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MUNICIPALISMO VS CANIBALISMO

Desde la llegada de Izquierda Unida (IU) a la alcaldía del ayuntamiento de Mieres en mayo de 2011, el déficit de la Empresa Municipal de Transporte (Emutsa) se redujo en torno a un 40%, alcanzando el pasado año el mejor balance de la última década. Un balance especialmente positivo si se tiene en cuenta que durante dicha década Emutsa perdió ese mismo porcentaje de sus viajeros, a consecuencia de la contracción del empleo, ocio y comercio que trajo consigo la crisis económica.

Sin embargo, y con «nocturnidad y alevosía», el ministerio de Cristóbal Montoro pretende imponer a los mierenses el cierre de una empresa pública que presta un servicio tan esencial para toda la ciudadanía de un municipio con población tan dispersa y envejecida como es el transporte público. Un servicio necesario para que todos los vecinos y vecinas puedan acudir a su centro de trabajo, estudio o de salud; pero, sobremanera, para aquellos que no disponen de medios propios para desplazarse, generalmente los más desfavorecidos de la sociedad, la clase trabajadora más precarizada.

Parece que la estrategia del PP es clara: con la excusa de la reducción del gasto público, privatizar servicios municipales. Y sabemos perfectamente que tras toda privatización lo que se encuentra el ciudadano es un encarecimiento y empeoramiento de los servicios de que dispondrán las personas más necesitadas.

No es sorprendente, ciertamente, la medida adoptada por los populares, pues somos conocedores de que para dicho partido «lo público» es prácticamente equivalente a «falta de rentabilidad» y «funcionamiento anquilosado», frente a la «esfera de lo privado», cuya gestión sería más «eficiente» y donde brillaría la armonía espontánea de la «mano invisible» del mercado (dejando de lado, por poner un ejemplo, que, durante 2015, los salarios más bajos cayeron un 25,6 % en España, mientras los de los primeros ejecutivos del IBEX-35 escalaban un 80%).

Bajo la bandera de la necesidad de reducir la deuda de las entidades locales, el Ministerio de Hacienda utiliza la Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local como un instrumento de intervención en los consistorios que bloquea toda autonomía local, reduciendo servicios sociales básicos a puros términos contables y obligando, de facto, a privatizar aquellos que no generan beneficios.

Pero lo que es absolutamente falso, frente a lo que se quiere dar a entender de mala fe, es que los ayuntamientos sean los responsables de la deuda pública en España. De hecho, las entidades locales tienen una contribución más bien mínima a la misma: tan solo un 3,3 %; dándose, además, la circunstancia de ser las únicas administraciones en situación de holgado superávit presupuestario, frente al claro déficit de todas las restantes. Y lo que ya resulta el colmo es constatar cómo buena parte de los ayuntamientos más endeudados de nuestro país ¡son ciudades que fueron gobernadas por los populares durante más de veinte años!: Madrid, Valencia, Málaga… Prueba indudable de la «eficiencia» de los postulados ideológicos de calle Génova. Ni la deuda pública ni el déficit, por tanto, justifican las medidas «austeritarias» adoptadas por el PP. Como suele ocurrir, pagan justos próximos por lejanos pecadores.

Verdaderamente, es un caso de corrupción ideológica extrema el que a una Ley que obliga a privatizar servicios públicos se la denomine Ley de «Racionalización» y Sostenibilidad Financiera. Y todo ello, insistimos, bajo el pretexto de la rentabilidad económica. Esa es la idea que manejan en el PP de «racionalidad»: dejar a miles de personas dispersas, y de edad avanzada en su mayoría, sin su necesario transporte público. Como también es un ejemplo de una flagrante corrupción intelectual reducir el concepto tecnocrático de déficit al ámbito económico y financiero. El principal problema político no reside en que una empresa pública sea deficitaria. Más bien habría que invertir el planteamiento neoliberal: una sociedad es “deficitaria” cuando deja de prestar servicios públicos y de calidad a sus ciudadanos.

Emutsa es una empresa de transporte que ofrece un servicio irremplazable al que recurren unos 800 mil viajeros al año en nuestro concejo, lo que supone unas 2.100 personas diarias que emplean dicho transporte. Entre ellas: madres, abuelas o estudiantes. Y es que hablamos de personas, no sólo de números. Reflexionemos recurriendo a una analogía: ¿se decide una operación quirúrgica en función del gasto que supone o en relación con las necesidades de supervivencia, salud y bienestar del paciente?

La sanidad, la educación o el transporte no son negocios privados, sino bienes públicos cuyo mantenimiento no puede ceñirse al criterio propio de un contable.

Desde el equipo de gobierno de Mieres ya hemos tomado cartas en el asunto. Un día después de recibir la notificación del Ministerio exigiendo, pese a sus posteriores rectificaciones, la «disolución automática» de la empresa, nuestro alcalde, Aníbal Vázquez, trasladó una primera respuesta al tajante requerimiento señalando los errores constatables en los plazos señalados en el mismo y tratar de paralizar, así, la decisión del PP. También trasladó nuestro alcalde estos hechos a la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) con el objetivo de coordinar una respuesta institucional y social ante esta última embestida del PP a los servicios públicos municipales. Además, nuestra concejala de Urbanismo, Delia Campomanes, ha reforzado el asesoramiento jurídico a Emutsa en preparación de la batalla legal que de estas circunstancias pudieran derivarse.

Según palabras de David Harvey, vivimos tiempos en que «el capitalismo internaliza prácticas caníbales, depredadoras y fraudulentas» consistentes en la «acumulación por desposesión» de los bienes y servicios públicos que fueron conquistados históricamente por la clase trabajadora; en otros términos, por «la parte de sin los parte». De nuestra lucha contra este «canibalismo político», que nos arranca los pocos derechos que nos quedan, y tanto costó conseguir, depende nuestro futuro.

