas. Así, con ánimo de que la militancia de IU-Asturias no se vea marginada de un proceso de decisión que abarca al conjunto del Estado, con el propósito, igualmente, de no apartarse en lo político-organizativo de la organicidad del conjunto de IU y sus legítimas atribuciones y siendo así que el referéndum federal no excluye la celebración de otra consulta de ámbito asturiano, el día 22 de junio, que propiamente sería lo único acordado por la Dirección de IUA, siempre sobre temas en el marco de sus competencias, el PCA se pronuncia por que IUA cumpla con la celebración del referéndum federal y, particularmente, de la jornada presencial el próximo día 17 de junio en todas las sedes de IUA, de forma que no se coarte ningún derecho a participar y decidir. En todo caso, por si se considerase de interés, el PCA ofrece también sus propias sedes para que puedan funcionar como colegios electorales, con la intención de favorecer la participación y facilitar más espacios de votación para comodidad de cuantas/os compañeras/os deseen votar de forma presencial.
Por último, el PCA hace suyo el llamamiento del PCE del pasado 12 de junio para todo el país y, consiguientemente, también para Asturias, llamando a la participación y posición positiva en la consulta convocada por IU acerca del preacuerdo político con otras fuerzas.
Oviedo, 13 de junio de 2018
Con motivo del 40 aniversario de la matanza de los abogados laboralistas de Atocha,Izquierda Xunida junto al Partido Comunista de Asturias organizarán un acto homenaje a los Abogados de Atocha, con la participación de José Luis Centella (Secretario General del Partido Comunista de España) y José Sarrión (Responsable de Formación de Izquierda Unida Federal, y Procurador en las Cortes de Castilla y León).
Porque “Si el eco de su voz se debilita, pereceremos”
¡ACUDE Y DIFUNDE!
A lo largo de hace ya más de un año, el Partido Comunista de Asturias, en línea con la estrategia legítimamente acordada por los órganos competentes del PCE y anticipándose a veces a ella en los períodos de reflexión y aportación previos a sus tomas de decisiones, mantuvo de forma continuada e inequívoca, en su ámbito territorial de actuación, una propuesta firme por la unidad popular, entendida como un empeño de naturaleza política y social básico, sustentado en la movilización sostenida, en la vinculación de los conflictos y reivindicaciones sociales con un horizonte transformador y, al propio tiempo, con una plasmación electoral e institucional eficaz con base programática, abierta, amplia y sin exclusiones (ver anexo). Todo ello de manera acorde con el contexto socioeconómico y político de crisis y de brutal agresión del capitalismo al interés de la clase trabajadora y de las capas populares.
Coherentemente con esta posición, el PCA, en primer lugar, dirigió sus esfuerzos a reconducir su desencuentro y separación de IUA y conseguir su reintegración natural en ésta, desde la dignidad, el respeto mutuo y la lealtad recíproca. El éxito de esta tarea, materializado en la declaración conjunta de 9 de abril de 2015 y que a día de hoy continúa en marcha con nuevos resultados, no implicó ningún cambio en las firmes posiciones del PCA acerca de favorecer la condición de IU como movimiento político y social, modificar su impropia naturaleza real de partido político, cambiar su errónea deriva institucionalista y superar su extensión, abriéndose a experiencias convergentes de mayor amplitud social.
Por consiguiente, con ocasión de los diversos procesos electorales sucedidos en el año 2015, el PCA puso tanto interés y dedicación en promover programas y candidaturas unitarias, como venía poniendo en construir unidad popular para las luchas y movilizaciones sociales. Así fue, primero, en la búsqueda de un encuentro programático en relación con los esfuerzos del Frente Cívico en ese sentido y, posteriormente, en la conformación junto con otras fuerzas de lo que acabó siendo la candidatura asturiana de Izquierda Unida/Unidad Popular para las elecciones generales de diciembre.
