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Resolución de la Permanente: política unitaria del PCA

Antecedentes documentados de la política unitaria del PCA

A lo largo de hace ya más de un año, el Partido Comunista de Asturias, en línea con la estrategia legítimamente acordada por los órganos competentes del PCE y anticipándose a veces a ella en los períodos de reflexión y aportación previos a sus tomas de decisiones, mantuvo de forma continuada e inequívoca, en su ámbito territorial de actuación, una propuesta firme por la unidad popular, entendida como un empeño de naturaleza política y social básico, sustentado en la movilización sostenida, en la vinculación de los conflictos y reivindicaciones sociales con un horizonte transformador y, al propio tiempo, con una plasmación electoral e institucional eficaz con base programática, abierta, amplia y sin exclusiones (ver anexo). Todo ello de manera acorde con el contexto socioeconómico y político de crisis y de brutal agresión del capitalismo al interés de la clase trabajadora y de las capas populares.

Coherentemente con esta posición, el PCA, en primer lugar, dirigió sus esfuerzos a reconducir su desencuentro y separación de IUA y conseguir su reintegración natural en ésta, desde la dignidad, el respeto mutuo y la lealtad recíproca. El éxito de esta tarea, materializado en la declaración conjunta de 9 de abril de 2015 y que a día de hoy continúa en marcha con nuevos resultados, no implicó ningún cambio en las firmes posiciones del PCA acerca de favorecer la condición de IU como movimiento político y social, modificar su impropia naturaleza real de partido político, cambiar su errónea deriva institucionalista y superar su extensión, abriéndose a experiencias convergentes de mayor amplitud social.

Por consiguiente, con ocasión de los diversos procesos electorales sucedidos en el año 2015, el PCA puso tanto interés y dedicación en promover programas y candidaturas unitarias, como venía poniendo en construir unidad popular para las luchas y movilizaciones sociales. Así fue, primero, en la búsqueda de un encuentro programático en relación con los esfuerzos del Frente Cívico en ese sentido y, posteriormente, en la conformación junto con otras fuerzas de lo que acabó siendo la candidatura asturiana de Izquierda Unida/Unidad Popular para las elecciones generales de diciembre.

Los análisis del PCA contenidos en sus documentos siempre fueron muy claros cuando abordaron desde Asturias el escenario político y electoral circundante, el papel de las fuerzas emergentes y, en concreto, el del partido político Podemos, para lo que jamás se recurrió a la indefinición ni al eufemismo. En efecto, a ese respecto se puede constatar un tratamiento rigurosamente objetivo que ni ahorra señalar hechos verificables o edulcora caracterizaciones críticas por mor de una aproximación oportunista, ni se atrinchera en el sectarismo de conjeturas tendenciosas o juicios de intenciones. A lo largo de todo 2015 el PCA, tanto directamente como a través de su actuación en instancias unitarias, siempre hizo lo posible explícita y públicamente por mantener abiertas las puertas de las convergencias electorales con la mayor amplitud y sin exclusiones a priori, señalando sencillamente como condición necesaria la existencia de un programa, bien de izquierda transformadora o bien, al menos, de higiene democrática, para cerrar acuerdos, así como una fórmula electoral distinta a la de agrupación de electores, lo que supone, en la práctica, la plasmación jurídica del reconocimiento político de cada fuerza como entidad diferenciada y, desde luego, el acuerdo de las bases implicadas.

Los hechos a lo largo de 2015: su inmediato resultado

Como es sabido, en los procesos electorales del pasado año, fue Podemos el partido que, sobredimensionando erróneamente sus propias expectativas, jaleado por los medios de comunicación e instalado en la prepotencia de sus líderes, descartó tanto en Asturias como en la mayor parte del Estado, no así en Galicia, Cataluña o País Valenciano, cualquier acuerdo electoral inclusivo con los ámbitos unitarios impulsados por el Partido (una asimetría a la carta que sólo obedecía al interés y posibilidades de Podemos en cada lugar). En lugar de ello, optaba por una política de “fichajes”, tendente a desgajar individualmente a lo que alguien llamaba “personas valiosas” del PCE o de IU, apuntando así, de un lado, a beneficiarse de su aportación personal como cuadros o de su atracción de votos y, de otro, a terminar de aniquilar una fuerza política a la sazón maltrecha, pero competidora en parte de su espacio electoral.

La realidad, empero, no corroboró sus designios. Su cosecha de votos, siendo muy notable, no fue la esperada. El bipartidismo, visiblemente erosionado, no sucumbió. La escandalosa poda de posicionamientos de izquierda, efectuada para disputar el espacio electoral al PSOE no produjo el anhelado fruto del “sorpaso” y aquél mantuvo su estatura de segunda fuerza. Finalmente, el competidor en el campo de la ruptura y de la rebeldía, Izquierda Unida/Unidad Popular no desapareció del mapa parlamentario. La voluntad popular había venido a desbaratar así el mixtificador planteamiento de la transversalidad, y la receta de poner, como se ha dicho, huevos en diferentes cestas no resultó verificada por la práctica.

