¡STOP REPRESIÓN!, solidaridad con Francesca
Comunicado ante la imputación de Francesca, militante de la JCPV
Día a día observamos como los distintos brazos del gobierno promulgan leyes que benefician a una minoría privilegiada, condenando a la clase trabajadora a vivir en la precariedad, y limitan el poder del pueblo menguando sus derechos y libertades. Mientras tanto, podemos cerrar los ojos y asimilar el mensaje oficial: un espejismo de comodidad con promesas de futura “recuperación”, con la única condición de absoluta sumisión. Aquellos que supongan un obstáculo para este proyecto político serán presionados para abandonar su lucha vía métodos represivos, bajo un desamparo provocado por el silencio de los medios.
El pasado 8 de mayo, Francesca Mercé, militante de la Juventud Comunista del País Valenciano y activista del movimiento estudiantil de Elche, participó en una manifestación con motivo de la pasada huelga estudiantil. En un momento dado decenas de manifestantes se aglutinaron en la puerta de las dependencias de la concejalía de educación del ayuntamiento ilicitano, entre los cuales se encontraba Francesca. Cuando se disponían a proseguir la manifestación un agente de policía la tiró al suelo violentamente, tras lo cual fue retenida e identificada.
Unos días más tarde fue citada a declarar en dependencias policiales. Dicha declaración consistió en un interrogatorio político, en el cual miembros de la Brigada de Información de Elche intentaron obtener toda la información posible sobre las organizaciones políticas juveniles y del movimiento estudiantil de la localidad, así como de las personas que forman parte de las mismas.
Francesca ha sido imputada por un delito contra el orden público, por lo que se enfrentará a una pena de prisión.
Desde la UJCE en Asturias, la JCA y el Partido Comunista de Asturias (PCA), manifestamos nuestro total apoyo y solidaridad al legítimo acto de protesta de la camarada Francesca, al igual que el de compañeros activistas que se encuentren en la misma situación, y condenamos la criminalización y represión de la lucha social por la defensa de una vida digna.
Al régimen le tiene que importar que luchemos si intenta disolvernos.
¡LA REPRESIÓN NO NOS VA A PARAR!
¡STOP REPRESIÓN!
#FrancescaAbsolucion
Mi voto en las elecciones europeas
Pascual Serrano
Llegó la hora del voto al Parlamento Europeo. Muchos pensarán que el panorama actual tienen algo de inédito por la aparición de nuevos partidos que dicen aportar nuevos aires. La memoria es débil, pero hace cuatro años tuvimos la misma sensación. Entonces contabilicé al menos seis papeletas de partidos de izquierda, algo que vuelve a suceder ahora.
Con todo mi respeto a los que han elegido otro partido de izquierda o reivindican la “abstención activa”, yo voy a votar a Izquierda Unida por varias razones:
Porque no votar es una opción perfectamente digerible para el modelo político dominante. Algunos hablan de “abstención activa”. En las elecciones europeas la abstención suele ser en torno al 50% ¿cuáles son activos y cuáles no? ¿qué diferencia tiene para el sistema si ese 50% fuese activa o fuese pasiva? ¿qué actividad puede hacer el que se ha abstenido que no pueda hacer también el que vota?
Porque las voces que piden unidad de la izquierda parece que nunca son escuchadas y por ello creo que la única forma de apoyar esa unidad de la izquierda es con la unidad del voto de la izquierda si sus líderes no son capaces de hacerlo. Es curioso que otros partidos argumenten que no se presenten en coalición con IU porque no han sido partidarios de realizar unas primarias. Tengo la sensación de que es solo una excusa, antes de que las primarias fuera asunto de tan actualidad y entusiasmo tampoco se coaligaban. Además, entre ellos mismos, que sí han hecho primarias, tampoco se han unido en una candidatura conjunta. Considero que cualquier opción que no tenga la seguridad de un representante es un voto perdido y que con nuestro voto debemos fomentar la unidad.
Porque, aunque creo que Izquierda Unida podría haber mejorado su sistema de participación de militantes para la elaboración de la candidatura, integrar las pretensiones de once colectivos no era fácil. No estoy de acuerdo en unas primarias en la que puedan participar todos los ciudadanos del país sin necesitar de ser militantes para elegir a cualquier persona que tampoco sea militante. Para eso no hacía falta hacer una organización colectiva y elaborar un programa político si desde fuera podían elegir como representante a alguien que también podía ser ajeno.