Los análisis del PCA contenidos en sus documentos siempre fueron muy claros cuando abordaron desde Asturias el escenario político y electoral circundante, el papel de las fuerzas emergentes y, en concreto, el del partido político Podemos, para lo que jamás se recurrió a la indefinición ni al eufemismo. En efecto, a ese respecto se puede constatar un tratamiento rigurosamente objetivo que ni ahorra señalar hechos verificables o edulcora caracterizaciones críticas por mor de una aproximación oportunista, ni se atrinchera en el sectarismo de conjeturas tendenciosas o juicios de intenciones. A lo largo de todo 2015 el PCA, tanto directamente como a través de su actuación en instancias unitarias, siempre hizo lo posible explícita y públicamente por mantener abiertas las puertas de las convergencias electorales con la mayor amplitud y sin exclusiones a priori, señalando sencillamente como condición necesaria la existencia de un programa, bien de izquierda transformadora o bien, al menos, de higiene democrática, para cerrar acuerdos, así como una fórmula electoral distinta a la de agrupación de electores, lo que supone, en la práctica, la plasmación jurídica del reconocimiento político de cada fuerza como entidad diferenciada y, desde luego, el acuerdo de las bases implicadas.
Los hechos a lo largo de 2015: su inmediato resultado
Como es sabido, en los procesos electorales del pasado año, fue Podemos el partido que, sobredimensionando erróneamente sus propias expectativas, jaleado por los medios de comunicación e instalado en la prepotencia de sus líderes, descartó tanto en Asturias como en la mayor parte del Estado, no así en Galicia, Cataluña o País Valenciano, cualquier acuerdo electoral inclusivo con los ámbitos unitarios impulsados por el Partido (una asimetría a la carta que sólo obedecía al interés y posibilidades de Podemos en cada lugar). En lugar de ello, optaba por una política de “fichajes”, tendente a desgajar individualmente a lo que alguien llamaba “personas valiosas” del PCE o de IU, apuntando así, de un lado, a beneficiarse de su aportación personal como cuadros o de su atracción de votos y, de otro, a terminar de aniquilar una fuerza política a la sazón maltrecha, pero competidora en parte de su espacio electoral.
La realidad, empero, no corroboró sus designios. Su cosecha de votos, siendo muy notable, no fue la esperada. El bipartidismo, visiblemente erosionado, no sucumbió. La escandalosa poda de posicionamientos de izquierda, efectuada para disputar el espacio electoral al PSOE no produjo el anhelado fruto del “sorpaso” y aquél mantuvo su estatura de segunda fuerza. Finalmente, el competidor en el campo de la ruptura y de la rebeldía, Izquierda Unida/Unidad Popular no desapareció del mapa parlamentario. La voluntad popular había venido a desbaratar así el mixtificador planteamiento de la transversalidad, y la receta de poner, como se ha dicho, huevos en diferentes cestas no resultó verificada por la práctica.
Posteriormente, unas negociaciones con los socialistas, dirigidas a formar gobierno, anteponiendo exigencias que dificultaban en extremo cualquier acuerdo y daban alas a los sectores más reaccionarios del PSOE para cerrar apresuradamente el pacto con la nueva derecha de Ciudadanos, hizo desvanecerse la posibilidad de un acuerdo que no pudo recomponerse ni siquiera con la audaz iniciativa de negociación a cuatro formulada por Alberto Garzón.
El nuevo escenario político y electoral
De este modo se desemboca en una situación cuyo análisis no puede contraerse a la mera aritmética. Existe una patente labilidad en el seno de las fuerzas políticas en lo tocante a su auténtica representación de los intereses sociales. Así el pacto entre el PSOE y C’S, que vendría a encarnar una posición reformista en el seno del sistema, frustra a una parte de la militancia y del electorado de aquél, en tanto que es incapaz de acordar nada con el sector continuista del sistema y del régimen, representado por el PP, cuyo peso parlamentario resultaba imprescindible para formar gobierno. Mientras, Podemos se debate en la contradicción entre su alma más reformista y transversal, fracasada en el empeño por un acercamiento al PSOE y su alma más transgresora, prisionera de sus compromisos con el soberanismo periférico y de un ego de tal calibre en su liderazgo que, como se ha dicho, venía con frecuencia a expropiar su racionalidad y su mesura.