Posteriormente, unas negociaciones con los socialistas, dirigidas a formar gobierno, anteponiendo exigencias que dificultaban en extremo cualquier acuerdo y daban alas a los sectores más reaccionarios del PSOE para cerrar apresuradamente el pacto con la nueva derecha de Ciudadanos, hizo desvanecerse la posibilidad de un acuerdo que no pudo recomponerse ni siquiera con la audaz iniciativa de negociación a cuatro formulada por Alberto Garzón.

El nuevo escenario político y electoral

De este modo se desemboca en una situación cuyo análisis no puede contraerse a la mera aritmética. Existe una patente labilidad en el seno de las fuerzas políticas en lo tocante a su auténtica representación de los intereses sociales. Así el pacto entre el PSOE y C’S, que vendría a encarnar una posición reformista en el seno del sistema, frustra a una parte de la militancia y del electorado de aquél, en tanto que es incapaz de acordar nada con el sector continuista del sistema y del régimen, representado por el PP, cuyo peso parlamentario resultaba imprescindible para formar gobierno. Mientras, Podemos se debate en la contradicción entre su alma más reformista y transversal, fracasada en el empeño por un acercamiento al PSOE y su alma más transgresora, prisionera de sus compromisos con el soberanismo periférico y de un ego de tal calibre en su liderazgo que, como se ha dicho, venía con frecuencia a expropiar su racionalidad y su mesura.

Dicho de otro modo, no hubo manera de garantizar por el momento ni la continuidad del régimen ni su reforma, dentro de las exigencias del sistema capitalista, lo que evidencia puntualmente una crisis del régimen mismo, manifestada como crisis de gobernabilidad. Así se configura el escenario que da lugar a las próximas elecciones generales del 26 de junio. Un escenario en el que, a no dudar, los poderes reales harán cuanto esté en sus manos para cerrar la crisis, preservando como sea sus intereses de clase.

Será en ese marco, más o menos continuista o reformista del régimen político, pero netamente conservador del sistema socioeconómico, como se pretenderá resolver finalmente las contradicciones políticas constatadas. Es decir, superándolas como un percance pasajero, que no puede perturbar los intereses del gran capital. Y es también en ese marco donde Podemos no ha terminado de encontrar una ubicación que le haga imprescindible.

Tras el 26 de junio se forzará una reconsideración del acuerdo de gobierno PP-PSOE- C’S con el acento más escorado al continuismo o a la reforma, según los resultados, pero con el carácter, en todo caso, de un pacto de Estado para garantizar la hegemonía de la clase dominante y lo que se ha denominado una “segunda transición”.

Ajena a esa ecuación permanece la opción de la ruptura con el régimen y, consiguientemente, es a ella adónde vuelve su mirada Podemos, pendiente de que no se configure como un espacio exclusivo de IU/UP, en busca de una ubicación que le permita en él cierto protagonismo, pero sin renunciar al espacio reformista. Los factores externos, por lo demás, no se dan solos. A la constatada curva descendente de las encuestas para esta formación, hay que sumarle sus crisis internas, el choque, imposible de ocultar, entre sus líderes, las purgas de cuadros desafectos, la proliferación de gestoras…

Es toda esa compleja realidad la que viene a explicar el cambio en las posiciones de Podemos en relación con IU/UP, la fuerza que a las duras y a las maduras permaneció en el ámbito propositivo de la ruptura, mantuvo su propuesta de clase anticapitalista, no cedió a las modas posmodernas del nuevo populismo ni condicionó sus posturas republicanas, internacionalistas o consecuentemente feministas y antipatriarcales a los cálculos electorales.

La realidad tozuda venía a demostrar a quienes habían tratado de enterrarnos, que seguíamos vivos, que nuestra raíz se afincaba en el suelo de un millón de votos, que no habíamos desaparecido del parlamento y que las encuestas nos reiteraban pronósticos de ascenso sostenido. Lejos quedó, por tanto, el menosprecio y las invectivas con las que se nos caracterizaba como pitufos gruñones, envueltos en nostálgicos y trasnochados trapos con estrellas rojas. Izquierda Unida/Unidad Popular había resistido y, una vez constatado el carácter inexorable de las nuevas elecciones, es Podemos quien se ve en necesidad de cambiar sus propósitos con respecto a IU. Ya nada será igual que antes del 20-D, cuando se pretendía una entrega pacífica de IU y su consiguiente desaparición. Ahora han venido reconociendo a IU como interlocutor, en pie de igualdad entre organizaciones distintas, con trayectorias, programas, ideologías y liderazgos diferentes; y admitiendo como base de negociación lo que antes había sido para Podemos una línea roja infranqueable: la fórmula electoral de coalición.