Porque en la candidatura de Izquierda Unida la integran once organizaciones coaligadas, por tanto sí hay un vocación de unir fuerzas e iniciativas. Resulta paradójico que algunas de las opciones políticas que se presentan de forma independiente hayan anunciado que su hipotético eurodiputado se integraría en el Grupo de la Izquierda Europea cuando algunos de los candidatos de la lista de IU no lo harán, lo que muestra que la amplia vocación de integración de IU y la poca diferencia ideológica que hay con otras opciones.
Porque no es verdad que el sistema electoral europeo no castigue la dispersión del voto como sucede en las elecciones nacionales. Es evidente que habrá un resto de votos que se perderán en cada candidatura si no llegan a un nuevo diputado y habrá tantos restos como candidaturas.
Porque la situación de crisis actual procede de un modelo de Unión Europea que Izquierda Unida lleva años denunciando. Recordemos las denuncias de Julio Anguita contra el Tratado de Maastricht.
Porque IU, junto con el resto de partidos que componen su candidatura, han mostrado tener un programa preciso y elaborado ante cualquier cuestión relacionada con la Unión Europea, sin situarse en la ambigüedad de quienes quieren pescar en todos los caladeros sin tomar posición firme en todas las cuestiones. Desde el euro, a la emigración, la crisis de Ucrania o los programas agrarios o pesqueros europeos .
Porque no ha habido movilización social y política, nacional o internacional, antes, durante y después del 15M, bajo siglas o sin siglas, en la que no hayan estado luchando los militantes y muchos cargos de Izquierda Unida. Al contrario de lo que muchos nos quieren hacer creer, pienso que las décadas de trayectoria de IU y de los partidos que la integran (combatiendo la dictadura franquista, contra la OTAN, en apoyo a los trabajadores en todas las huelgas generales, contra la energía nuclear, en defensa de los derechos de la mujer, al lado de los procesos de liberación en cualquier país del mundo, denunciando las guerras e invasiones de Estados Unidos y la OTAN…), con todos sus errores y deficiencias, no son una rémora sino un patrimonio del que sentirse orgullosos.
Porque aunque IU puede haber tenido muchos errores, no pueden presentarse como la gran opción nuevas propuestas con el principal argumento de no haber cometido ningún error simplemente porque nacieron hace pocos meses. No comparto la tesis de quienes dicen que IU tiene un techo muy limitado, que no se puede seguir en una opción que ha demostrado no ser capaz de recoger la indignación y frustración del actual modelo. Lo curioso es que los que nos proponen nuevas opciones para superar el estancamiento de IU presentan como un éxito y el fin del bipartidismo lograr ellos un diputado y un fracaso que IU alcance seis.
Porque los candidatos que conozco personalmente (Willy Meyer, Javier Couso y Marina Albiol), me han demostrado su coherencia, esfuerzo y honestidad en la defensa de los principios de una izquierda que lucha por una sociedad justa y una Europa social al servicio de los ciudadanos.
Porque la gran esperanza de un partido de izquierdas con posibilidades de llegar al gobierno en un país de la Unión Europea procede, precisamente, de una coalición, referente de IU, que lleva años luchando contra las políticas de la Troika. Me refiero a los griegos de Syriza, fundado inicialmente como una coalición de partidos al estilo de Izquierda Unida y trabajando juntos desde hace mucho tiempo en el mismo grupo político del Parlamento Europeo.
Y por último, porque en Izquierda Unida, sin obligar a los demás compañeros, muchos podemos decir con orgullo y sin complejos que somos comunistas.
Pascual Serrano es periodista. Su último libro es La culpa es de los libros (Icaria)
El PCE hace un llamamiento a votar masivamente este domingo a Izquierda Unida
El Partido Comunista de España (PCE) quiere hacer público expresamente por si existiese alguna duda entre la ciudadanía, que nuestro partido participa y se corresponsabiliza, con otras fuerzas políticas, colectivos y personas, en el proyecto estratégico, unitario y plural de la izquierda transformadora que representa Izquierda Unida.
Consecuentemente el PCE pide el voto de toda la ciudadanía a la candidatura de Izquierda Unida a las Elecciones Europeas que se celebrarán este domingo 25 de mayo, en el convencimiento de que Izquierda Unida, a pesar de no aparecer diariamente en televisión ni en los periódicos, es la única fuerza política en nuestro país capaz de cambiar esta Europa para que sea un continente para tod@s.