Desde el gobierno de Mieres, seguiremos dando la batalla para defender el mantenimiento de los servicios municipales. No estamos solos. Contamos con el apoyo de toda una población que se niega a que se pague antes a los bancos que la nómina de los trabajadores, que defiende un sólido sistema de servicios públicos y que, por supuesto, no va a aceptar que nos cierren una Empresa Municipal de Transportes con ya 60 años de brillante historia en favor de los mierenses.

 

Delia Campomanes

Concejala de Transporte y Urbanismo del Ayuntamiento de Mieres 

 

Juan Ponte

Concejal de Empleo y Cultura del Ayuntamiento de Mieres 

 

 

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Coca Cola en Lucha, una autobiografía colectiva

El 22 de enero de 2014 Coca Cola Iberian Partners sin previo aviso anunció el cierre de su fábrica de Fuenlabrada, una de las más rentables y la que contaba también con una mayor organización sindical. La respuesta inmediata fue: huelga, lucha y defensa jurídica.

Han pasado dos años. “Lxs espartnxs” han vencido en la calle y en los juzgados. Han resistido a la colaboración iícita de las fuerzas de seguridad del Estado con los intentos de desmantelamiento de la patronal. Han reconquistado sus puestos de trabajo. Y algo inédito: nos lo cuentan en primera persona. Sin delegar su voz. Sin dar un paso atrás.

En este vídeo se recoge la primera presentación a escala estatal del libro Coca Cola en Lucha, una autobiografía colectiva, que tuvo lugar en Mieres el día 18 de marzo, en la Casa de la Cultura.

 

 

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Discurso del nuevo Secretario Político del PCA en Mieres

Buenos días, camaradas.

Quisiera me permitierais comenzara esta intervención final mía con un pequeño acto de narcisismo consistente en una referencia personal a un camarada que, lamentablemente, ya no está entre nosotros.

La razón de dicha referencia está en que dicho camarada fue uno de los primeros y que con más intensidad nos animó a uno y ciertos buenos amigos suyos a que se afiliara al Partido Comunista de Asturias.

Amigos entre los que se encuentran el camarada Juan Ponte, Secretario de Formación de nuestra agrupación, orgullo de la misma, el PCA y el mismo Partido Comunista de España.

No puedo presumir de haber conocido profundamente al citado camarada, como tampoco de haber estado en el círculo de sus más íntimos; pero sí que tuve la fortuna de conocerlo lo suficiente como para saber que, de haber podido estar hoy aquí, habría querido decirle:

“Camarada, no solo te hicimos caso; sino que, ¡lo hicimos completamente en serio!”.

Me refiero al camarada Pablo Infiesta Molleda, camarada “Pablote”, para el que pido un fuerte aplauso.

[Aplausos]

Quisiera que me permitierais continuar, también, con otra referencia personal. En este caso, a dos camaradas de este mismo Comité de dirección.

No pretendo con ello tratar de destacarlos por encima del resto, pues no tengo más que magníficas cosas que decir de todos ellos; pero hay, al menos, dos buenos razones por las que creo necesaria esa referencia.

La primera de ellas es que dichos camaradas se nos irán en fechas próximas por razones laborales, dejándonos, con ello, terriblemente mermados. Razón por la que me gustaría que sirviera este acto, entre otras cosas, como despedida formal hacia ellos por parte de la Agrupación.

Y la segunda es que, aunque se vayan, su comunismo se va también con ellos; pues este año afrontarán el monumental desafío consistente en la constitución de un Comité de empresa en su centro de trabajo tras largos años de constante trabajo reivindicativo con sus compañeros.

Un centro de trabajo tan grande en personal como los más grandes que pueda haber en nuestro municipio; tan grande, por ejemplo, como las factorías de Thyssen.

Y un centro de trabajo perteneciente a un grupo empresarial hostelero en que jamás antes ha habido una representación sindical organizada.

Por ello, me gustaría, también, pudiera servir este acto, entre otras cosas, de ánimo y estímulo para que, cuando les surjan dificultades y problemas, que sin duda les surgirán, recuerden que su Agrupación les tiene bien presentes y que sabe lo mucho que ellos valen.

Me refiero, como muchos habrán podido inferir, a los camaradas Delia y Javi, para los que pido por todo ello otro fuerte aplauso.

[Aplausos]

“Ni en dioses, reyes ni tribunos está el supremo salvador/ Nosotros mismos realicemos el esfuerzo redentor”.

Prestad atención a esos versos de nuestro himno, especialmente los camaradas de la Juventud Comunista; porque, de encerrarse ello en algún lugar, será precisamente ahí dónde se encuentre la esencia misma de lo que pudiéramos considerar un liderazgo comunista.

Un liderazgo, por lo pronto, plural y cuyo propósito fundamental no será otro que el de fomentar otros semejantes ya existentes tanto en el seno de nuestras propias organizaciones como en ámbitos externos al partido; así como, allá donde no los hubiera ya antes, la creación de otros nuevos en un proceso recurrente y constantemente ampliado.

Un liderazgo dirigido a empoderar a los integrantes de los grupos en que estemos, en el propósito de contribuir a ese proceso de creación de Poder Popular mediante el que pretendemos enfrentar los embates de la neoliberalización y revertir sus efectos.

Y un liderazgo del que es inmejorable prueba este mismo Comité entrante.

Se integran en él tanto camaradas provenientes del Comité saliente, fueran ellos veteranos, es el caso de las camaradas Ana y Charo, o recién llegados en la Conferencia precedente, como es el de los camaradas Delia, Patri (Hernández), Juan, Patri (Anegón), Javi o uno mismo; así como, camaradas que no participaron de la anterior dirección, nobeles unos: César y Ángela, veteranos los restantes, como Nisio y Baltasar.

Esta Agrupación, a pesar de la juventud de muchos de los integrantes de su Comité precedente, aun ha tenido vitalidad suficiente como para ahondar más aun en su renovación con la incorporación de dos nuevos camaradas jóvenes: los citados César y Ángela, de los que esperamos todos grandes cosas.

Pero nuestro mayor logro organizativo, el éxito del que estamos más orgullosos, es la inclusión en la vida activa de nuestra Agrupación de los camaradas David, Nisio y Baltasar.