Todo ello a partir de una estructura partidaria piramidal y muy jerarquizada que, en lo que atañe a Asturias, y pese a algunos movimientos de tanteo, no va a dejar resquicios para ninguna arquitectura de posibles acuerdos por parte de Podemos, distinta de la que pueda convenirse a nivel estatal.

Estrategia y táctica del Partido Comunista: su faceta electoral. Coherencia con los acuerdos anteriores.

El Partido se mantiene coherente con lo que viene siendo su estrategia reiterada. En el ciclo largo: la configuración de un bloque social antagonista para lo que se hace necesaria la acumulación de fuerzas, la movilización social sostenida y el fortalecimiento de su ámbito directo de intervención, IU/UP, así como de su propia estructura partidaria. En lo inmediato, una coalición electoral con programa de mínimos que apueste por la higiene democrática y choque, por tanto, con el continuismo y con el reformismo-maquillaje, cerrando el paso a la paz social y al pacto de Estado, y conservando, en la calle pero incluso dentro de la campaña electoral y del ámbito institucional, su propia personalidad política y su propia propuesta programática de máximos diferenciada.

No se trata, por tanto, de configurar ninguna nueva entidad político-social con Podemos, sino de mantener nuestros instrumentos de intervención y, desde ellos, cerrar un pacto de coalición electoral, en pie de igualdad, que conduzca o bien a un gobierno para el cambio de las medidas más reaccionarias y antipopulares, si la coalición generase un potente efecto multiplicador en el voto y el PSOE, sobrepasado, se aviniese al acuerdo, o bien –lo que ciertamente parece más probable- que permaneciese como una fuerte oposición para resistir, apoyada en la calle, frente a un gobierno o a un acuerdo de legislatura que vinculase al PSOE con el Partido Popular.

De una u otra forma, para los comunistas, la estrategia apunta a la ruptura con el régimen político, pero la táctica, considerando con objetividad la realidad existente, no encuentra en el momento actual posibilidades para el asalto, sino más bien para un asedio instalado en el conflicto social, la movilización y la acumulación de fuerzas para todo lo cual resulta imprescindible el concurso del movimiento obrero.

En esa perspectiva, al Partido le corresponde un papel insoslayable, para cuya práctica le es necesario evitar el aislamiento y, por ende, participar como actor en los empeños unitarios, tanto en el movimiento social como en la confluencia electoral. De otro lado, una coalición electoral que tendrá como base programática sólo los puntos mínimos de coincidencia entre sus partes, necesitará como contrapunto permanente una organización como el Partido para garantizar una lucha ideológica que no está llamada a detenerse (incluida la relacionada con los postulados teóricos de Podemos) y para sostener la perspectiva estratégica de ruptura de régimen y de confrontación de clase con el capitalismo. En ese sentido, el Partido debe permanecer vigilante frente a posibles intentos de hegemonismo que pudieran dibujarse en el seno de la coalición o de cualquier pretensión de situar a ésta, si se diese el sorpasso con respecto al PSOE, como mera fuerza institucional prevaleciente para un pacto de Estado que desde nuestro campo es y seguirá siendo absolutamente rechazable.

El PCA quiere trasladar a la Dirección del PCE y a IU su respaldo a una negociación leal y sincera y, a la vez, con la necesaria firmeza que avalan las últimas encuestas y un escenario político sustancialmente distinto al que se daba en el mes de diciembre, de tal modo que se garanticen los puestos de salida razonablemente correspondientes a IU en las candidaturas de la coalición, el tratamiento de sus siglas en el mismo plano que las de Podemos, fórmulas de participación o intervención de IU en la representación y/o la administración de la coalición, tratando de que no se repitan sorpresas como la actitud por parte de Podemos de cara a la obtención de grupo parlamentario por IU-UP en la pasada legislatura. Por último, el PCA permanecerá atento y actuará en consecuencia también en el inconveniente supuesto de que la coalición no llegara a materializarse.