Desde el PCE queremos dirigirnos a aquellas y aquellos ciudadanos que viven en situación difícil, gente decepcionada, para decirle que frente a los que han arriado la bandera de la izquierda, IU la mantiene en alto para combatir al capital europeo.
El 25 de mayo hay que movilizarse con tanta fuerza como nos hemos movilizado en las calles, en las huelgas por el empleo o contra los recortes, a favor de la sanidad y la educación pública, de una vivienda digna, del aborto libre, por un mundo en paz. Izquierda Unida presenta una candidatura de hombres y mujeres luchadores que encabeza Willy Meyer, miembro del Comité Ejecutivo del PCE, y que tiene por objetivo acabar con el modelo productivo especulador y patriarcal de la Unión Europea.
La importancia de las Elecciones Europeas reside en que nos jugamos las reglas del juego, porque de la UE dependen y salen buena parte de las políticas que rigen en el país. En este sentido para el PCE e IU está claro que tanto el PP como el PSOE coinciden en defender una Europa neoliberal y que es necesaria una opción fuerte y clara en el Parlamento Europeo para hacer frente a esta realidad, por una UE comprometida con la paz y sin ansias imperialistas.
El PCE hace un llamamiento a participar masivamente en las elecciones de este domingo ya que suponen un paso más dentro del ciclo electoral que se abre el 25 de mayo para acabar con la monarquía bipartidista en el país, y pide el voto de tod@s para Izquierda Unida, que frente a otras opciones, forma parte de la Izquierda Europea, encabezada por el griego Alexis Tsipras (Syriza) como candidato a presidir la Comisión Europea.
Fuente: http://pce.es/docpce/pl.php?id=5579
“Nosotros pedimos un cambio de sistema, no de gobierno”
Mundo Obrero – Redacción Asturias
El jueves 13 de marzo, una delegación de la federación asturiana del PCE viajó hasta Valladolid para mostrar su apoyo y solidaridad a la columna asturiana que llevaba casi quince días de caminata. Allí, en su primer día de descanso desde su salida, la redacción de Mundo Obrero- Asturias pudo entrevistar a María Jesús Suárez, una militante del PCA en Gijón y caminante de las marchas del 22M en la columna de Asturias a Madrid.
Mundo Obrero – Redacción Asturias: El recorrido comenzó el 1 de marzo en La Felguera, ¿qué habéis caminado hasta ahora?
María Jesús Suárez: El sábado 1 de marzo salimos desde La Felguera con una manifestación hasta Sama. A partir de entonces comenzamos la marcha unas 220 personas. Los primeros días fuimos saliendo de Asturias, y el tercero subimos el puerto, sin duda la etapa más dura. Todo el mundo dice que vamos muy bien y bastante rápido, hemos hecho etapas de 40 km y eso se nota. Hoy, en Valladolid, tenemos nuestro primer día de descanso.
M.O – Asturias: Nos dices que el puerto fue duro, pero a nivel global, ¿qué se hace más difícil de toda la aventura?
M.J.S.: Para mí lo más duro es la convivencia, dormir en el suelo e incluso a veces con cucarachas, pasar frío y no poder descansar… Todo esto es peor que la caminata.
M.O – Asturias: ¿Cómo está siendo la organización?
M.J.S.: Antes de salir de Asturias hicimos una “operación kilo” para conseguir comida, que tuvo unos buenísimos resultados gracias a la solidaridad de la gente. Además nos autofinanciamos vendiendo camisetas, chapas… Durante la marcha es necesario mantener un mínimo organizativo, trabajamos por turnos y hacemos asambleas diarias. Mientras caminamos, la Guardia Civil custodia la marcha por delante y por detrás, y llevamos tres furgonetas con el equipaje, la comida, el botiquín, los sacos de dormir…
M.O – Asturias: ¿Qué día tenéis pensado llegar a Madrid?
M.J.S.: Tal como vamos de ritmo, todo apunta que el día 20 llegaremos a Madrid. Allí nos juntaremos con otras columnas como las de Alicante, Murcia, Valencia, Extremadura, Cataluña, Aragón, Andalucía…
M.O – Asturias: Parece que las marchas están teniendo mucha acogida y el movimiento va creciendo conforme os acercáis a Madrid, ¿se espera una manifestación multitudinaria el 22M?