Camaradas que recibieron la llegada de los nuevos durante la Conferencia extraordinaria de 2013 con justificadas suspicacias; que adoptar posiciones lindantes con la hipercrítica; pero que, sin dejar en ningún momento de mantener su independencia de actuación y juicio, perseveraron en su participación activa en cuantas convocatorias y actividades realizaba su Agrupación haciéndose con ello justos acreedores del derecho de formar parte de esta nueva dirección.

Podría hablar largo y tendido sobre cada uno de ellos; pero, en aras de la brevedad, dejaré multitud de jugosas anécdotas para las celebraciones posteriores a esta Conferencia.

Y, ya por último, ¿cómo concibe este nuevo Comité de dirección a su propio Partido? ¿En qué lugar se inserta este en el contexto de las múltiples posiciones y concepciones que acerca de lo que deba ser el tal coexisten en el mismo, sin perjuicio de la debida lealtad a la línea política democráticamente establecida en sus órganos?

Un modo muy directo de expresar tales cosas podría ser decir que este Comité ve al Partido a través de los ojos de dos grandísimas camaradas suyas para las que ni esta Agrupación ni el PCA en su conjunto tendrían elogios bastantes.

Me refiero a las camaradas Susana y Agustina, representantes eminentes del trabajo denodado, de la inteligencia, de la iniciativa y de todo lo bueno que se está haciendo en este Partido y, en particular, del trabajo del mismo en los Movimientos Sociales.

Y ello no porque se pretenda despreciar, de tal modo, al Movimiento Obrero; sino porque, sencillamente, se concibe a los primeros como otro modo de organizar, en otras circunstancias y con otros medios, a aquello a que reducimos al segundo: a ese proceso de construcción de Poder Popular a que ya me he referido y en que habrían de converger otro y unos.

Esta organización está en condiciones de proporcionar a nuestro Partido los cuadros que este de nosotros demande y, entre los tales, algunos de los mejores provendrán, sin duda, de nuestras estupendas mujeres.

Mujeres implicadas en la presentación de nuestro Grupo de Trabajo de Feminismos, en la PAHD, en las reivindicaciones laborales…

Mujeres que esperamos tomen a las camaradas mencionadas como referencia. Eso es, precisamente, lo que esperamos de vosotras: seguid el camino marcado por aquellas y lograréis, sin duda, enorgullecernos a todos.

Camaradas, dicen que “hubo una luz en Asturias”. ¡Recordad que vosotros y quienes os precedieron en el Partido, en los orígenes de las nacientes Comisiones Obreras, en el movimiento vecinal, en el ámbito de la cultura; pero, también en los presidios, en las tapias de los cementerios y en las cunetas fuisteis y sois su llama!

¡¡Que no se extinga!!

¡Viva el Partido Comunista!

¡Viva la Juventud Comunista!

¡Y vivan, camaradas, sobre todo, aquellos a quienes nos debemos!: aquellos que “nada son hoy; ¡¡pero serán todo!!”.

 

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El PCA en Mieres renueva su dirección local

El pasado domingo 4 de mayo, la Agrupación Local de Mieres del PCA celebraba su Conferencia ordinaria de 2014 en la sede mierense de la Unión Comarcal del Caudal de Comisiones Obreras (CCOO) de Asturias.

Dicha Conferencia contó con la participación de decenas de militantes acreditados ante la misma que se vieron arropados por una delegación de nuestro Comité Central encabezada por el camarada Secretario General Francisco de Asís Fernández.

Tras las breves palabras de saludo de nuestro Secretario General; así como, las del camarada Aitor Santos, en representación de la Juventud Comunista de Asturias (JCA), y de la Secretaria Política saliente, María del Rosario Álvarez, se procedió al debate de la propuesta de programa político para la Agrupación Local de Mieres presentada por el Comité saliente en nombre de su propia propuesta de lista a la Conferencia.

Tal propuesta de lista, elaborada en reunión del Comité saliente convocada al efecto, había sido hecha pública en tiempo y forma junto con el resto de documentos de obligada exposición por los procedimientos establecidos ante la celebración de las Conferencias locales; constituyendo ello una innovación dirigida a fomentar una mayor transparencia en la composición de las mismas que la Agrupación Local de Mieres ofrece como modelo a seguir por sus organizaciones hermanas.

Aprobada la propuesta por unanimidad, se prosiguió con la elección, igualmente unánime, de un nuevo Comité Local constituido por catorce miembros distribuidos entre trabajadores de diversos sectores, parados y jubilados y dotados de variados perfiles académicos y formativos.

Reunido el Comité recién formado al efecto, es elegido nuevo Secretario Político de la Agrupación Local de Mieres el camarada Borja Menéndez Muñiz, licenciado en filosofía por la Universidad de Oviedo y auxiliar de caja en paro, que encabeza una lista caracterizada tanto por la renovación como por la integración en ella de la efectiva pluralidad política, generacional y militante de la agrupación mierense.

La Conferencia aprueba por una nueva unanimidad una resolución sobre la idea de la clase trabajadora, concluyendo alrededor de la una del mediodía con un discurso a cargo del nuevo Secretario Político sobre la concepción del Comité entrante acerca de los liderazgos comunistas, la centralidad de los Movimientos Sociales para la construcción de un Poder Popular y la vida del Partido; así como, del lugar de los comunistas asturianos en la historia de las luchas por la emancipación social y política en nuestro país.

Como colofón se entona el canto de la Internacional.

