• Hoy son necesarios 6,1 salarios medios anuales para adquirir una vivienda de 90 m2 en España.
  • El esfuerzo hipotecario en España alcanza el 34% de los ingresos medios.
  • El 18,7% de personas españolas reside en una vivienda alquilada, porcentaje que sube al 34% en los hogares de 30 a 44 años y el 57% de los hogares de 18 a 29 años.
  • Los alquileres de los nuevos contratos han aumentado un 21% entre 2015 y 2022.
  • España dispone de 3,8 millones de viviendas vacías. Asturias, más de 100.000.
  • Al inicio de 2024 había 350.000 viviendas turísticas en España.
  • El precio de una habitación en Asturias cuesta de media un 55,6% más que hace 9 años, un 35% más que hace 5 años y un 14,7% más que hace un año.
  • En Asturias el alquiler medio de un piso de 70 mha subido un 11,1% en el último año.

Estos datos demuestran lo que para las familias trabajadoras lleva tiempo siendo obvio: existe un problema con la vivienda. Se trata de una situación que, a falta de frenos y soluciones, se recrudece a cada día que pasa. La escalada de precios en el mercado inmobiliario impulsada por la especulación y la falta de regulaciones efectivas, debido a un Estado raquítico con nula capacidad de intervención, ha llevado a que muchas personas se enfrenten a serios problemas para tener acceso a una vivienda digna. Los alquileres abusivos, la falta de un parque de vivienda pública, la ausencia de regulaciones eficaces en materia de vivienda, la gentrificación o el desalojo de los residentes locales por el fenómeno del alquiler turístico se han convertido en males endémicos a día de hoy en las principales ciudades asturianas.

El capitalismo ha convertido el suelo y la vivienda en mercancías que generan plusvalía para los propietarios a expensas de las necesidades básicas de la clase trabajadora. Nuestros hogares son hoy, como la fábrica lo fue hace un siglo, el espejo que refleja las dinámicas económicas y las desigualdades sociales inherentes al capitalismo. ¡Ya es hora de decir basta! Alzamos la voz para dejar claro que la vivienda debería ser un derecho fundamental y no un mero instrumento de inversión.

¡La vivienda, TU DERECHO!

¡Que no nos roben el futuro!