M.J.S.: La verdad es que sí, la organización a nivel estatal en autobuses está muy bien montada. Por el camino se va sumando gente e incluso cuando vamos por los pueblos la gente nos para y nos felicita, nos dicen:”vosotros sí nos representáis”. Así que yo creo que el sentir ciudadano general es de apoyo y de participación de cara al día 22 en Madrid.
M.O – Asturias: ¿Y los medios de comunicación? ¿Cómo está siendo su cobertura?
M.J.S.: No nos podemos quejar, la verdad es que en cada lugar donde vamos vienen a recibirnos, nos entrevistan y nos preguntan. Está claro que están interesados aunque nos ha llamado la atención cómo se han volcado.
M.O – Asturias: Respecto a los lugares donde vais parando y la gente, ¿cómo está siendo la acogida de los vecinos?
M.J.S.: Está siendo inmejorable. Los Ayuntamientos están colaborando y solemos dormir en polideportivos municipales y los vecinos nos muestran su apoyo aportando comida, bebida y muchos ánimos. Como anécdota por ejemplo, un señor de unos 80 años nos dejó dormir en su casa ofreciéndonos siete camas, para los que estaban en peores condiciones: con esguinces, gripe o dolores de espalda. La solidaridad de la gente es fundamental, porque te da fuerzas para seguir adelante, porque esto es cosa de toda la sociedad.
M.O – Asturias: ¿Qué mensajes dais en los pueblos y ante los medios durante la marcha?
M.J.S.: Lo primero de todo es que si luchamos todos juntos, podremos lograr un cambio real. Además decimos que ya estamos “hartos” y ese sentimiento de “hartura” encaja a la perfección con lo que siente la gente. Es necesario que la sociedad entienda que los gobernantes deben gobernar para el pueblo y no con el fin de lucrarse, pero que desde el 22M vamos más allá, pedimos un cambio de sistema, no de gobierno.
M.O – Asturias: ¿Estos mensajes han calado también en la gente que participa en la marcha e igual antes no participaba en ningún sitio?
M.J.S.: Claro que sí, por ejemplos muchos parados que decidieron hacer la marcha porque ya estaban hartos de estar en el sofá y deprimirse. Ahora son conscientes de lo importante que es salir a la calle y luchar todos juntos.
M.O – Asturias: ¿Y después del 22M?
M.J.S.: Después hay que seguir luchando. Este será un paso importante para aunar las luchas de distintos sectores de la sociedad: los parados, los trabajadores y trabajadoras explotados/as, los que luchan por una sanidad y una educación pública, los jóvenes que se quedan sin futuro… Todos y todas tenemos que unirnos y decir que basta ya.
Llamamiento del PCE en defensa de una salida social, anticapitalista y democrática de la crisis
llamamiento del PCE en defensa de una salida social, anticapitalista y democrática de la crisis
El Partido Comunista de España quiere hacer un llamamiento a la mayoría social trabajadora, a quienes están sufriendo directamente la consecuencias de una crisis que está siendo utilizada por el capital como la gran excusa para imponer una serie de medidas que aseguren su dominio sobre las riquezas naturales del planeta, implantando una forma de vida que le asegure obtener el máximo beneficio a costa de aumentar la explotación de la mayoría social trabajadora y eliminando toda capacidad de decidir en una dictadura de lo que llaman mercados que no son otra cosa que dominio del capital sobre todas las instituciones de representación ciudadana.
Frente al intento de impulsar una salida antisocial a la crisis que se sustente en un denominado Pacto de Estado, y con la intención de asegurar una nueva transición, que nos lleve hacia una democracia limitada y secuestrada, en la que el bipartidismo monárquico asegure por décadas la defensa de los intereses del capital, el PCE hace un llamamiento a la Rebelión Democrática en favor de una salida de la crisis social, anticapitalista y democrática en una España Federal y Republicana.
Para ello ponemos nuestra fuerza política, nuestra militancia, al servicio de la construcción de un Bloque Social de carácter alternativo que sirva para acumular fuerzas y poder configurar una Alternativa de Estado, con una nueva economía al servicio de la gente, una nueva sociedad justa e igualitaria, configurada en una República de mujeres y hombres libres del mal social de la explotación.
En definitiva, llamamos a seguir trabajando por la construcción de un Bloque Social Alternativo que se plantee conseguir la Ruptura Social y Democrática. Bloque que plasme la unidad de la clase trabajadora, de las fuerzas de la cultura, de la juventud, de las mujeres y de los sectores populares a los que llamamos a rebelarse, a exigir una salida de la crisis que no será creíble si no comienza por reclamar una auditoria ciudadana de la deuda pública y la ruptura con las políticas de la Troika.