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MANIFIESTO EN APOYO A LAS MARCHAS DE LA DIGNIDAD

(CON MOTIVO DE LA CELEBRACIÓN DE LAS I JORNADAS SOBRE MUJER, INMIGRACIÓN Y MOVIMIENTOS SOCIALES DEL PCA DE MIERES)

1- El “fenómeno 15 M” comenzó cuando tan solo 40 personas acamparon en la Puerta del Sol, en Madrid, protestando pacíficamente contra el bipartidismo, que algunos llaman democracia, pero que en realidad encubre un sistema plutocrático, donde los ricos dictan las políticas y el pueblo obedece. Progresivamente, el 15 M se fue transformando en un ejercicio de radicalización democrática que irradió al resto de partes del Estado, recordándonos que la democracia no consiste únicamente en votar cada cuatro años, introduciendo una papeleta en una urna, sino en la participación activa de la ciudadanía, en la deliberación reflexiva sobre los asuntos políticos que nos conciernen, pues a nadie debe importarle más contar con buenos gobernantes como a los que somos gobernados.

Pero discutir en la plaza pública sobre los problemas que nos afectan no tiene como objetivo “hablar por hablar”, sino transformar el tejido mismo de la realidad. Como hemos leído estos días, “el tiempo de los paseos litúrgicos y la movilización como desahogo” se ha terminado. Si discutimos y nos indignamos es porque queremos que nuestra voz llegue “clara y diáfana” a los medios de comunicación (algo que se antoja imposible en un sistema político en que las grandes empresas compran acciones de los periódicos y televisiones más influyentes, con objeto de generar la apariencia falsa de que la economía está mejorando), porque pretendemos que los medios de producción no estén en manos de unos pocos, y porque sabemos que para que esto no ocurra es necesario acometer acciones políticas tales como la nacionalización de empresas del sector energético- para garantizar el suministro básico a todos los ciudadanos-, elaborar una vigorosa  política industrial que pueda ser el motor de la recuperación económica (tengamos en cuenta que solo en los últimos 4 años la producción industrial ha caído en Asturias un 23% y han desaparecido 504 empresas industriales), o la creación de una banca pública, atendiendo siempre al bien común.

2- Nos dicen que “el hombre es un lobo para el hombre”, que es rapaz y mezquino, porque quieren que creamos que la propiedad es un deseo natural e inherente de los hombres y las mujeres, y que por eso necesitamos un gran Poder al que cedamos nuestra cuota de poder. Pero la propiedad privada supone una formación económica, la capitalista, que apenas tiene 4 o 5 siglos. Por eso, el deseo de propiedad no es natural e innato. No está inscrito en nuestro ADN. ¡Existen otras formas de relacionarse, de convivencia, de reciprocidad! Prueba de ello dan el 15M, las marchas de los mineros, las protestas en Gamonal o, más recientemente, las multitudinarias manifestaciones contra la privatización del agua en Alcázar de San Juan.

Rousseau dejó escrito que nuestros problemas económicos y políticos no surgieron cuando un individuo cercó una porción de tierra y dijo “esto es mío”, sino cuando, al acotar éste su “propiedad privada”, hubo personas tan obtusas que lo aceptaron. Por eso, aquí y ahora, queremos expresar nuestro más enérgico rechazo a las privatizaciones que están recortando los derechos conquistados durante siglos de lucha por la clase obrera. Una clase obrera que no se resigna a perseverar en su condición de explotada, sino que busca liberarse de sus cadenas revolucionando el marco político que origina su opresión. Cuando, sin contar con nuestra participación, nos digan  “esto es nuestro”, nosotros responderemos: “esto es público, eso es de todos, esto es común”. Y actuaremos en consecuencia.

3- Las Marchas de la dignidad son, sin duda, una movilización contra la deudocracia. ¡Aboguemos por la realización de una auditoría de la deuda que determine quiénes son sus acreedores y si ésta es legítima o no! Hemos visto cómo los partidos mayoritarios entregaban la soberanía popular a la Troika, modificando el artículo 135 de la Constitución, ese “papel” que dicen que es sagrado y, por tanto, intocable. Las Marchas también son una movilización contra el austericidio. Cuando la  prioridad de los gobiernos europeos y de las grandes empresas es rescatar un sistema financiero quebrado, para beneficio del 1% de los españoles, el nivel de riqueza de la mayoría de ciudadanos ha disminuido a niveles de finales de los años 90 y se han reducido los salarios un 15- 20%, nos exigen que ahorremos.

¡Ahorrar! Las palabras no se pueden prostituir. Derivado de un arabismo de la Edad Media, el verbo ahorrar significó durante muchos años “liberar a un esclavo”. Es curioso: hoy día la ideología del ahorro se ha convertido en la esclavización de los que somos aparentemente libres.

4- Los acontecimientos que han tenido lugar en Gamonal nos inundan de esperanza, la esperanza que los marchantes de la dignidad llevarán en sus mochilas hasta llegar a Madrid. Durante años nos dijeron que los ciudadanos, especialmente los jóvenes, estábamos despolitizados, que éramos indolentes, y que la sociedad estaba tetanizada. Pero las personas que protestaron en Gamonal no estaban locas, ni eran una masa ignorante (¿quién tiene miedo a la democracia?) sino que sabían lo que querían: luchar contra los pelotazos urbanísticos, contra la corrupción de personajes inefables como- ¡digamos sus nombres y apellidos!- Miguel Méndez Pozo, contra la deuda de 160 millones contraída por el gobierno municipal, contra la reducción de los aparcamientos gratuitos (de tan solo 507 plazas), etc. En resumidas cuentas, contra la privatización salvaje de los servicios públicos. Finalmente, se ganó la batalla: el 18 de Enero el gobierno municipal no tuvo más remedio que paralizar las obras.

Cuando se hace política sin tener en cuenta las protestas vecinales- las manifestaciones, las concentraciones, la desobediencia civil, en suma- se cae irremediablemente en el despotismo: todo para el pueblo, dicen, pero sin el pueblo. O como afirmaba Federico II de Prusia: “mis vasallos y yo hemos llegado a un acuerdo: ellos dicen lo que quieren y yo hago lo que me da la gana”. ¡Pero nosotros no queremos ser vasallos, no dejaremos que nos avasallen!

5- El ejemplo de las Mareas nos empuja a continuar la lucha: marea blanca, negra, verde; mareas de todos los colores, porque nosotros queremos reconstruir el “todo” y dejar de ser los “sin- parte”, transformar la realidad ahí donde no se nos reconoce.