Dicho de otro modo, no hubo manera de garantizar por el momento ni la continuidad del régimen ni su reforma, dentro de las exigencias del sistema capitalista, lo que evidencia puntualmente una crisis del régimen mismo, manifestada como crisis de gobernabilidad. Así se configura el escenario que da lugar a las próximas elecciones generales del 26 de junio. Un escenario en el que, a no dudar, los poderes reales harán cuanto esté en sus manos para cerrar la crisis, preservando como sea sus intereses de clase.
Será en ese marco, más o menos continuista o reformista del régimen político, pero netamente conservador del sistema socioeconómico, como se pretenderá resolver finalmente las contradicciones políticas constatadas. Es decir, superándolas como un percance pasajero, que no puede perturbar los intereses del gran capital. Y es también en ese marco donde Podemos no ha terminado de encontrar una ubicación que le haga imprescindible.
Tras el 26 de junio se forzará una reconsideración del acuerdo de gobierno PP-PSOE- C’S con el acento más escorado al continuismo o a la reforma, según los resultados, pero con el carácter, en todo caso, de un pacto de Estado para garantizar la hegemonía de la clase dominante y lo que se ha denominado una “segunda transición”.
Ajena a esa ecuación permanece la opción de la ruptura con el régimen y, consiguientemente, es a ella adónde vuelve su mirada Podemos, pendiente de que no se configure como un espacio exclusivo de IU/UP, en busca de una ubicación que le permita en él cierto protagonismo, pero sin renunciar al espacio reformista. Los factores externos, por lo demás, no se dan solos. A la constatada curva descendente de las encuestas para esta formación, hay que sumarle sus crisis internas, el choque, imposible de ocultar, entre sus líderes, las purgas de cuadros desafectos, la proliferación de gestoras…
Es toda esa compleja realidad la que viene a explicar el cambio en las posiciones de Podemos en relación con IU/UP, la fuerza que a las duras y a las maduras permaneció en el ámbito propositivo de la ruptura, mantuvo su propuesta de clase anticapitalista, no cedió a las modas posmodernas del nuevo populismo ni condicionó sus posturas republicanas, internacionalistas o consecuentemente feministas y antipatriarcales a los cálculos electorales.
La realidad tozuda venía a demostrar a quienes habían tratado de enterrarnos, que seguíamos vivos, que nuestra raíz se afincaba en el suelo de un millón de votos, que no habíamos desaparecido del parlamento y que las encuestas nos reiteraban pronósticos de ascenso sostenido. Lejos quedó, por tanto, el menosprecio y las invectivas con las que se nos caracterizaba como pitufos gruñones, envueltos en nostálgicos y trasnochados trapos con estrellas rojas. Izquierda Unida/Unidad Popular había resistido y, una vez constatado el carácter inexorable de las nuevas elecciones, es Podemos quien se ve en necesidad de cambiar sus propósitos con respecto a IU. Ya nada será igual que antes del 20-D, cuando se pretendía una entrega pacífica de IU y su consiguiente desaparición. Ahora han venido reconociendo a IU como interlocutor, en pie de igualdad entre organizaciones distintas, con trayectorias, programas, ideologías y liderazgos diferentes; y admitiendo como base de negociación lo que antes había sido para Podemos una línea roja infranqueable: la fórmula electoral de coalición.
Todo ello a partir de una estructura partidaria piramidal y muy jerarquizada que, en lo que atañe a Asturias, y pese a algunos movimientos de tanteo, no va a dejar resquicios para ninguna arquitectura de posibles acuerdos por parte de Podemos, distinta de la que pueda convenirse a nivel estatal.
Estrategia y táctica del Partido Comunista: su faceta electoral. Coherencia con los acuerdos anteriores.
