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Resolución de la Permanente: política unitaria del PCA

Antecedentes documentados de la política unitaria del PCA

A lo largo de hace ya más de un año, el Partido Comunista de Asturias, en línea con la estrategia legítimamente acordada por los órganos competentes del PCE y anticipándose a veces a ella en los períodos de reflexión y aportación previos a sus tomas de decisiones, mantuvo de forma continuada e inequívoca, en su ámbito territorial de actuación, una propuesta firme por la unidad popular, entendida como un empeño de naturaleza política y social básico, sustentado en la movilización sostenida, en la vinculación de los conflictos y reivindicaciones sociales con un horizonte transformador y, al propio tiempo, con una plasmación electoral e institucional eficaz con base programática, abierta, amplia y sin exclusiones (ver anexo). Todo ello de manera acorde con el contexto socioeconómico y político de crisis y de brutal agresión del capitalismo al interés de la clase trabajadora y de las capas populares.

Coherentemente con esta posición, el PCA, en primer lugar, dirigió sus esfuerzos a reconducir su desencuentro y separación de IUA y conseguir su reintegración natural en ésta, desde la dignidad, el respeto mutuo y la lealtad recíproca. El éxito de esta tarea, materializado en la declaración conjunta de 9 de abril de 2015 y que a día de hoy continúa en marcha con nuevos resultados, no implicó ningún cambio en las firmes posiciones del PCA acerca de favorecer la condición de IU como movimiento político y social, modificar su impropia naturaleza real de partido político, cambiar su errónea deriva institucionalista y superar su extensión, abriéndose a experiencias convergentes de mayor amplitud social.

Por consiguiente, con ocasión de los diversos procesos electorales sucedidos en el año 2015, el PCA puso tanto interés y dedicación en promover programas y candidaturas unitarias, como venía poniendo en construir unidad popular para las luchas y movilizaciones sociales. Así fue, primero, en la búsqueda de un encuentro programático en relación con los esfuerzos del Frente Cívico en ese sentido y, posteriormente, en la conformación junto con otras fuerzas de lo que acabó siendo la candidatura asturiana de Izquierda Unida/Unidad Popular para las elecciones generales de diciembre.

Los análisis del PCA contenidos en sus documentos siempre fueron muy claros cuando abordaron desde Asturias el escenario político y electoral circundante, el papel de las fuerzas emergentes y, en concreto, el del partido político Podemos, para lo que jamás se recurrió a la indefinición ni al eufemismo. En efecto, a ese respecto se puede constatar un tratamiento rigurosamente objetivo que ni ahorra señalar hechos verificables o edulcora caracterizaciones críticas por mor de una aproximación oportunista, ni se atrinchera en el sectarismo de conjeturas tendenciosas o juicios de intenciones. A lo largo de todo 2015 el PCA, tanto directamente como a través de su actuación en instancias unitarias, siempre hizo lo posible explícita y públicamente por mantener abiertas las puertas de las convergencias electorales con la mayor amplitud y sin exclusiones a priori, señalando sencillamente como condición necesaria la existencia de un programa, bien de izquierda transformadora o bien, al menos, de higiene democrática, para cerrar acuerdos, así como una fórmula electoral distinta a la de agrupación de electores, lo que supone, en la práctica, la plasmación jurídica del reconocimiento político de cada fuerza como entidad diferenciada y, desde luego, el acuerdo de las bases implicadas.

Los hechos a lo largo de 2015: su inmediato resultado

Como es sabido, en los procesos electorales del pasado año, fue Podemos el partido que, sobredimensionando erróneamente sus propias expectativas, jaleado por los medios de comunicación e instalado en la prepotencia de sus líderes, descartó tanto en Asturias como en la mayor parte del Estado, no así en Galicia, Cataluña o País Valenciano, cualquier acuerdo electoral inclusivo con los ámbitos unitarios impulsados por el Partido (una asimetría a la carta que sólo obedecía al interés y posibilidades de Podemos en cada lugar). En lugar de ello, optaba por una política de “fichajes”, tendente a desgajar individualmente a lo que alguien llamaba “personas valiosas” del PCE o de IU, apuntando así, de un lado, a beneficiarse de su aportación personal como cuadros o de su atracción de votos y, de otro, a terminar de aniquilar una fuerza política a la sazón maltrecha, pero competidora en parte de su espacio electoral.