Es desde esta perspectiva, y no desde ninguna otra, como el PCA afronta el proceso electoral en marcha y la negociación para un acuerdo entre Izquierda Unida y Podemos, tratando de sumar respaldo social para evitar la recomposición política del bloque dominante. Y es en esa perspectiva como el PCA continúa, a día de hoy, al igual que hace ya más de un año, apostando por la confluencia electoral de base programática con otras fuerzas, sin exclusiones, sumando, por tanto, junto a IU y a sus actuales socios en UP, a más actores políticos, incluido Podemos, en unas condiciones que no se dieron antes del 20-D y ahora sí.  A saber:

  • El reconocimiento de IU como interlocutor.
  • La negociación entre fuerzas en pie de igualdad, respetando la identidad de cada cual.
  • El acuerdo sobre la base de un programa con contenidos de izquierda, aunque sea demínimos.
  • Su alcance para el conjunto del Estado.
  • La forma de coalición electoral.
  • La visibilidad pública de cada fuerza coaligada, tanto en la campaña electoral como enel posterior espacio político e institucional que origine.
  • El respeto al propio programa y propio liderazgo de cada fuerza coaligada más allá delo estrictamente acordado como coalición (lo que implicaría que cada fuerza puede llevar a cabo su propia campaña con sus propios contenidos y, posteriormente, actuar en el Parlamento de forma diferenciada).
  • La consulta a las bases como fuente de legitimidad del acuerdo.

Cuestiones, todas ellas, que configuran explícitamente el “marco” de la pregunta que se formula a las bases de Izquierda Unida y al que la propia pregunta se remite.

No hay duda de que lo más conveniente es efectuar una consulta a las bases de IU con todos los contenidos del acuerdo cerrado, lo que desde el PCA entendemos que debe materializarse a poco que los tiempos técnicamente lo permitan. Ello no obstante, no desvirtúa la pertinencia de la actual consulta para respaldar la negociación misma, anteponiéndose a posibles reservas que cuestionasen su legitimidad.

Es por ello por lo que la Permanente del PCA, en línea con la resolución ya aprobada por el Comité Ejecutivo del PCE, manifiesta su acuerdo con los términos incluidos en la consulta y, desarrollando como considera más convincente y eficaz la argumentación al respecto para su propia militancia y para los trabajadores y las capas populares de Asturias, llama al voto favorable en la consulta formulada desde la Presidencia de IU, dentro de las condiciones señaladas, así como a la implicación de todo el Partido tanto en la campaña electoral venidera como en el día después para que avancen sin desnaturalizarse en Asturias y en el conjunto del Estado los objetivos revolucionarios en que consecuentemente fundamenta su posición.

Oviedo, 3 de mayo de 2016.

Si quieres descargarte la resolución en PDF haz click aquí Resolución_Política unitaria del PCA

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Pactos y alianzas

Tras los resultados del 20D, por primera vez desde la instauración del régimen político del 78, la formación de un gobierno requiere de la participación de más de dos actores. Las dificultades para alcanzar acuerdos entre las distintas fuerzas parlamentarias, está haciendo que cada vez se vea como una posibilidad más cercana una nueva convocatoria de elecciones. Sin embargo, no existe garantía alguna de que éstas alumbren unos resultados sustancialmente diferentes.11181803_10156069772305384_4305964877507071120_n (1)

Las pasadas elecciones, sin embargo, han evidenciado la existencia de una mayoría electoral deseosa de poner fin a una época de deterioro de las condiciones de vida de la mayoría social por parte del gobierno del Partido Popular. De esta forma, parece que la única opción para desatascar la actual situación institucional, sin alejarse demasiado de la voluntad del pueblo, es llegar a un acuerdo de mínimos entre todas aquellas fuerzas autodefinidas como progresistas o de izquierdas, dispuestas a cerrarle el paso a un nuevo gobierno de Rajoy y a derogar las leyes más retrogradas promulgadas en los últimos años, así como a elaborar y desarrollar una agenda social que mejore las precarias condiciones de vida de los españoles. De alcanzarse este acuerdo, basado en un programa claro y no en personalismos, habría razones suficientes para votar favorablemente la investidura de dicho gobierno.

Así todo, IU-UP, cuyo proyecto a largo plazo -la ruptura democrática a través de un proceso constituyente- difiere del de cualquiera de sus posibles interlocutores, no debería formar parte de ese nuevo gobierno para evitar bendecir un cambio superestructural que no viene acompañado de modificación alguna en la estructura económica y laboral del país.

Sin embargo, los pactos postelectorales no agotan el debate que debe darse en nuestra organización acerca de la política de alianzas. En los últimos años se ha abierto en el seno de nuestro partido un debate de mucho más calado: el de las alianzas a medio y largo plazo con otras fuerzas y movimientos políticos y sociales. A nadie se le escapa que la convocatoria de un congreso extraordinario, para el próximo 9 de abril, tiene mucho que ver con esto y que, por lo tanto, los acuerdos que se alcancen en el XX Congreso serán especialmente trascendentales para el futuro de nuestra organización. Lo que de forma implícita se va a debatir en este cónclave es la utilidad del PCE; es decir, la necesidad de la pervivencia de la única fuerza política de carácter estatal que ha mantenido viva la antorcha de la lucha de clases en los últimos 40 años. Ante esta situación, los militantes de base no podemos afrontar el XX Congreso como un trámite orgánico más. Es demasiado lo que nos jugamos. Ante esto, solo cabe alzar la voz para convencer a los ingenuos y denunciar a los oportunistas.