El Partido se mantiene coherente con lo que viene siendo su estrategia reiterada. En el ciclo largo: la configuración de un bloque social antagonista para lo que se hace necesaria la acumulación de fuerzas, la movilización social sostenida y el fortalecimiento de su ámbito directo de intervención, IU/UP, así como de su propia estructura partidaria. En lo inmediato, una coalición electoral con programa de mínimos que apueste por la higiene democrática y choque, por tanto, con el continuismo y con el reformismo-maquillaje, cerrando el paso a la paz social y al pacto de Estado, y conservando, en la calle pero incluso dentro de la campaña electoral y del ámbito institucional, su propia personalidad política y su propia propuesta programática de máximos diferenciada.
No se trata, por tanto, de configurar ninguna nueva entidad político-social con Podemos, sino de mantener nuestros instrumentos de intervención y, desde ellos, cerrar un pacto de coalición electoral, en pie de igualdad, que conduzca o bien a un gobierno para el cambio de las medidas más reaccionarias y antipopulares, si la coalición generase un potente efecto multiplicador en el voto y el PSOE, sobrepasado, se aviniese al acuerdo, o bien –lo que ciertamente parece más probable- que permaneciese como una fuerte oposición para resistir, apoyada en la calle, frente a un gobierno o a un acuerdo de legislatura que vinculase al PSOE con el Partido Popular.
De una u otra forma, para los comunistas, la estrategia apunta a la ruptura con el régimen político, pero la táctica, considerando con objetividad la realidad existente, no encuentra en el momento actual posibilidades para el asalto, sino más bien para un asedio instalado en el conflicto social, la movilización y la acumulación de fuerzas para todo lo cual resulta imprescindible el concurso del movimiento obrero.
En esa perspectiva, al Partido le corresponde un papel insoslayable, para cuya práctica le es necesario evitar el aislamiento y, por ende, participar como actor en los empeños unitarios, tanto en el movimiento social como en la confluencia electoral. De otro lado, una coalición electoral que tendrá como base programática sólo los puntos mínimos de coincidencia entre sus partes, necesitará como contrapunto permanente una organización como el Partido para garantizar una lucha ideológica que no está llamada a detenerse (incluida la relacionada con los postulados teóricos de Podemos) y para sostener la perspectiva estratégica de ruptura de régimen y de confrontación de clase con el capitalismo. En ese sentido, el Partido debe permanecer vigilante frente a posibles intentos de hegemonismo que pudieran dibujarse en el seno de la coalición o de cualquier pretensión de situar a ésta, si se diese el sorpasso con respecto al PSOE, como mera fuerza institucional prevaleciente para un pacto de Estado que desde nuestro campo es y seguirá siendo absolutamente rechazable.
El PCA quiere trasladar a la Dirección del PCE y a IU su respaldo a una negociación leal y sincera y, a la vez, con la necesaria firmeza que avalan las últimas encuestas y un escenario político sustancialmente distinto al que se daba en el mes de diciembre, de tal modo que se garanticen los puestos de salida razonablemente correspondientes a IU en las candidaturas de la coalición, el tratamiento de sus siglas en el mismo plano que las de Podemos, fórmulas de participación o intervención de IU en la representación y/o la administración de la coalición, tratando de que no se repitan sorpresas como la actitud por parte de Podemos de cara a la obtención de grupo parlamentario por IU-UP en la pasada legislatura. Por último, el PCA permanecerá atento y actuará en consecuencia también en el inconveniente supuesto de que la coalición no llegara a materializarse.
Es desde esta perspectiva, y no desde ninguna otra, como el PCA afronta el proceso electoral en marcha y la negociación para un acuerdo entre Izquierda Unida y Podemos, tratando de sumar respaldo social para evitar la recomposición política del bloque dominante. Y es en esa perspectiva como el PCA continúa, a día de hoy, al igual que hace ya más de un año, apostando por la confluencia electoral de base programática con otras fuerzas, sin exclusiones, sumando, por tanto, junto a IU y a sus actuales socios en UP, a más actores políticos, incluido Podemos, en unas condiciones que no se dieron antes del 20-D y ahora sí. A saber:
Cuestiones, todas ellas, que configuran explícitamente el “marco” de la pregunta que se formula a las bases de Izquierda Unida y al que la propia pregunta se remite.