La realidad, empero, no corroboró sus designios. Su cosecha de votos, siendo muy notable, no fue la esperada. El bipartidismo, visiblemente erosionado, no sucumbió. La escandalosa poda de posicionamientos de izquierda, efectuada para disputar el espacio electoral al PSOE no produjo el anhelado fruto del “sorpaso” y aquél mantuvo su estatura de segunda fuerza. Finalmente, el competidor en el campo de la ruptura y de la rebeldía, Izquierda Unida/Unidad Popular no desapareció del mapa parlamentario. La voluntad popular había venido a desbaratar así el mixtificador planteamiento de la transversalidad, y la receta de poner, como se ha dicho, huevos en diferentes cestas no resultó verificada por la práctica.

Posteriormente, unas negociaciones con los socialistas, dirigidas a formar gobierno, anteponiendo exigencias que dificultaban en extremo cualquier acuerdo y daban alas a los sectores más reaccionarios del PSOE para cerrar apresuradamente el pacto con la nueva derecha de Ciudadanos, hizo desvanecerse la posibilidad de un acuerdo que no pudo recomponerse ni siquiera con la audaz iniciativa de negociación a cuatro formulada por Alberto Garzón.

El nuevo escenario político y electoral

De este modo se desemboca en una situación cuyo análisis no puede contraerse a la mera aritmética. Existe una patente labilidad en el seno de las fuerzas políticas en lo tocante a su auténtica representación de los intereses sociales. Así el pacto entre el PSOE y C’S, que vendría a encarnar una posición reformista en el seno del sistema, frustra a una parte de la militancia y del electorado de aquél, en tanto que es incapaz de acordar nada con el sector continuista del sistema y del régimen, representado por el PP, cuyo peso parlamentario resultaba imprescindible para formar gobierno. Mientras, Podemos se debate en la contradicción entre su alma más reformista y transversal, fracasada en el empeño por un acercamiento al PSOE y su alma más transgresora, prisionera de sus compromisos con el soberanismo periférico y de un ego de tal calibre en su liderazgo que, como se ha dicho, venía con frecuencia a expropiar su racionalidad y su mesura.

Dicho de otro modo, no hubo manera de garantizar por el momento ni la continuidad del régimen ni su reforma, dentro de las exigencias del sistema capitalista, lo que evidencia puntualmente una crisis del régimen mismo, manifestada como crisis de gobernabilidad. Así se configura el escenario que da lugar a las próximas elecciones generales del 26 de junio. Un escenario en el que, a no dudar, los poderes reales harán cuanto esté en sus manos para cerrar la crisis, preservando como sea sus intereses de clase.

Será en ese marco, más o menos continuista o reformista del régimen político, pero netamente conservador del sistema socioeconómico, como se pretenderá resolver finalmente las contradicciones políticas constatadas. Es decir, superándolas como un percance pasajero, que no puede perturbar los intereses del gran capital. Y es también en ese marco donde Podemos no ha terminado de encontrar una ubicación que le haga imprescindible.

Tras el 26 de junio se forzará una reconsideración del acuerdo de gobierno PP-PSOE- C’S con el acento más escorado al continuismo o a la reforma, según los resultados, pero con el carácter, en todo caso, de un pacto de Estado para garantizar la hegemonía de la clase dominante y lo que se ha denominado una “segunda transición”.