Como a Silvio Rodríguez, nos vienen a convidar a que no perdamos, nos vienen a convidar a indefinirnos… Es tentador convencerse de que las ideas que llevamos décadas defendiendo han sido de golpe asumidas por millones de personas y que por fin, disolución en una organización mayor mediante, podemos asaltar los cielos. Es tentador, pero ingenuo. Los comunistas debemos trabajar por la confluencia con todos aquellos que puedan ser, para determinados menesteres, nuestros compañeros de viaje. Pero siempre desde el compromiso y lealtad con nuestra trayectoria y desde la apuesta inequívoca por el Partido Comunista de España como instrumento necesario para la transformación social. De un partido que prioriza la movilización social al éxito electoral, que reconoce la lucha de clases como el motor de la historia, cuyas ideas no cambian para abarcar más nichos electorales y cuyo fin último es poner fin a la explotación del hombre por el hombre. No vaya a ser que por buscar compañeros de viaje, vayamos a renunciar a llegar a nuestro destino.

Alejandro Farpón 

Maestro de enseñanza primaria y Secretario de Comunicación del Partido Comunista de Asturias en Gijón 

Foto: Javier Bueno (villaviciosa-abastos)
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¿Llegará el cambio a Villavicosa?

Artículo publicado en la página web “Villaviciosa Hermosa”

Es difícil aceptar el paso inexorable de los años –aunque sé, con certeza, que mi tiempo presencial es finito- cuando, en el horizonte de Villaviciosa, se atisban posibles cambios en los campos de la política. A pesar de los denodados esfuerzos desplegados por los medios de “desinformación” y formadores de estados de opinión favorables a aquellos que les pagan (medios privados y la inmensa mayoría de los públicos) algo está emergiendo. Y lo que surge está obligando a un cambio en el discurso: Unos, los trileros de la política, se obligan a adecuar su formato a los nuevos tiempos elaborando un discurso GATOPARDISTA. Los otros, aquellos que creen en un impostergable cambio debido a la situación de precariedad generaliza a que nos somete el SISTEMA neoliberal y nos obliga a soportar con los mayores sacrificios, deberían diseñar un discurso clarificador de los objetivos que pretenden, sin complejo alguno, como hace la derecha sociológica.

Vivo, espero alargar la edad lo más posible, con la esperanza de ser partícipe de un cambio radical en las relaciones humanas; de asistir a la desaparición de este SISTEMA, depredador de vidas y recursos materiales, explotador de seres humanos, injusto con los débiles y valedor de los poderosos.

Espero ser testigo del CAMBIO (con mayúscula), de disfrutar, junto con los amigos y no amigos, de un SISTEMA cuyo objetivo sea alcanzar la felicidad del hombre.

Yo, seguiré aportando mi granito de arena.

Andrés Huerta Suárez
Responsable del Partido Comunista de Asturias (PCA) en Villaviciosa.

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El PCA en Gijón ante las primarias de IU en la localidad

El Comité de la Agrupación del PCA en Gijón, celebrado el 10 de enero, aprobaba por unanimidad los siguientes acuerdos en forma de resolución :

En sintonía con el punto tres de la resolución aprobada por el Comité Central del PCA del 8 de enero, la cual decía así: ““En el plano local, reitera la autonomía de las organizaciones locales para que, con la máxima transparencia y participación del conjunto de sus militantes y manteniendo puntualmente informada a la Dirección del PCA, acuerden la orientación política más conveniente de los avales de sus militantes a los/as cabezas de listas de IUA en las primarias para las elecciones municipales respectivas, sobre la base de su mayor proximidad a los objetivos estratégicos, propuestas y contenidos programáticos de la política del Partido, incluyendo también, en su caso, la pertinencia de no avalar ninguna opción.”.

Siendo así que ninguno de los/as candidatos/as aspirantes a ser los cabezas de la lista electoral pertenecen al grupo crítico en el que el Partido en Gijón está cohesionado en IU y teniendo en cuenta que ninguno de los mencionados ha presentado propuestas programáticas cercanas a nuestros objetivos y propuestas, este Comité acuerda orientar a los militantes del Partido adscritos a IUA-Gijón a que no se comprometan con el aval de ninguna de las candidaturas presentadas hasta el momento. Por otro lado, en relación a lo anterior y en atención a los cambios que pudieran producirse no sólo en el marco del proceso de las elecciones primarias, sino también en el transcurso del calendario electoral hasta la celebración de lo comicios municipales, se podrían variar los acuerdos dando lugar a otras formas de actuación y siempre acordes a las coincidencias en el marco programático.