Hemos visto cómo la marea blanca, en defensa de la sanidad pública, ha conseguido frenar la externalización de servicios públicos en 6 hospitales de la Comunidad Autónoma de Madrid. Lo llaman “externalización”, porque piensan que somos bobos, pero lo que en realidad se cuece es la paulatina mercantilización de la sanidad. Dicen que la gestión privada es más eficiente que la pública, pero ¿quién asegura la cobertura sanitaria universal en un sistema privado, cuyo objetivo es la maximización de beneficios? Apelemos a los datos, ya que les incomodan nuestros lemas. Informémosles de que el mercado gestionado de los servicios sociales implica un sobrecoste estructural del 25 % en términos de costes administrativos, mercadotecnia y beneficio de los accionistas. Recordémosles que España gasta en sanidad pública 400 euros menos por habitante/año del gasto total que la media de los países de la OCDE. ¿Falsa conciencia o mala fe neoliberal?

6- Por otro lado, pero en estrecho vínculo, como se ha venido denunciando desde la marea verde, la devaluación permanente de los servicios  públicos  del  Estado  del  bienestar, su licuación  tras el final de la guerra fría,  ha conducido a un proceso intensivo de privatización de la educación, ¡hasta el punto de que en el preámbulo de la LOMCE desaparece el concepto de educación como servicio público! El sujeto consumidor (al que se le anima a gozar de un catálogo casi infinito de estimulantes, adelgazantes, coches o lavadoras, al tiempo que se le exige obediencia política- la ideología del consumo como control biopolítico-) resulta ser el engranaje del actual modelo productivo y las empresas multinacionales son concebidas como los agentes dinamizadores del proceso educativo. No nos engañemos: se busca la reconversión del modelo educativo en sector productivo directo, mediante el señuelo de la transformación del “conocimiento” en I +D+I y la nebulosa ideológica del emprendedor.

Como es sabido por todos, la educación no es, ni puede ser, neutral. Una muestra de ello nos encontramos cuando contemplamos cómo la nueva asignatura ‘Valores Éticos’, que entrará a formar parte del currículo escolar, promueve, en efecto, el acatamiento de las leyes y las sentencias de los tribunales de justicia, así como el pago de los impuestos establecidos- en tanto que deberes de la ciudadanía-, pero omite o evita por completo destacar otros derechos, tales como, por ejemplo, los recogidos en el artículo 35 de nuestra “sagrada” Constitución ( “1.Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo […] a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo) o en el artículo 47 ( “Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos […] establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación…”). ¿Hace falta señalar por qué?

7-  Para concluir, no podemos dejar de referirnos a la tragedia ocurrida el pasado 6 de febrero: 15 subsaharianos que han perdido la vida intentando entrar en España desde Ceuta, siendo corresponsable de este hecho la Guardia Civil, que disparó bolas de goma y utilizó botes de humo contra los inmigrantes, pero sobre todo, aquellos de los que recibieron órdenes. Hace unos días, el periódico el País, metamorfoseado en La Razón- medios cada vez más indiscernibles- nos regalaba este titular: “30. 000 subsaharianos preparan el salto a Europa por Ceuta y Melilla”. ¡Como si fueran ganado!

Nosotros reclamamos la libertad y la justicia como derechos de ciudadanía, pero algo más fundamental y grave está en juego en la situación de los inmigrantes: su propia vida. En el mejor de los casos, no es el derecho de su libertad lo que está en peligro, sino el mero derecho a la acción pública y al reconocimiento social. Lo dramático es que- como afirmaba lúcidamente Hanna Arendt- sólo tomamos conciencia de un “derecho” a tener derechos ante el drama de los miles de millones de personas que han perdido los suyos. Y esta es la situación que viven los inmigrantes subsaharianos.

En el control de fronteras no todo vale. Una política de inmigración justa debe cumplir, al menos, dos requisitos: en primer lugar, la protección de los demandantes de asilo, de los arribantes (no recibirlos con cuchillas, pues sabemos que solo les causará la muerte); en segundo lugar, la persecución de los traficantes de personas (no negociar para obtener réditos económicos con aquellos países que toleran e incluso controlan esas mafias).

Ayer leíamos en las redes sociales este mensaje, cargado de la ironía que aún no nos han podido arrebatar: “400.000 españoles emigraron de España desde 2008. Gracias a los países que no les dispararon”. Cruda realidad, la de la dialéctica entre los flujos migratorios y las concentraciones de capital.

8- Concluyo. El sufrimiento de los hombres nunca debe ser un mero residuo de la política, sino, por el contrario, un derecho absoluto a levantarnos y dirigirnos contra aquellos que detentan el poder. ¡Levantémonos y movilicémonos! Los trabajadores de Tenneco, los de Coca- Cola, las mujeres discriminadas social y laboralmente, las mujeres del carbón, los afectados por ejecuciones hipotecarias y desahucios, los precarios, los jóvenes sin futuro, aquellas personas que son estigmatizadas en virtud de sus preferencias sexuales y ven cercenados sus deseos, los inmigrantes que el Estado recibe con sus brazos de alambre, o los que, preparados para empadronarse en el registro municipal, sufren una redada cruel. ¡Movilicémonos con dignidad! Como decía Marx: “No digáis que el movimiento social excluye al movimiento político. No existe un movimiento político que no sea social”.

 

Juan Ponte

Secretario de Formación del PCA Mieres

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MANIFIESTO EN APOYO A LAS MARCHAS DE LA DIGNIDAD

(CON MOTIVO DE LA CELEBRACIÓN DE LAS I JORNADAS SOBRE MUJER, INMIGRACIÓN Y MOVIMIENTOS SOCIALES DEL PCA DE MIERES)

1- El “fenómeno 15 M” comenzó cuando tan solo 40 personas acamparon en la Puerta del Sol, en Madrid, protestando pacíficamente contra el bipartidismo, que algunos llaman democracia, pero que en realidad encubre un sistema plutocrático, donde los ricos dictan las políticas y el pueblo obedece. Progresivamente, el 15 M se fue transformando en un ejercicio de radicalización democrática que irradió al resto de partes del Estado, recordándonos que la democracia no consiste únicamente en votar cada cuatro años, introduciendo una papeleta en una urna, sino en la participación activa de la ciudadanía, en la deliberación reflexiva sobre los asuntos políticos que nos conciernen, pues a nadie debe importarle más contar con buenos gobernantes como a los que somos gobernados.