Ajena a esa ecuación permanece la opción de la ruptura con el régimen y, consiguientemente, es a ella adónde vuelve su mirada Podemos, pendiente de que no se configure como un espacio exclusivo de IU/UP, en busca de una ubicación que le permita en él cierto protagonismo, pero sin renunciar al espacio reformista. Los factores externos, por lo demás, no se dan solos. A la constatada curva descendente de las encuestas para esta formación, hay que sumarle sus crisis internas, el choque, imposible de ocultar, entre sus líderes, las purgas de cuadros desafectos, la proliferación de gestoras…

Es toda esa compleja realidad la que viene a explicar el cambio en las posiciones de Podemos en relación con IU/UP, la fuerza que a las duras y a las maduras permaneció en el ámbito propositivo de la ruptura, mantuvo su propuesta de clase anticapitalista, no cedió a las modas posmodernas del nuevo populismo ni condicionó sus posturas republicanas, internacionalistas o consecuentemente feministas y antipatriarcales a los cálculos electorales.

La realidad tozuda venía a demostrar a quienes habían tratado de enterrarnos, que seguíamos vivos, que nuestra raíz se afincaba en el suelo de un millón de votos, que no habíamos desaparecido del parlamento y que las encuestas nos reiteraban pronósticos de ascenso sostenido. Lejos quedó, por tanto, el menosprecio y las invectivas con las que se nos caracterizaba como pitufos gruñones, envueltos en nostálgicos y trasnochados trapos con estrellas rojas. Izquierda Unida/Unidad Popular había resistido y, una vez constatado el carácter inexorable de las nuevas elecciones, es Podemos quien se ve en necesidad de cambiar sus propósitos con respecto a IU. Ya nada será igual que antes del 20-D, cuando se pretendía una entrega pacífica de IU y su consiguiente desaparición. Ahora han venido reconociendo a IU como interlocutor, en pie de igualdad entre organizaciones distintas, con trayectorias, programas, ideologías y liderazgos diferentes; y admitiendo como base de negociación lo que antes había sido para Podemos una línea roja infranqueable: la fórmula electoral de coalición.

Todo ello a partir de una estructura partidaria piramidal y muy jerarquizada que, en lo que atañe a Asturias, y pese a algunos movimientos de tanteo, no va a dejar resquicios para ninguna arquitectura de posibles acuerdos por parte de Podemos, distinta de la que pueda convenirse a nivel estatal.

Estrategia y táctica del Partido Comunista: su faceta electoral. Coherencia con los acuerdos anteriores.

El Partido se mantiene coherente con lo que viene siendo su estrategia reiterada. En el ciclo largo: la configuración de un bloque social antagonista para lo que se hace necesaria la acumulación de fuerzas, la movilización social sostenida y el fortalecimiento de su ámbito directo de intervención, IU/UP, así como de su propia estructura partidaria. En lo inmediato, una coalición electoral con programa de mínimos que apueste por la higiene democrática y choque, por tanto, con el continuismo y con el reformismo-maquillaje, cerrando el paso a la paz social y al pacto de Estado, y conservando, en la calle pero incluso dentro de la campaña electoral y del ámbito institucional, su propia personalidad política y su propia propuesta programática de máximos diferenciada.

No se trata, por tanto, de configurar ninguna nueva entidad político-social con Podemos, sino de mantener nuestros instrumentos de intervención y, desde ellos, cerrar un pacto de coalición electoral, en pie de igualdad, que conduzca o bien a un gobierno para el cambio de las medidas más reaccionarias y antipopulares, si la coalición generase un potente efecto multiplicador en el voto y el PSOE, sobrepasado, se aviniese al acuerdo, o bien –lo que ciertamente parece más probable- que permaneciese como una fuerte oposición para resistir, apoyada en la calle, frente a un gobierno o a un acuerdo de legislatura que vinculase al PSOE con el Partido Popular.

De una u otra forma, para los comunistas, la estrategia apunta a la ruptura con el régimen político, pero la táctica, considerando con objetividad la realidad existente, no encuentra en el momento actual posibilidades para el asalto, sino más bien para un asedio instalado en el conflicto social, la movilización y la acumulación de fuerzas para todo lo cual resulta imprescindible el concurso del movimiento obrero.