El PCA convoca su Conferencia Programática

El Comité Central del Partido Comunista de Asturias (PCA) ha acordado la celebración de una Conferencia Programática para el próximo 8 de febrero, bajo el lema ‘Ideas para ganar’. Parafraseando el comienzo del Manifiesto Comunista, consideramos que “es ya hora de que los comunistas expresen a la luz del día y ante el mundo sus ideas”.

Tenemos ante nosotros/as el reto y, por tanto, la obligación de estar a la altura de este momento histórico en el que el régimen emanado del ‘pacto de la transición’ está en descomposición y las clases dominantes sólo son capaces de mantenerse en el poder mediante la represión. Pero ello no quiere decir que no puedan recomponer la situación y establecer un nuevo consenso que les garantice seguir siendo dominantes.

Por eso, los/as comunistas asturianos/as entendemos que es necesario poner sobre la mesa nuestra enmienda a la totalidad a este sistema económico, político, jurídico e ideológico basado en la explotación de la inmensa mayoría de la sociedad por un puñado de grandes propietarios de los principales medios de producción. Y por eso, también, proclamamos nuestro firme convencimiento de que lo que este país necesita no es una segunda transición, sino la primera ruptura.

En este momento en que lo viejo no acaba de morir y lo nuevo no acaba de nacer, en el PCA nos embarcamos en la vital tarea de elaborar colectivamente un marco programático ante las convocatorias electorales que están por venir, con la vista puesta en seguir dando cumplimiento a lo que para nosotros/as es una misión fundamental como comunistas: la propuesta de contenidos político-ideológicos como base para la tan necesaria convergencia que llevamos en nuestro ADN desde el primer momento en que existimos como organización.

Esperamos que los materiales elaborados por esta federación del PCE resulten de vuestro interés y cumplan su cometido. Por nuestra parte, el empeño está sobre la mesa.

Nos vemos en las calles.

Secretaría de Organización PCA

Secretaría de Comunicación PCA

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El Comité Central del Partido Comunista de Asturias respalda la candidatura de Alberto Garzón y orienta a sus militantes a que la avalen

El Comité Central del Partido Comunista de Asturias respalda la candidatura de Alberto Garzón y orienta a sus militantes a que la avalen

El Comité Central del Partido Comunista de Asturias, reunido ayer, día 8 de enero, ha acordado respaldar la candidatura del militante del PCE, miembro de su Comité Federal y diputado Alberto Garzón Espinosa en las primarias de IU para encabezar en su día la lista electoral correspondiente y optar a la Presidencia del gobierno del Estado español.

En ese sentido, el Comité Central del Partido Comunista de Asturias ha decidido  que toda la militancia del Partido adscrita a IUA avalará la aludida candidatura de Alberto Garzón en cohesión con sus acuerdos.

Comunicado de prensa: el PCA de Gijón pide el voto el 25M para Izquierda Unida

La agrupación local del Partido Comunista de Asturias llama a los comunistas, activistas sociales y al conjunto de la ciudadanía progresista de Gijón a votar la candida- tura de Izquierda Unida: La Izquierda Plural para romper con la situación de dominio de la Troika sobre los parlamentos y gobiernos.

Las próximas elecciones europeas del 25 de mayo suponen el inicio de un ciclo electoral que continuará con las municipales y autonómicas para ser completado por las elecciones generales, tiempo electoral que no esta separado de la tensión social que las políticas anti- sociales y de austeridad están provocando en toda Europa.

En estas elecciones europeas se plantea el objetivo de avanzar en la configuración de un bloque político y social entre las fuerzas que compartimos la necesidad de confrontar con la actual Europa neoliberal, otanista, belicista y antisocial, y hacerlo desde el reconocimiento de una soberanía popular, hoy secuestrada por la Troika con la complicidad de gobiernos sumisos que han subyugado a la ciudadanía y las clases populares de la UE al servicio de los intereses del capital. Vivimos en una “dictadura política” al servicio de los mercados.

En nuestro país la gran coalición entre PP y PSOE cada vez está más clara y es más cercana. Comparten un proyecto común para la UE, tal y como dejaron patente hace un año cuando firmaron juntos un pacto por Europa en el Congreso o votando juntos el 73% de las ocasiones en el Parlamento Europeo.