Pero discutir en la plaza pública sobre los problemas que nos afectan no tiene como objetivo “hablar por hablar”, sino transformar el tejido mismo de la realidad. Como hemos leído estos días, “el tiempo de los paseos litúrgicos y la movilización como desahogo” se ha terminado. Si discutimos y nos indignamos es porque queremos que nuestra voz llegue “clara y diáfana” a los medios de comunicación (algo que se antoja imposible en un sistema político en que las grandes empresas compran acciones de los periódicos y televisiones más influyentes, con objeto de generar la apariencia falsa de que la economía está mejorando), porque pretendemos que los medios de producción no estén en manos de unos pocos, y porque sabemos que para que esto no ocurra es necesario acometer acciones políticas tales como la nacionalización de empresas del sector energético- para garantizar el suministro básico a todos los ciudadanos-, elaborar una vigorosa  política industrial que pueda ser el motor de la recuperación económica (tengamos en cuenta que solo en los últimos 4 años la producción industrial ha caído en Asturias un 23% y han desaparecido 504 empresas industriales), o la creación de una banca pública, atendiendo siempre al bien común.

2- Nos dicen que “el hombre es un lobo para el hombre”, que es rapaz y mezquino, porque quieren que creamos que la propiedad es un deseo natural e inherente de los hombres y las mujeres, y que por eso necesitamos un gran Poder al que cedamos nuestra cuota de poder. Pero la propiedad privada supone una formación económica, la capitalista, que apenas tiene 4 o 5 siglos. Por eso, el deseo de propiedad no es natural e innato. No está inscrito en nuestro ADN. ¡Existen otras formas de relacionarse, de convivencia, de reciprocidad! Prueba de ello dan el 15M, las marchas de los mineros, las protestas en Gamonal o, más recientemente, las multitudinarias manifestaciones contra la privatización del agua en Alcázar de San Juan.

Rousseau dejó escrito que nuestros problemas económicos y políticos no surgieron cuando un individuo cercó una porción de tierra y dijo “esto es mío”, sino cuando, al acotar éste su “propiedad privada”, hubo personas tan obtusas que lo aceptaron. Por eso, aquí y ahora, queremos expresar nuestro más enérgico rechazo a las privatizaciones que están recortando los derechos conquistados durante siglos de lucha por la clase obrera. Una clase obrera que no se resigna a perseverar en su condición de explotada, sino que busca liberarse de sus cadenas revolucionando el marco político que origina su opresión. Cuando, sin contar con nuestra participación, nos digan  “esto es nuestro”, nosotros responderemos: “esto es público, eso es de todos, esto es común”. Y actuaremos en consecuencia.

3- Las Marchas de la dignidad son, sin duda, una movilización contra la deudocracia. ¡Aboguemos por la realización de una auditoría de la deuda que determine quiénes son sus acreedores y si ésta es legítima o no! Hemos visto cómo los partidos mayoritarios entregaban la soberanía popular a la Troika, modificando el artículo 135 de la Constitución, ese “papel” que dicen que es sagrado y, por tanto, intocable. Las Marchas también son una movilización contra el austericidio. Cuando la  prioridad de los gobiernos europeos y de las grandes empresas es rescatar un sistema financiero quebrado, para beneficio del 1% de los españoles, el nivel de riqueza de la mayoría de ciudadanos ha disminuido a niveles de finales de los años 90 y se han reducido los salarios un 15- 20%, nos exigen que ahorremos.

¡Ahorrar! Las palabras no se pueden prostituir. Derivado de un arabismo de la Edad Media, el verbo ahorrar significó durante muchos años “liberar a un esclavo”. Es curioso: hoy día la ideología del ahorro se ha convertido en la esclavización de los que somos aparentemente libres.

4- Los acontecimientos que han tenido lugar en Gamonal nos inundan de esperanza, la esperanza que los marchantes de la dignidad llevarán en sus mochilas hasta llegar a Madrid. Durante años nos dijeron que los ciudadanos, especialmente los jóvenes, estábamos despolitizados, que éramos indolentes, y que la sociedad estaba tetanizada. Pero las personas que protestaron en Gamonal no estaban locas, ni eran una masa ignorante (¿quién tiene miedo a la democracia?) sino que sabían lo que querían: luchar contra los pelotazos urbanísticos, contra la corrupción de personajes inefables como- ¡digamos sus nombres y apellidos!- Miguel Méndez Pozo, contra la deuda de 160 millones contraída por el gobierno municipal, contra la reducción de los aparcamientos gratuitos (de tan solo 507 plazas), etc. En resumidas cuentas, contra la privatización salvaje de los servicios públicos. Finalmente, se ganó la batalla: el 18 de Enero el gobierno municipal no tuvo más remedio que paralizar las obras.

Cuando se hace política sin tener en cuenta las protestas vecinales- las manifestaciones, las concentraciones, la desobediencia civil, en suma- se cae irremediablemente en el despotismo: todo para el pueblo, dicen, pero sin el pueblo. O como afirmaba Federico II de Prusia: “mis vasallos y yo hemos llegado a un acuerdo: ellos dicen lo que quieren y yo hago lo que me da la gana”. ¡Pero nosotros no queremos ser vasallos, no dejaremos que nos avasallen!

5- El ejemplo de las Mareas nos empuja a continuar la lucha: marea blanca, negra, verde; mareas de todos los colores, porque nosotros queremos reconstruir el “todo” y dejar de ser los “sin- parte”, transformar la realidad ahí donde no se nos reconoce.