No hay duda de que lo más conveniente es efectuar una consulta a las bases de IU con todos los contenidos del acuerdo cerrado, lo que desde el PCA entendemos que debe materializarse a poco que los tiempos técnicamente lo permitan. Ello no obstante, no desvirtúa la pertinencia de la actual consulta para respaldar la negociación misma, anteponiéndose a posibles reservas que cuestionasen su legitimidad.
Es por ello por lo que la Permanente del PCA, en línea con la resolución ya aprobada por el Comité Ejecutivo del PCE, manifiesta su acuerdo con los términos incluidos en la consulta y, desarrollando como considera más convincente y eficaz la argumentación al respecto para su propia militancia y para los trabajadores y las capas populares de Asturias, llama al voto favorable en la consulta formulada desde la Presidencia de IU, dentro de las condiciones señaladas, así como a la implicación de todo el Partido tanto en la campaña electoral venidera como en el día después para que avancen sin desnaturalizarse en Asturias y en el conjunto del Estado los objetivos revolucionarios en que consecuentemente fundamenta su posición.
Oviedo, 3 de mayo de 2016.
Si quieres descargarte la resolución en PDF haz click aquí Resolución_Política unitaria del PCA
El PCA e Izquierda Unida de Asturias han venido desarrollando, a lo largo de varios meses, relaciones de colaboración entre ambas organizaciones en los múltiples ámbitos sociales y movimientos en los que políticamente coinciden a través del trabajo de sus militantes.
Esta aproximación, intensificada en las últimas semanas, favoreció la natural admisión como adscritos/as a Izquierda Xunida d’Asturies de cuantos militantes del PCA la han ido pidiendo, sin vetos ni exclusiones, y que ya había comenzado hacía algún tiempo en determinadas localidades. De otro lado, un número creciente de afiliados/as a Izquierda Xunida d’Asturies que se sienten comunistas han ido recuperando o adquiriendo su militancia en un PCA, cuyas puertas están abiertas de manera natural, para que puedan sumarse a la organización cuantos/as lo soliciten.
Izquierda Unida de Asturias y el Partido Comunista de Asturias reconocen, asumen y respetan recíprocamente los diferentes puntos de vista que cada una pueda sustentar en determinados análisis de la realidad o aspectos de la actuación política, entendiendo que son fruto de sus identidades diferenciadas y manifestaciones de pluralidad en el seno de la izquierda transformadora, que además no vienen afectando ni a los grandes ejes de su voluntad de transformación social ni a sus propósitos de unidad de acción.
La superación, pues, del desencuentro que mantuvo alejadas a las dos formaciones durante tanto tiempo, constituye un notable resultado de la voluntad política y la determinación decididamente unitaria de ambas, que se expresa en su reconocimiento mutuo y en el firme compromiso de recuperar la plenitud de la relación política que tradicionalmente les caracterizó.
En ese sentido, la presente comunicación no sólo traslada el resultado esencial de una voluntad política de acercamiento, sino lo que, a la vez, será punto de partida de cuantas iniciativas, conversaciones y trabajos sean necesarios para culminar en todos sus aspectos concretos el proceso de recuperación cabal de relaciones entre la IU de Asturias actual y un PCA que, desde ahora, reitera inequívocamente su cesión de competencias electorales e institucionales en provecho de IU, en tanto que proyecto político unitario por el que apuesta.
Ambas organizaciones, por último, se complacen en difundir solemnemente este comunicado ante la opinión pública asturiana, en un momento en que la clase trabajadora de Asturias y, en general, las capas populares que conforman su mayoría social reclaman la máxima unidad de las fuerzas de izquierda dispuestas a movilizarse por sus derechos, por el empleo, por las transparencia, por la dignidad y a enfrentarse al sistema de los recortes sociales, de la corrupción y de la agresión a derechos y libertades, tanto desde la movilización como desde las urnas.