En esa perspectiva, al Partido le corresponde un papel insoslayable, para cuya práctica le es necesario evitar el aislamiento y, por ende, participar como actor en los empeños unitarios, tanto en el movimiento social como en la confluencia electoral. De otro lado, una coalición electoral que tendrá como base programática sólo los puntos mínimos de coincidencia entre sus partes, necesitará como contrapunto permanente una organización como el Partido para garantizar una lucha ideológica que no está llamada a detenerse (incluida la relacionada con los postulados teóricos de Podemos) y para sostener la perspectiva estratégica de ruptura de régimen y de confrontación de clase con el capitalismo. En ese sentido, el Partido debe permanecer vigilante frente a posibles intentos de hegemonismo que pudieran dibujarse en el seno de la coalición o de cualquier pretensión de situar a ésta, si se diese el sorpasso con respecto al PSOE, como mera fuerza institucional prevaleciente para un pacto de Estado que desde nuestro campo es y seguirá siendo absolutamente rechazable.

El PCA quiere trasladar a la Dirección del PCE y a IU su respaldo a una negociación leal y sincera y, a la vez, con la necesaria firmeza que avalan las últimas encuestas y un escenario político sustancialmente distinto al que se daba en el mes de diciembre, de tal modo que se garanticen los puestos de salida razonablemente correspondientes a IU en las candidaturas de la coalición, el tratamiento de sus siglas en el mismo plano que las de Podemos, fórmulas de participación o intervención de IU en la representación y/o la administración de la coalición, tratando de que no se repitan sorpresas como la actitud por parte de Podemos de cara a la obtención de grupo parlamentario por IU-UP en la pasada legislatura. Por último, el PCA permanecerá atento y actuará en consecuencia también en el inconveniente supuesto de que la coalición no llegara a materializarse.

Es desde esta perspectiva, y no desde ninguna otra, como el PCA afronta el proceso electoral en marcha y la negociación para un acuerdo entre Izquierda Unida y Podemos, tratando de sumar respaldo social para evitar la recomposición política del bloque dominante. Y es en esa perspectiva como el PCA continúa, a día de hoy, al igual que hace ya más de un año, apostando por la confluencia electoral de base programática con otras fuerzas, sin exclusiones, sumando, por tanto, junto a IU y a sus actuales socios en UP, a más actores políticos, incluido Podemos, en unas condiciones que no se dieron antes del 20-D y ahora sí.  A saber:

  • El reconocimiento de IU como interlocutor.
  • La negociación entre fuerzas en pie de igualdad, respetando la identidad de cada cual.
  • El acuerdo sobre la base de un programa con contenidos de izquierda, aunque sea demínimos.
  • Su alcance para el conjunto del Estado.
  • La forma de coalición electoral.
  • La visibilidad pública de cada fuerza coaligada, tanto en la campaña electoral como enel posterior espacio político e institucional que origine.
  • El respeto al propio programa y propio liderazgo de cada fuerza coaligada más allá delo estrictamente acordado como coalición (lo que implicaría que cada fuerza puede llevar a cabo su propia campaña con sus propios contenidos y, posteriormente, actuar en el Parlamento de forma diferenciada).
  • La consulta a las bases como fuente de legitimidad del acuerdo.

Cuestiones, todas ellas, que configuran explícitamente el “marco” de la pregunta que se formula a las bases de Izquierda Unida y al que la propia pregunta se remite.

No hay duda de que lo más conveniente es efectuar una consulta a las bases de IU con todos los contenidos del acuerdo cerrado, lo que desde el PCA entendemos que debe materializarse a poco que los tiempos técnicamente lo permitan. Ello no obstante, no desvirtúa la pertinencia de la actual consulta para respaldar la negociación misma, anteponiéndose a posibles reservas que cuestionasen su legitimidad.

Es por ello por lo que la Permanente del PCA, en línea con la resolución ya aprobada por el Comité Ejecutivo del PCE, manifiesta su acuerdo con los términos incluidos en la consulta y, desarrollando como considera más convincente y eficaz la argumentación al respecto para su propia militancia y para los trabajadores y las capas populares de Asturias, llama al voto favorable en la consulta formulada desde la Presidencia de IU, dentro de las condiciones señaladas, así como a la implicación de todo el Partido tanto en la campaña electoral venidera como en el día después para que avancen sin desnaturalizarse en Asturias y en el conjunto del Estado los objetivos revolucionarios en que consecuentemente fundamenta su posición.