Hay que ser claros y directos con nuestro pueblo y en consecuencia proclamar que en el marco de la actual configuración de la Unión Europea, en el marco de lo que se llama la Europa del Euro, bajo el dominio de la OTAN, no es posible una salida social y democrática de la crisis, al contrario, cada vez se exigirán más sacrificios a la mayoría social trabajadora, cada vez se limitará con más claridad la capacidad de decidir de los pueblos, cada vez se utilizarán métodos más represivos y autoritarios y cada vez la guerra será un instrumento al servicio del capital en su objetivo de apoderarse de los recurso naturales del Planeta. La imposición de una Europa Neoliberal, al servicio del imperialismo, con la OTAN como brazo armado, es incompatible con la Democracia y las políticas sociales.
En defensa de una salida social, anticapitalista y democrática de la crisis llamamos a la mayoría social, trabajadora al fortalecimiento de los sindicatos y organizaciones sociales de clase que están siendo atacadas y acosadas por la derecha más extrema, llamamos a la máxima participación ciudadana en todas las movilizaciones que se convoquen contra las agresiones del capital a través de sus medidas más represoras LOMCE, reforma Ley del Aborto, Reforma Laboral, Legislación autoritaria, etc. para conseguir una respuesta contundente que se configure en una alternativa de futuro.
De forma específica, el PCE apoya y lleva tiempo implicado con los colectivos que están activando las Marchas de la Dignidad, como un referente de la necesidad de plantar cara a las agresiones que están llevando a millones de personas al paro y la exclusión social, marchas que llegarán a Madrid el próximos 22 de marzo en una gran movilización estatal que entendemos como un paso más en la acumulación de fuerzas, de resistencia y de configuración del Bloque Social Alternativo.
En este marco el PCE considera que ha llegado el momento de plantear la convocatoria de una Jornada de Protesta Cívica que de una forma unitaria y descentralizada en todo el territorio nacional implique en su desarrollo a quienes hoy sufren las consecuencia de la mayor crisis que se recuerda y que ven con indignación como son precisamente quienes provocaron la crisis, quienes más partido están sacando de ella.
Esta Jornada de Protesta Cívica en la que puedan desarrollar acciones de desobediencia cívica, de protesta ciudadana y de rechazo de todas las iniciativas que se están desarrollando para imponer la salida antisocial y autoritaria a la crisis puede ser un instrumento unitario y trasversal al servicio de la mayoría social trabajadora.
¡por una jornada de protesta cívica!
¡El 23-N tod@s a la calle!
Secretaría Mundo del Trabajo PCE / 20 nov 13
El PCE hace un llamamiento a la ciudadanía y a su militancia para participar y organizar las movilizaciones que tendrán lugar este fin de semana en las principales ciudades del país, en la mayoría el 23N, en contra de las políticas del gobierno del PP.
Este 23N tiene que servir para relanzar una necesaria movilización permanente y unitaria para acabar con la reforma laboral, la reforma de las pensiones, los recortes y la privatización de los servicios públicos y sociales, incluida la sanidad, la educación y la dependencia, la ley Wert, con el copago sanitario, con la privatización de la justicia, con los recortes de derechos fundamentales como el de manifestación y huelga, con la especulación y los desahucios, con el robo de competencias municipales, con la subvención a fondo perdido del capital y de la banca … Con esta monarquía bipartidista y sus políticas de derechas, y con el gobierno que las aplica.
Cuando ha pasado un año de la última Huelga General el gobierno insiste en una reforma laboral que sólo ha traído más paro y más pobreza, al facilitar aún más el despido y permitir la bajada unilateral de salarios y la pérdida de derechos, saltándose la negociación colectiva.
El gobierno del PP quiere aprobar una nueva reforma de las pensiones que ahonda en el planteamiento del acuerdo de pensiones con el PSOE, que desde el PCE e IU rechazamos tajantemente, al introducir el “factor de sostenibilidad”. Ahora se añade un índice de actualización distinto al IPC. Todo ello con un objetivo claro: reducir las pensiones tanto para los cotizantes actuales como futuros y abrir de una vez por todas el mercado de planes de pensiones privados.