9 de abril de 2015
Pascual Serrano
Llegó la hora del voto al Parlamento Europeo. Muchos pensarán que el panorama actual tienen algo de inédito por la aparición de nuevos partidos que dicen aportar nuevos aires. La memoria es débil, pero hace cuatro años tuvimos la misma sensación. Entonces contabilicé al menos seis papeletas de partidos de izquierda, algo que vuelve a suceder ahora.
Con todo mi respeto a los que han elegido otro partido de izquierda o reivindican la “abstención activa”, yo voy a votar a Izquierda Unida por varias razones:
Porque no votar es una opción perfectamente digerible para el modelo político dominante. Algunos hablan de “abstención activa”. En las elecciones europeas la abstención suele ser en torno al 50% ¿cuáles son activos y cuáles no? ¿qué diferencia tiene para el sistema si ese 50% fuese activa o fuese pasiva? ¿qué actividad puede hacer el que se ha abstenido que no pueda hacer también el que vota?
Porque las voces que piden unidad de la izquierda parece que nunca son escuchadas y por ello creo que la única forma de apoyar esa unidad de la izquierda es con la unidad del voto de la izquierda si sus líderes no son capaces de hacerlo. Es curioso que otros partidos argumenten que no se presenten en coalición con IU porque no han sido partidarios de realizar unas primarias. Tengo la sensación de que es solo una excusa, antes de que las primarias fuera asunto de tan actualidad y entusiasmo tampoco se coaligaban. Además, entre ellos mismos, que sí han hecho primarias, tampoco se han unido en una candidatura conjunta. Considero que cualquier opción que no tenga la seguridad de un representante es un voto perdido y que con nuestro voto debemos fomentar la unidad.
Porque, aunque creo que Izquierda Unida podría haber mejorado su sistema de participación de militantes para la elaboración de la candidatura, integrar las pretensiones de once colectivos no era fácil. No estoy de acuerdo en unas primarias en la que puedan participar todos los ciudadanos del país sin necesitar de ser militantes para elegir a cualquier persona que tampoco sea militante. Para eso no hacía falta hacer una organización colectiva y elaborar un programa político si desde fuera podían elegir como representante a alguien que también podía ser ajeno.
Porque en la candidatura de Izquierda Unida la integran once organizaciones coaligadas, por tanto sí hay un vocación de unir fuerzas e iniciativas. Resulta paradójico que algunas de las opciones políticas que se presentan de forma independiente hayan anunciado que su hipotético eurodiputado se integraría en el Grupo de la Izquierda Europea cuando algunos de los candidatos de la lista de IU no lo harán, lo que muestra que la amplia vocación de integración de IU y la poca diferencia ideológica que hay con otras opciones.
Porque no es verdad que el sistema electoral europeo no castigue la dispersión del voto como sucede en las elecciones nacionales. Es evidente que habrá un resto de votos que se perderán en cada candidatura si no llegan a un nuevo diputado y habrá tantos restos como candidaturas.
Porque la situación de crisis actual procede de un modelo de Unión Europea que Izquierda Unida lleva años denunciando. Recordemos las denuncias de Julio Anguita contra el Tratado de Maastricht.
Porque IU, junto con el resto de partidos que componen su candidatura, han mostrado tener un programa preciso y elaborado ante cualquier cuestión relacionada con la Unión Europea, sin situarse en la ambigüedad de quienes quieren pescar en todos los caladeros sin tomar posición firme en todas las cuestiones. Desde el euro, a la emigración, la crisis de Ucrania o los programas agrarios o pesqueros europeos .
Porque no ha habido movilización social y política, nacional o internacional, antes, durante y después del 15M, bajo siglas o sin siglas, en la que no hayan estado luchando los militantes y muchos cargos de Izquierda Unida. Al contrario de lo que muchos nos quieren hacer creer, pienso que las décadas de trayectoria de IU y de los partidos que la integran (combatiendo la dictadura franquista, contra la OTAN, en apoyo a los trabajadores en todas las huelgas generales, contra la energía nuclear, en defensa de los derechos de la mujer, al lado de los procesos de liberación en cualquier país del mundo, denunciando las guerras e invasiones de Estados Unidos y la OTAN…), con todos sus errores y deficiencias, no son una rémora sino un patrimonio del que sentirse orgullosos.