Oviedo, 3 de mayo de 2016.

Si quieres descargarte la resolución en PDF haz click aquí Resolución_Política unitaria del PCA

Acto público por la Unidad Popular y contra la Troika

ACTO POLÍTICO y FESTIVO DE ENTRADA LIBRE.

PONENTES:

SOL SÁNCHEZ (Diputada de UP)

MARINA ALBIOL (Eurodiputada de IU)

CARLOS MARTÍNEZ (Co-Secretario de CLIAS-Alternativa Socialista).

FAUSTINO ZAPICO (Izquierda Asturiana)

PINCHEO POSTERIOR (15 €)

ACTUACIÓN MUSICAL A CARGO DEL GRUPO “FUERA DE CONTROL”

Para reservar, puedes enviarnos un correo a la siguiente dirección: asturies@unidadpopular.es, o bien llamarnos por teléfono al 647 689 558 (Pili).

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Pactos y alianzas

Tras los resultados del 20D, por primera vez desde la instauración del régimen político del 78, la formación de un gobierno requiere de la participación de más de dos actores. Las dificultades para alcanzar acuerdos entre las distintas fuerzas parlamentarias, está haciendo que cada vez se vea como una posibilidad más cercana una nueva convocatoria de elecciones. Sin embargo, no existe garantía alguna de que éstas alumbren unos resultados sustancialmente diferentes.11181803_10156069772305384_4305964877507071120_n (1)

Las pasadas elecciones, sin embargo, han evidenciado la existencia de una mayoría electoral deseosa de poner fin a una época de deterioro de las condiciones de vida de la mayoría social por parte del gobierno del Partido Popular. De esta forma, parece que la única opción para desatascar la actual situación institucional, sin alejarse demasiado de la voluntad del pueblo, es llegar a un acuerdo de mínimos entre todas aquellas fuerzas autodefinidas como progresistas o de izquierdas, dispuestas a cerrarle el paso a un nuevo gobierno de Rajoy y a derogar las leyes más retrogradas promulgadas en los últimos años, así como a elaborar y desarrollar una agenda social que mejore las precarias condiciones de vida de los españoles. De alcanzarse este acuerdo, basado en un programa claro y no en personalismos, habría razones suficientes para votar favorablemente la investidura de dicho gobierno.

Así todo, IU-UP, cuyo proyecto a largo plazo -la ruptura democrática a través de un proceso constituyente- difiere del de cualquiera de sus posibles interlocutores, no debería formar parte de ese nuevo gobierno para evitar bendecir un cambio superestructural que no viene acompañado de modificación alguna en la estructura económica y laboral del país.

Sin embargo, los pactos postelectorales no agotan el debate que debe darse en nuestra organización acerca de la política de alianzas. En los últimos años se ha abierto en el seno de nuestro partido un debate de mucho más calado: el de las alianzas a medio y largo plazo con otras fuerzas y movimientos políticos y sociales. A nadie se le escapa que la convocatoria de un congreso extraordinario, para el próximo 9 de abril, tiene mucho que ver con esto y que, por lo tanto, los acuerdos que se alcancen en el XX Congreso serán especialmente trascendentales para el futuro de nuestra organización. Lo que de forma implícita se va a debatir en este cónclave es la utilidad del PCE; es decir, la necesidad de la pervivencia de la única fuerza política de carácter estatal que ha mantenido viva la antorcha de la lucha de clases en los últimos 40 años. Ante esta situación, los militantes de base no podemos afrontar el XX Congreso como un trámite orgánico más. Es demasiado lo que nos jugamos. Ante esto, solo cabe alzar la voz para convencer a los ingenuos y denunciar a los oportunistas.