Cada voto por Izquierda Unida es favorecer la lucha contra los gobiernos títeres de los grandes intereses de las multinacionales, del Partido Popular Europeo, del Partido Socialista Europeo y de sus recortes. Movilizar nuestro voto apostando por Izquierda Unida, haciendo que retumbe en toda Europa, es manifestar de forma clara que la ciudadanía, la que sufre día a día las consecuencias de una crisis, que no es la de las fuerzas del trabajo sino la de los intereses del capital, no aprueba, no tolera y no piensa seguir permitiendo que los ricos sean cada vez más ricos a costa del esfuerzo y las miserias de millones de hombres y mujeres.

Es tiempo de tejer amplias alianzas para un bloque político y social que pueda torcer el brazo a la Troika y a sus representantes políticos. Esta alianza tiene su mejor expresión en la candidatura de la Izquierda Plural con la participación de 11 organizaciones políticas más y con una amplia presencia de activistas sociales, sindicales y ecologistas.

Es por ello que la agrupación de Gijón del Partido Comunista de Asturias llama a los comunistas, activistas y a la ciudadanía progresista de Gijón a votar la candidatura de Izquierda Unida: La Izquierda Plural como la opción más realista y efectiva para romper con la situación de dominio de la Troika sobre los parlamentos y gobiernos 

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El PCE condena la violencia opositora en Venezuela

La Secretaría de Política Internacional del Partido Comunista de España (PCE) hace un llamamiento a la paz en la República Bolivariana de Venezuela y pide el fin de la violencia provocada por grupos fascistas, presuntamente instigados por Henrique Capriles Radonsky.

Desde el PCE lamentamos la muerte de siete personas y esperamos la pronta recuperación de los 61 heridos/as, personas atacadas de manera vil y despreciable por grupos violentos de la oposición.No toleraremos un golpe de Estado en Venezuela para lo que hacemos un llamado a nuestros cargos públicos y militantes a apoyar la institucionalidad democrática encabezada por el presidente constitucional, Nicolás Maduro que ha ganado con toda limpieza el pasado domingo las elecciones.
Hasta el momento Capriles no se ha dirigido al Consejo Nacional Electoral para presentar una impugnación de los resultados, mecanismo reconocido internacionalmente para resolver la controversia.

El candidato derechista quiere ganar con una posible intervención extranjera lo que no fue capaz de ganar en las urnas de manera democrática, demostrando su falta de respeto a la decisión popular y ante este panorama nos preguntamos ¿con cuantos votos ganó Pedro Carmona en 2002? Los golpistas de ayer quieren repetir una fórmula que no les funcionó.

En este escenario político el PCE hace un llamamiento a las fuerzas sociales y políticas progresistas de Venezuela a mantener la unidad y la calma, no caer en las provocaciones belicistas de una oligarquía reaccionaria, y a la comunidad internacional a apoyar a la democracia, y por tanto a Maduro.

Los comunistas españoles confiamos en la institucionalidad de Venezuela y que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana mantenga el respeto a las leyes y a la decisión popular reflejada el pasado 14 de abril con la victoria de Nicolás Maduro como presidente.

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Comunicado del PCE

El PCE recoge los frutos de su apuesta por Izquierda Unida

Secretaría de Comunicación del PCE / 26 nov 11

El éxito de Izquierda Unida es el éxito de los comunistas (Madrid, 26 de noviembre)

 


(Madrid, 26 de noviembre) El Comité Ejecutivo del PCE, reunido esta mañana de 26 de noviembre de 2011, se congratula por el éxito obtenido por IU en las elecciones del pasado 20 N. José Luis Centella, Secretario General del PCE, resumió que ésta es una cosecha de un trabajo iniciado en el XVII Congreso del Partido Comunista de España y se fue consolidando progresivamente en las primarias de 2007, en la Conferencia Política de 2008, en el trabajo de la Comisión Unitaria que preparó la IX Asamblea y en el XVIII Congreso. Es por lo tanto un éxito de los comunistas “porque estamos plenamente implicados en el proceso de reconstrucción del Partido y sabemos que la unidad, la cohesión ideológica, política y organizativa es el instrumento que nos permite alcanzar las metas que nos proponemos”. 
Centella recordó que el PCE apostó por dar un giro a IU, hacia una organización con un perfil propio, con un programa anticapitalista, republicano y federal, organizado como movimiento político y social y con una dirección colegiada, colectiva e integradora.

IU subió 701.864 votos, más que el PP, que sólo aumentó 541.358. Este es el mejor resultado obtenido desde 1996 y, como se ha visto, desmonta el discurso de que el PCE estorba en IU. “Quienes llevaban dos años trabajando para sacar al Partido de IU o para frenar la plena integración de toda la militancia del PCE en IU, deben entender que este debate está cerrado y de que es hora de cumplir los acuerdos sobre la plena integración de todos los militantes del PCE en IU”.