Porque aunque IU puede haber tenido muchos errores, no pueden presentarse como la gran opción nuevas propuestas con el principal argumento de no haber cometido ningún error simplemente porque nacieron hace pocos meses. No comparto la tesis de quienes dicen que IU tiene un techo muy limitado, que no se puede seguir en una opción que ha demostrado no ser capaz de recoger la indignación y frustración del actual modelo. Lo curioso es que los que nos proponen nuevas opciones para superar el estancamiento de IU presentan como un éxito y el fin del bipartidismo lograr ellos un diputado y un fracaso que IU alcance seis.
Porque los candidatos que conozco personalmente (Willy Meyer, Javier Couso y Marina Albiol), me han demostrado su coherencia, esfuerzo y honestidad en la defensa de los principios de una izquierda que lucha por una sociedad justa y una Europa social al servicio de los ciudadanos.
Porque la gran esperanza de un partido de izquierdas con posibilidades de llegar al gobierno en un país de la Unión Europea procede, precisamente, de una coalición, referente de IU, que lleva años luchando contra las políticas de la Troika. Me refiero a los griegos de Syriza, fundado inicialmente como una coalición de partidos al estilo de Izquierda Unida y trabajando juntos desde hace mucho tiempo en el mismo grupo político del Parlamento Europeo.
Y por último, porque en Izquierda Unida, sin obligar a los demás compañeros, muchos podemos decir con orgullo y sin complejos que somos comunistas.
Pascual Serrano es periodista. Su último libro es La culpa es de los libros (Icaria)
El Partido Comunista de España (PCE) quiere hacer público expresamente por si existiese alguna duda entre la ciudadanía, que nuestro partido participa y se corresponsabiliza, con otras fuerzas políticas, colectivos y personas, en el proyecto estratégico, unitario y plural de la izquierda transformadora que representa Izquierda Unida.
Consecuentemente el PCE pide el voto de toda la ciudadanía a la candidatura de Izquierda Unida a las Elecciones Europeas que se celebrarán este domingo 25 de mayo, en el convencimiento de que Izquierda Unida, a pesar de no aparecer diariamente en televisión ni en los periódicos, es la única fuerza política en nuestro país capaz de cambiar esta Europa para que sea un continente para tod@s.
Desde el PCE queremos dirigirnos a aquellas y aquellos ciudadanos que viven en situación difícil, gente decepcionada, para decirle que frente a los que han arriado la bandera de la izquierda, IU la mantiene en alto para combatir al capital europeo.
El 25 de mayo hay que movilizarse con tanta fuerza como nos hemos movilizado en las calles, en las huelgas por el empleo o contra los recortes, a favor de la sanidad y la educación pública, de una vivienda digna, del aborto libre, por un mundo en paz. Izquierda Unida presenta una candidatura de hombres y mujeres luchadores que encabeza Willy Meyer, miembro del Comité Ejecutivo del PCE, y que tiene por objetivo acabar con el modelo productivo especulador y patriarcal de la Unión Europea.
La importancia de las Elecciones Europeas reside en que nos jugamos las reglas del juego, porque de la UE dependen y salen buena parte de las políticas que rigen en el país. En este sentido para el PCE e IU está claro que tanto el PP como el PSOE coinciden en defender una Europa neoliberal y que es necesaria una opción fuerte y clara en el Parlamento Europeo para hacer frente a esta realidad, por una UE comprometida con la paz y sin ansias imperialistas.
El PCE hace un llamamiento a participar masivamente en las elecciones de este domingo ya que suponen un paso más dentro del ciclo electoral que se abre el 25 de mayo para acabar con la monarquía bipartidista en el país, y pide el voto de tod@s para Izquierda Unida, que frente a otras opciones, forma parte de la Izquierda Europea, encabezada por el griego Alexis Tsipras (Syriza) como candidato a presidir la Comisión Europea.
Fuente: http://pce.es/docpce/pl.php?id=5579
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