La lucha del 23N es un claro ejemplo de que se está superando la fase en la que cada colectivo movilizaba por su cuenta. No debe ser un caso aislado de movilización conjunta, ya que las políticas neoliberales se derrotarán sólo si unificamos la lucha.
La suma de los sindicatos al 23N nace del esfuerzo que el movimiento obrero del sur de Europa -en España sobre todo CC.OO- esta haciendo para que la CES convoque movilizaciones de ámbito unitario europeo para derrotar las políticas neoliberales que emanan de la UE.
El PCE aboga por mantener una estrategia unitaria de movilización sostenida donde confluyan las movilizaciones sociales, mareas ciudadanas y luchas sindicales, incluidas las movilizaciones de ámbito europeo y la Huelga General. Esta es la única forma de derrotar las políticas que están arruinando a nuestro país.
Siria: la hora de la solidaridad
SIRIA: LA HORA DE LA SOLIDARIDAD
El internacionalismo de clase es una seña de identidad inherente a la izquierda revolucionaria. Convertirlo en práctica política concreta, entraña distintos grados de compromiso y de dificultad, según los casos.
Así, la denuncia de lo que fue el ‘apartheid’ sudafricano no era difícil, ya que, sin merma de su carácter de clase, representaba una proposición política de muy amplio seguimiento, secundada por reformistas de la más diversa índole, progresistas, defensores de los derechos humanos, etc., y presentable dentro de lo “políticamente correcto”, al amparo de las resoluciones de las Naciones Unidas.
Hoy, la defensa del derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui, especialmente desde España, como antigua potencia administradora, encuentra un eco muy diversificado (aunque en no pocos casos sea de dientes para afuera), y algo análogo se da con respecto a la repulsa del sionismo, de sus crímenes y bárbaras agresiones contra el pueblo palestino y con respecto al derecho de éste a vivir en paz, dentro de su propio Estado, y al retorno de sus refugiados, todo ello bajo la invocación también al derecho internacional y el respaldo de la ONU, pese a su probada y radical ineficacia.
Sin duda, el abanico solidario se estrecha, aunque siga siendo importante, cuando hablamos de la Venezuela bolivariana o del Ecuador de Correa. Y una parte de lo que dentro del sistema funge como “izquierda”, precisamente para legitimar a aquél con la coartada del pluralismo, tuerce el hocico y saca los espantajos del populismo, la chabacanería, las formas autoritarias o el cerco a la libertad de expresión. El grupo PRISA, la SER o ‘Reporteros sin Fronteras’, entre otras muchas otras entidades que forman parte del gran capital transnacional o que están infiltradas por los “servicios” occidentales, se encargan de tergiversar las realidades y de suministrar el argumentario oportuno.
No digamos nada si de lo que se trata es de Cuba. Entonces las empresas de comunicación y los intelectuales orgánicos del sistema se emplean con denuedo en desatar toda la zarabanda de “blogueras”, damas de blanco, supuestos periodistas y honrados disidentes en huelga de hambre, calando profundamente en los segmentos más hipócritas o estúpidos de la supuesta “izquierda” que hace por ignorar el mecenazgo de la Oficina de Intereses de los EE.UU. en La Habana, los buenos oficios de Esperanza Aguirre y sus amigos, incluido el chófer letal, y el hecho incontestable de que el único campo de prisión y tortura que existe en la isla es la base yanqui de Guantánamo. Con todo y con eso, Cuba es mucha Cuba, mucha esperanza de vida, mucha alfabetización, mucha cultura popular, mucha infancia feliz que no trabaja para malvivir y mucha solidaridad con Haití, con Venezuela, con Nueva Orleans (por cierto, USA) y con quien haga falta, hasta, cuando la hizo, poniendo los arrestos en Angola y partiéndole el espinazo al ‘apartheid’ en la batalla histórica de Cuito Cuanavale. Así, aunque no seamos tantos, para los revolucionarios no resulta difícil romper una y mil lanzas solidarias con Cuba, también donde haga falta.
Por eso, como todas las solidaridades citadas no resultan especialmente difíciles, al menos cuando se ciñen al plano de lo declarativo, viene a cuento situar ahora en el centro del campo de atención el caso de Siria. Lo primero que hay que decir es que somos solidarios con el pueblo trabajador de Siria. Pero esa afirmación hay que explicarla en lo concreto, es decir, históricamente, o sea, refiriéndola a la situación material por la que ahora mismo atraviesa el país, y también a sus causas.