Como a Silvio Rodríguez, nos vienen a convidar a que no perdamos, nos vienen a convidar a indefinirnos… Es tentador convencerse de que las ideas que llevamos décadas defendiendo han sido de golpe asumidas por millones de personas y que por fin, disolución en una organización mayor mediante, podemos asaltar los cielos. Es tentador, pero ingenuo. Los comunistas debemos trabajar por la confluencia con todos aquellos que puedan ser, para determinados menesteres, nuestros compañeros de viaje. Pero siempre desde el compromiso y lealtad con nuestra trayectoria y desde la apuesta inequívoca por el Partido Comunista de España como instrumento necesario para la transformación social. De un partido que prioriza la movilización social al éxito electoral, que reconoce la lucha de clases como el motor de la historia, cuyas ideas no cambian para abarcar más nichos electorales y cuyo fin último es poner fin a la explotación del hombre por el hombre. No vaya a ser que por buscar compañeros de viaje, vayamos a renunciar a llegar a nuestro destino.

Alejandro Farpón 

Maestro de enseñanza primaria y Secretario de Comunicación del Partido Comunista de Asturias en Gijón 

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Acto público por la Unidad Popular y contra la Troika

Estimados y estimadas compañeras:

Como sabréis, actualmente se está negociando de espaldas a la ciudadanía uno de los más despiadados ataques a la democracia y el estado del bienestar de los últimos 30 años. Nos referimos, por supuesto, al TTIP.
Desde Unidá Popular hemos organizado un acto político-festivo, en Uviéu, para el día 26 de Febrero, viernes, a las 19:30 horas, titulado “Soberanía Vs TTIP”.
En este acto contaremos con la participación de Sol Sánchez (diputada de UP-IU), Faustino Zapico (Izquierda Asturiana), Marina Albiol (eurodiputada de IU) y Carlos Martínez (Co-primer secretario de Alternativa Socialista). Con estos y estas ponentes debatiremos acerca de la dicotomía entre el TTIP y la defensa de nuestra soberanía democrática y popular y contaremos con la actuación musical de “Fuera de Control”. Este acto será público. Posteriormente al acto se realizará un pincheo, el precio del mismo será de 15 euros para quien se quede y tendréis que reservar respondiendo a este correo o llamando al 647.689.558 (Pili).
El límite para apuntarse es el día 24 hasta las doce de la noche ya que el día 25 tenemos que dar el número exacto de lxs que vamos a quedar a cenar. Solamente es necesario apuntarse al pincheo ya que el acto es abierto, público y gratuito.
Tanto el debate como el posterior pincheo se realizarán en el Hotel- Restaurante Palacio de Asturias, C/ Los Arenales s/n, Uviéu.
Consideramos que este acto es de interés para todo el espacio de la izquierda y el campo popular, tanto por la importancia de la temática a tratar como por la calidad de las ponentes y su pluralidad ideológica, que aporta matices variados sobre el TTIP con los que trazar una respuesta plural a este ataque a nuestra soberanía y nuestros derechos democráticos y sociales. Por ello, nos gustaría contar con tu presencia.

Salud y república

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El Partido Comunista desmiente cualquier implicación en Podemos o sus marcas electorales en toda la Región

El PCA desautoriza a aquellos de sus militantes que participan en SOMOS-OVIEDO

Ante la confusión creada en medios y redes sociales acerca de la crisis interna sobrevenida en SOMOS-Oviedo y la denuncia por parte de un sector de métodos antidemocráticos y cupulares en su seno a los que se vincula a militantes del PCA y, por ende, al propio Partido, la Permanente del PCA, reunida en la tarde de ayer aprobó el Acuerdo político que se adjunta, así como el traslado de su contenido a los medios de comunicación.

En efecto, como puede leerse, el acuerdo desautoriza la inclusión de militantes del PCA en las candidaturas impulsadas por PODEMOS o cualquier colaboración con ellas, en la medida en que el PCA tiene acordado democráticamente que su opción electoral es Izquierda Unida, a la que cede sus competencias electorales, así como favorecer la construcción de candidaturas de unidad popular en toda Asturias, de las que no se excluya a IU o que no confronten con ella.

Cualquier participación, por tanto, de afiliados al PCA en Somos-Oviedo, tiene lugar a título exclusivamente individual y bajo su propia y personalísima responsabilidad, situándose en todo caso fuera de la política y de la organicidad del Partido.