Centella incidió en que se consolida la centralidad del conflicto capital-trabajo y en que hay que seguir desarrollando la Convocatoria Social. Ahora el reto es que el grupo parlamentario de IU “se corresponda a la política aprobada en la IX Asamblea (….) Sería absurdo que ahora cambiáramos la apuesta de una IU con perfil propio por una IU que se implique tanto el proceso de reconstrucción del PSOE que se va a dar en los próximos meses/años, como en procesos de reconstrucción de “izquierdas” afines y complementarias al sistema”. 

El informe del Secretario General, que obtuvo el respaldo de todos sus miembros, salvo una abstención, se pronunció por la necesidad de transformar los votos en organización y aprobó la convocatoria de una Conferencia Política del PCE antes del próximo verano para analizar el momento político.

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El PCA ante las Elecciones Generales del 20-N

Ante las próximas elecciones generales que se celebrarán el día 20 de noviembre, el CC. del Partido Comunista de Asturias:

  1. Informa que no ha auspiciado ni promovido directa ni indirectamente candidatura alternativa alguna y que denominaciones de otras candidaturas, con las que, en pasados comicios (que eran autonómicos o municipales), se le reconocieron vínculos, en esta ocasión no concurren a las elecciones.

  2. Advierte que en la conformación de la candidatura de Izquierda Xunida, el Partido Comunista de Asturias continúa sin haber tenido participación alguna, dado que, al mantener I. Xunida su hostilidad contra el PCA, persiste la excepcional situación de conflicto, la exclusión de facto de centenares de militantes comunistas de I.X. y la comprensible polarización de éstos contra unos dirigentes caracterizados por sus prácticas de intransigencia y cerrazón.

  3. Dicho lo anterior, manifiesta que el PCA, al ser parte integrante del PCE, reconoce en Izquierda Unida su cauce electoral en el conjunto del Estado Español de acuerdo con lo reiterado por el XVIII Congreso del PCE. El PCA señala igualmente que, si alguna opción electoral recoge los rasgos fundamentales de la actual propuesta política del PCE, es la oferta programática federal de Izquierda Unida, que propone a Cayo Lara como candidato a la Presidencia del Gobierno y se fundamenta en un proyecto anticapitalista, republicano y federal.

  4. El PCA, que conoce y comprende también la situación de sus militantes y amigos y las reservas y objeciones de su estado de ánimo y su conciencia, quiere recordar que cualquier solución de fondo a los problemas actuales no pasa por un parcheo de la coyuntura ni por la adopción de medidas administrativas, sino por un diálogo político a medio-largo plazo presidido por una voluntad cierta de síntesis e integración. Para cualquier salida, en todo caso, debe contarse con el conjunto del PCA y tener presente que no sirven ni los enroques numantinos ni las huídas unilaterales hacia adelante.

  5. Por tanto, en lo que ahora mismo nos atañe, más allá de quien haya sido designado para encabezar la candidatura asturiana y de los métodos empleados en su conformación, en todo caso ajena a cualquier participación del Partido, el PCA recuerda que en estas elecciones generales, y por ende, de ámbito estatall los programas electorales son únicos para todo el Estado y los grupos parlamentarios que deriven de las elecciones también poseen ese alcance territorial, siendo, en ese sentido, Izquierda Unida la opción electoral del Partido Comunista para el Estado Español en su conjunto.

  6. En un tiempo de embestida brutal del Sistema Capitalista, sus oligarcas y sus representantes políticos, contra la clase trabajadora y las capas populares, no cabe esperar más que un retroceso enorme de las conquistas sociales y un drástico empeoramiento de las condiciones de vida de la gran mayoría. Ello reclama el incremento de la lucha de clases, la elevación de la conciencia social y la extensión de las movilizaciones y de la organización popular, para lo cual es condición indispensable el fortalecimiento del Partido Comunista, la continuación de su proceso de reconstrucción ideológica y organizativa, y de su capacidad real de orientar y organizar la resistencia y las luchas en las que será imprescindible sumar esfuerzos y confluir, manteniendo nuestra independencia organizativa y soberanía política, con cuantas fuerzas estén dispuestas a confrontar de alguna forma con el sistema. En ese empeño también será preciso contar con una representación parlamentaria capaz de denunciar en las Cortes las políticas antisociales, amplificando la rebeldía y la voz de las movilizaciones populares. Por tanto, se comprende la función del Partido de anteponer esas exigencias del presente a otras consideraciones, apostando por fortalecer ahora la representación de la izquierda que realmente tiene posibilidades de obtener representación y de seguir implicándose mañana, desde un atento seguimiento, en contribuir, con las aportaciones, las críticas y las alternativas en que la izquierda parlamentaria cumpla cabalmente su cometido de lucha en el frente institucional.