Hemos visto cómo la marea blanca, en defensa de la sanidad pública, ha conseguido frenar la externalización de servicios públicos en 6 hospitales de la Comunidad Autónoma de Madrid. Lo llaman “externalización”, porque piensan que somos bobos, pero lo que en realidad se cuece es la paulatina mercantilización de la sanidad. Dicen que la gestión privada es más eficiente que la pública, pero ¿quién asegura la cobertura sanitaria universal en un sistema privado, cuyo objetivo es la maximización de beneficios? Apelemos a los datos, ya que les incomodan nuestros lemas. Informémosles de que el mercado gestionado de los servicios sociales implica un sobrecoste estructural del 25 % en términos de costes administrativos, mercadotecnia y beneficio de los accionistas. Recordémosles que España gasta en sanidad pública 400 euros menos por habitante/año del gasto total que la media de los países de la OCDE. ¿Falsa conciencia o mala fe neoliberal?

6- Por otro lado, pero en estrecho vínculo, como se ha venido denunciando desde la marea verde, la devaluación permanente de los servicios  públicos  del  Estado  del  bienestar, su licuación  tras el final de la guerra fría,  ha conducido a un proceso intensivo de privatización de la educación, ¡hasta el punto de que en el preámbulo de la LOMCE desaparece el concepto de educación como servicio público! El sujeto consumidor (al que se le anima a gozar de un catálogo casi infinito de estimulantes, adelgazantes, coches o lavadoras, al tiempo que se le exige obediencia política- la ideología del consumo como control biopolítico-) resulta ser el engranaje del actual modelo productivo y las empresas multinacionales son concebidas como los agentes dinamizadores del proceso educativo. No nos engañemos: se busca la reconversión del modelo educativo en sector productivo directo, mediante el señuelo de la transformación del “conocimiento” en I +D+I y la nebulosa ideológica del emprendedor.

Como es sabido por todos, la educación no es, ni puede ser, neutral. Una muestra de ello nos encontramos cuando contemplamos cómo la nueva asignatura ‘Valores Éticos’, que entrará a formar parte del currículo escolar, promueve, en efecto, el acatamiento de las leyes y las sentencias de los tribunales de justicia, así como el pago de los impuestos establecidos- en tanto que deberes de la ciudadanía-, pero omite o evita por completo destacar otros derechos, tales como, por ejemplo, los recogidos en el artículo 35 de nuestra “sagrada” Constitución ( “1.Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo […] a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo) o en el artículo 47 ( “Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos […] establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación…”). ¿Hace falta señalar por qué?

7-  Para concluir, no podemos dejar de referirnos a la tragedia ocurrida el pasado 6 de febrero: 15 subsaharianos que han perdido la vida intentando entrar en España desde Ceuta, siendo corresponsable de este hecho la Guardia Civil, que disparó bolas de goma y utilizó botes de humo contra los inmigrantes, pero sobre todo, aquellos de los que recibieron órdenes. Hace unos días, el periódico el País, metamorfoseado en La Razón- medios cada vez más indiscernibles- nos regalaba este titular: “30. 000 subsaharianos preparan el salto a Europa por Ceuta y Melilla”. ¡Como si fueran ganado!

Nosotros reclamamos la libertad y la justicia como derechos de ciudadanía, pero algo más fundamental y grave está en juego en la situación de los inmigrantes: su propia vida. En el mejor de los casos, no es el derecho de su libertad lo que está en peligro, sino el mero derecho a la acción pública y al reconocimiento social. Lo dramático es que- como afirmaba lúcidamente Hanna Arendt- sólo tomamos conciencia de un “derecho” a tener derechos ante el drama de los miles de millones de personas que han perdido los suyos. Y esta es la situación que viven los inmigrantes subsaharianos.

En el control de fronteras no todo vale. Una política de inmigración justa debe cumplir, al menos, dos requisitos: en primer lugar, la protección de los demandantes de asilo, de los arribantes (no recibirlos con cuchillas, pues sabemos que solo les causará la muerte); en segundo lugar, la persecución de los traficantes de personas (no negociar para obtener réditos económicos con aquellos países que toleran e incluso controlan esas mafias).

Ayer leíamos en las redes sociales este mensaje, cargado de la ironía que aún no nos han podido arrebatar: “400.000 españoles emigraron de España desde 2008. Gracias a los países que no les dispararon”. Cruda realidad, la de la dialéctica entre los flujos migratorios y las concentraciones de capital.

8- Concluyo. El sufrimiento de los hombres nunca debe ser un mero residuo de la política, sino, por el contrario, un derecho absoluto a levantarnos y dirigirnos contra aquellos que detentan el poder. ¡Levantémonos y movilicémonos! Los trabajadores de Tenneco, los de Coca- Cola, las mujeres discriminadas social y laboralmente, las mujeres del carbón, los afectados por ejecuciones hipotecarias y desahucios, los precarios, los jóvenes sin futuro, aquellas personas que son estigmatizadas en virtud de sus preferencias sexuales y ven cercenados sus deseos, los inmigrantes que el Estado recibe con sus brazos de alambre, o los que, preparados para empadronarse en el registro municipal, sufren una redada cruel. ¡Movilicémonos con dignidad! Como decía Marx: “No digáis que el movimiento social excluye al movimiento político. No existe un movimiento político que no sea social”.

Juan Ponte

Secretario de Formación del PCA Mieres

CHARLA PRESENTACIÓN MARCHAS DE LA DIGNIDAD MIERES en PDF

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Jornadas sobre mujer, inmigración y movimientos sociales PCA Mieres

Viernes 28 de febrero, lugar: Plaza de Requejo, Mieres

18’15h. Inauguración de las Jornadas.

Presentan: Diana López Antuña (Concejala de Mujer e Igualdad del Ayto. de Mieres) y Juan Ponte (Secretario de Formación del PCA de Mieres)

18’30h. Mesa redonda.

Participan: SOS Racismo, Ruta contra el Racismo, COSARA, Liga de Jóvenes Estudiantes Saharauis.

20’30h. Amores.