Algo análogo sucede con las siglas de ASCIZ, marca electoral creada por el PCA en 2007 para acudir a las elecciones municipales de aquel año. Carece, pues, de legitimidad cualquier invocación o pretendida representatividad de ASCIZ en Somos-Oviedo, ni material ni formalmente, toda vez que aquélla no ha sido disuelta y posee su propia dirección.

El PCA considera necesario efectuar de forma clara e inequívoca esta clarificación para salir al paso de la confusión y de las tergiversaciones que están teniendo lugar, trasladando la realidad de su posición para conocimiento de cuantos compañeros/as de Podemos o Somos puedan haber sido sorprendidos en su buena fe y, en general, para cabal conocimiento de los votantes y de la opinión púbica.

Oviedo 14 de abril de 2015.

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Resolución aprobada por la Asamblea de IU Gijón

Resolución aprobada por la Asamblea de Izquierda Unida de Gijón celebrada el 4 de octubre de 2014

Solucionar conflictos para construir la unidad: el PCA

La Asamblea Local de Izquierda Unida de Gijón, celebrada el día 4 de octubre de 2014,

– Tomando en consideración la situación política general, en la que el actual Gobierno del Estado continúa instalado en las políticas antisociales, en los recortes de prestaciones, derechos civiles y libertades y en la agresión a lo público, todo ello en un marco de represión al movimiento obrero y a las movilizaciones sociales, anteponiendo los intereses del gran capital a los de la inmensa mayoría de la población;

– Teniendo presente la necesidad y la urgencia de sumar y de unir a cuantas fuerzas, movimientos, organizaciones y personas puedan tener la voluntad de confluir para enfrentar tales políticas contrarias a la gran mayoría social y construir una alternativa al agotado régimen monárquico, bipartidista y corrupto en una perspectiva constituyente, democrática y participativa;

-Teniendo en cuenta el especial deterioro de la situación socioeconómica de Asturias y en particular la que padece el municipio de Gijón desgobernado al arbitrio de una fracción de la Derecha Local;

-En vísperas, por lo demás, de las elecciones municipales y autonómicas del próximo mes de mayo;

-Con la firme voluntad, por tanto, de favorecer la unidad de la izquierda transformadora, comenzando por lo más cercano, de superar, sin más dilaciones, viejos desencuentros carentes hoy de ningún sentido, reconduciendo en positivo una excepcionalidad incomprensible y, en definitiva, con el empeño de fortalecer a Izquierda Unida de Gijón de cara a los retos inmediatos de movilizaciones, de construcción de la más amplia convergencia social y de preparación de los próximos procesos electorales

 

RESUELVE

Instar al Consejo Político Local a que, dentro de sus competencias estatutarias, proceda a tramitar la adscripción inmediata de cuantos militantes del PCA tienen presentada su solicitud o ficha de afiliación, sin ninguna exclusión, así como de cuantos más militantes del PCA puedan solicitar su adscripción, con el aval natural de su pertenencia a dicho partido, todo ello de forma congruente con la política de unidad y convergencia aprobada y practicada por IU Federal y con la voluntad, expresada en términos generales hace meses, por el Consejo Político de Izquierda Unida de Asturias. Ello, unido a una normalización plena de las relaciones entre IU de Gijón y el PCA en el plano local, que “de facto” ya se ha iniciado hace varios meses, sólo puede redundar en un incremento de la presencia social de IUA en nuestro municipio y en un fortalecimiento de su capacidad de trabajo y de convergencia en el empeño de construir un bloque político y social alternativo capaz de asumir los nuevos retos del futuro.

Gijón, 4 de octubre de 2014 

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Llamamiento del PCE en defensa de una salida social, anticapitalista y democrática de la crisis

llamamiento del PCE en defensa de una salida social, anticapitalista y democrática de la crisis

El Partido Comunista de España quiere hacer un llamamiento a la mayoría social trabajadora, a quienes están sufriendo directamente la consecuencias de una crisis que está siendo utilizada por el capital como la gran excusa para imponer una serie de medidas que aseguren su dominio sobre las riquezas naturales del planeta, implantando una forma de vida que le asegure obtener el máximo beneficio a costa de aumentar la explotación de la mayoría social trabajadora y eliminando toda capacidad de decidir en una dictadura de lo que llaman mercados que no son otra cosa que dominio del capital sobre todas las instituciones de representación ciudadana.

Frente al intento de impulsar una salida antisocial a la crisis que se sustente en un denominado Pacto de Estado, y con la intención de asegurar una nueva transición, que nos lleve hacia una democracia limitada y secuestrada, en la que el bipartidismo monárquico asegure por décadas la defensa de los intereses del capital, el PCE hace un llamamiento a la Rebelión Democrática en favor de una salida de la crisis social, anticapitalista y democrática en una España Federal y Republicana.

Para ello ponemos nuestra fuerza política, nuestra militancia, al servicio de la construcción de un Bloque Social de carácter alternativo que sirva para acumular fuerzas y poder configurar una Alternativa de Estado, con una nueva economía al servicio de la gente, una nueva sociedad justa e igualitaria, configurada en una República de mujeres y hombres libres del mal social de la explotación.

En definitiva, llamamos a seguir trabajando por la construcción de un Bloque Social Alternativo que se plantee conseguir la Ruptura Social y Democrática. Bloque que plasme la unidad de la clase trabajadora, de las fuerzas de la cultura, de la juventud, de las mujeres y de los sectores populares a los que llamamos a rebelarse, a exigir una salida de la crisis que no será creíble si no comienza por reclamar una auditoria ciudadana de la deuda pública y la ruptura con las políticas de la Troika.

Hay que ser claros y directos con nuestro pueblo y en consecuencia proclamar que en el marco de la actual configuración de la Unión Europea, en el marco de lo que se llama la Europa del Euro, bajo el dominio de la OTAN, no es posible una salida social y democrática de la crisis, al contrario, cada vez se exigirán más sacrificios a la mayoría social trabajadora, cada vez se limitará con más claridad la capacidad de decidir de los pueblos, cada vez se utilizarán métodos más represivos y autoritarios y cada vez la guerra será un instrumento al servicio del capital en su objetivo de apoderarse de los recurso naturales del Planeta. La imposición de una Europa Neoliberal, al servicio del imperialismo, con la OTAN como brazo armado, es incompatible con la Democracia y las políticas sociales.

En defensa de una salida social, anticapitalista y democrática de la crisis llamamos a la mayoría social, trabajadora al fortalecimiento de los sindicatos y organizaciones sociales de clase que están siendo atacadas y acosadas por la derecha más extrema, llamamos a la máxima participación ciudadana en todas las movilizaciones que se convoquen contra las agresiones del capital a través de sus medidas más represoras LOMCE, reforma Ley del Aborto, Reforma Laboral, Legislación autoritaria, etc. para conseguir una respuesta contundente que se configure en una alternativa de futuro.

De forma específica, el PCE apoya y lleva tiempo implicado con los colectivos que están activando las Marchas de la Dignidad, como un referente de la necesidad de plantar cara a las agresiones que están llevando a millones de personas al paro y la exclusión social, marchas que llegarán a Madrid el próximos 22 de marzo en una gran movilización estatal que entendemos como un paso más en la acumulación de fuerzas, de resistencia y de configuración del Bloque Social Alternativo.

En este marco el PCE considera que ha llegado el momento de plantear la convocatoria de una Jornada de Protesta Cívica que de una forma unitaria y descentralizada en todo el territorio nacional implique en su desarrollo a quienes hoy sufren las consecuencia de la mayor crisis que se recuerda y que ven con indignación como son precisamente quienes provocaron la crisis, quienes más partido están sacando de ella.

Esta Jornada de Protesta Cívica en la que puedan desarrollar acciones de desobediencia cívica, de protesta ciudadana y de rechazo de todas las iniciativas que se están desarrollando para imponer la salida antisocial y autoritaria a la crisis puede ser un instrumento unitario y trasversal al servicio de la mayoría social trabajadora.

¡por una jornada de protesta cívica! 

 

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