Presentación de la revista feminista LA MADEJA (Asoc. Cambalache).

Mieres jornadas

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El PCA en Mieres ante la protesta por el cierre del economato de Turón

 

A las doce del mediodía del pasado viernes, 7 de febrero, cientos de turoneses se concentraban ante el economato de su localidad en atención a la convocatoria de la asociación vecinal Mejoras del Valle de Turón para mostrar su rechazo al posible cierre inminente del mismo.

Semanas atrás, el gobierno de la nación, propietario de los economatos de la compañía Hunosa a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), único accionista de la misma, ratificaba la voluntad manifestada por la hullera el septiembre precedente de enajenar su red de supermercados.

Foto economato Turón 2

Como únicas alternativas, la empresa estatal tan solo se planteaba la venta de los mismos mediante su adjudicación en concurso público; o, en caso de carecer de ofertas, el cierre y posterior venta de sus locales comerciales.

Reiteraba esta así un propósito de liquidación de la actividad ya anunciado previamente para el primero de enero del año en curso que tan solo se posponía, de tal modo, por un período adicional de tres meses.

Los precedentes remotos de tales planes se remontan a la reestructuración subsecuente al choque petrolero de 1979 y la puesta en marcha del primer contrato programa (1981-1983); pero sus antecedentes inmediatos se encuentran en el discurso pronunciado por la presidenta de la sociedad extractiva en los Cursos de Verano de La Granda el primero de agosto del pasado año.

En dicho discurso, María Teresa Mallada sostenía lo siguiente:

“¿Es lógico que una empresa minera gestione supermercados? Nosotros, al igual que algunas direcciones anteriores, creemos que no y por ello buscamos una respuesta empresarial que afiance una actividad que resulta insostenible dentro de una compañía industrial […]”.

Apelaba con ello la presidenta a una “lógica empresarial” cuyo exclusivo criterio rector no es sino el de la determinación de “los recursos que se tengan y la forma de sacarles el mejor partido” económico posible.

Pero el economato turonés, como los trece restantes, a pesar de haber visto “externalizada” su entera gestión en 2012, tras la de la atención a clientes de cinco años atrás, y de haberse abierto en el proceso a compradores ajenos a las familias mineras, es algo más que un mero activo susceptible de ser vendido para reducir costes.

Fundados al amparo de decreto del 21 de marzo de 1958, regulador de los “economatos laborales”, estos proporcionaban a sus trabajadores productos básicos a precios de costo y con facilidades de pago; fomentando, al tiempo, la vinculación y dependencia de las familias del carbón por respecto de una empresa en la que trabajaban, mediante la que disfrutaban de su ocio laboral y en la que se surtían.

El economato, con sus ventajosas condiciones económicas y la absoluta hegemonía del trabajo en las minas como modo de vida en el valle, constituía así el lugar en cuyos pasillos entrecruzaban diariamente sus vidas cientos de personas pertenecientes a una de las comunidades obreras dotadas de más fuertes rasgos identitarios de toda España.

Diez y seis mil vecinos menos después, y ya cerrados todos los pozos, la situación no es la de antaño; pero el economato reclama aun su condición de última referencia en funcionamiento de un tiempo atrapado en los castilletes mudos de la vega del Turón, aligerando las facturas de muchas familias del valle en tiempos de durísima crisis económica y atrayendo un tráfico vecinal en su entorno que proporciona un cierto aliento al barrio y su comercio local.

Pero la propuesta de plan de empresa de Hunosa, contraviniendo el Marco para la Minería del Carbón aprobado el primero del pasado octubre, pasa por un ajuste de 75 millones de euros durante el próximo lustro que exige la enajenación de todos aquellos activos que no sean imprescindibles para las líneas estratégicas de la compañía. Y, en ese contexto, la venta de los economatos le supondría un ahorro de unos 15 millones en dicho período.

[[{“type”:”media”,”view_mode”:”media_large”,”fid”:”436″,”attributes”:{“alt”:””,”class”:”media-image”,”style”:”margin-left: 5px; margin-right: 5px; margin-top: 5px; margin-bottom: 5px; float: left; width: 400px; height: 300px; “,”typeof”:”foaf:Image”}}]]Dice María Teresa Mallada que, supuesta la imperiosa necesidad de la venta de los economatos, habrá de realizarse esta de modo tal que se “mantenga el empleo y [se] dote a los establecimientos de un plan comercial de futuro”.

Las circunstancias, sin embargo, no parecen muy propicias para los 117 empleados de los mismos. A la saturación de la superficie de venta en la comarca y la general disminución de la facturación ocasionada por la crisis se añaden las características de los establecimientos, el penoso estado de conservación de muchos de ellos, la veteranía e índice de sindicación de su plantilla; así como, las graves dificultades económicas de buena parte de las más importantes distribuidoras implantadas en la región.

Y nada de lo anterior resulta mitigado por una estrategia comercial consistente en hacer público, ante los posibles compradores, y con tan solo unos cuatro meses de antelación, que no habrá partida presupuestaria para los economatos en 2014, de modo tal que, de no ser recibida una oferta por parte de quienes pudieran reaizarla, en apenas unos meses se vería Hunosa abocada al cierre de sus comercios y la venta de sus locales con la consecuente pérdida de la totalidad de los empleos.

Como de poco ayuda, también, el desabastecimiento a que la hullera viene sometiendo a sus locales desde finales del pasado verano y por el que han venido estos perdiendo parte de una clientela suya que se ha ido transfiriendo a la competencia.

Por todo ello, la Agrupación Local de Mieres del Partido Comunista de Asturias anima a sus camaradas, simpatizantes y vecinos, así como a los de los restantes municipios y núcleos en que se encuentran los economatos de Hunosa, a que muestren su rechazo a los planes de cierre de los mismos por parte de la empresa carbonera, así como su apoyo a sus trabajadores, sumándose a la convocatoria de la asociación vecinal Mejoras del Valle de Turón para concentrarse ante dichos establecimientos todos los viernes a las doce del mediodía.