La llamada “primavera árabe” fue inicialmente un movimiento popular con fuerte componente espontáneo y voluntad participativa y democratizante. Estalla en Túnez y en seguida se propaga a Egipto y luego a Libia, a Yemen, a Marruecos, a Siria. Los países con regímenes autoritarios o dictatoriales amigos del Occidente imperialista respondieron con mayor o menor violencia (Túnez y Egipto) o con más cintura política (Marruecos), no exenta de voluntad lampedusiana. Así, mientras que a Mohamed VI le dieron resultado sus marrullerías, los sátrapas de Túnez y de Egipto fueron desbordados por los movimientos populares de oposición desarmados y abrumadoramente masivos, si bien es verdad que crecientemente entremezclados con el componente islámico fundamentalista, incluido el más radical.
La evolución de los acontecimientos en los países donde los gobiernos no estaban a las órdenes de los grandes capitales transnacionales ni eran actores subalternos de las potencias occidentales (Libia y Siria) fue bien distinta. Primero en Libia, la llamada “oposición” pasó a constituirse tempranamente en una rebeldía armada, favorecida en seguida política, económica y militarmente por potencias como Francia, Reino Unido o EE.UU., pronto por Italia y España y pertrechada con equipos sofisticados, asesorada por expertos militares y comandos extranjeros, e incrementada por fundamentalistas islámicos, activistas de Al Qaeda, y mercenarios de diversas procedencias. Las condenas de una ONU domesticada por los EE.UU., Gran Bretaña y Francia, ante la pasividad cómplice de Rusia y de la República Popular China (de la que ahora están tardíamente arrepentidos), ampararon la supuesta “exclusión aérea” que, además de conllevar una inadmisible injerencia en la soberanía libia, se convirtió en una brutal intervención multilateral a gran escala, con bombardeos aéreos sobre la población civil, lanzamiento de misiles de crucero que arrasaron por completo el país y ocasionaron un número desconocido de daños colaterales humanos.
¿Merecía la pena tanta ruina y tanta muerte para acabar con alguien como Ghadafi? ¿Era más autócrata Ghadafi que Mohamed VI, que los emires del Golfo o que el repugnante reyezuelo de Arabia Saudí? ¿Quién suponía una amenaza para la paz en la región, quién violaba constantemente el derecho internacional, quién desencadenaba tormentas de fuego y de muerte contra sus vecinos, el gobierno libio o el gobierno de Israel? ¿Los trabajadores del petróleo libios, los maestros de escuela, los campesinos, los médicos, las mujeres, los niños, la inmensa mayoría del pueblo se han beneficiado de aquella guerra? ¿O los beneficiarios son la British Petroleum, la Elf, la Shell, la Texaco, la Repsol, el gran gendarme sionista del Medio Oriente y la estrategia global de los Estados Unidos?
Hoy, cuando no han transcurrido dos años del fin de aquella guerra de agresión, Libia está destrozada. Ya no es ni siquiera un país, sino un conglomerado de intereses tribales en pugna, de venganzas y masacres sin límite, una ausencia absoluta de garantías para ningún derecho humano., un reducto de pobreza y desolación y un terreno abonado para el fanatismo religioso, el atraso y la ignorancia, a años luz de la prosperidad económica, los parámetros de calidad de vida y el carácter laico que caracterizaban a la sociedad civil libia, más allá de su organización política.
Pues bien, ahora son los mismos actores imperialistas quienes tratan de repetir su hazaña en Siria. Venían esperando una oportunidad desde hacía años. Primero preparan a la opinión pública desde sus instrumentos de manipulación. Como siempre, la primera trinchera reside en el lenguaje. Se habla de la “oposición” siria, ¿qué oposición? La oposición es concepto propio de un régimen parlamentario pluripartidista. O, en el caso de las dictaduras, la oposición puede plasmarse en organizaciones clandestinas que inciden sobre la población y tratan de modificar su conciencia y promover su movilización para procurar cambios en la política, en el gobierno o, incluso, en el propio régimen. Tal fue el caso del Partido Comunista en la España de los años 50, 60 y 70. Pero desde el momento en que los grupos rebeldes se arman y combaten, ya no son “oposición”, son otra cosa, tal como una guerrilla, una banda terrorista o todo un ejército insurgente que promueve una guerra civil.
Ése es el caso de Siria. En efecto, sin haber abandonado las prácticas terroristas indiscriminadas en el más puro estilo yihadista, con coches bomba, activistas suicidas y centenares de muertos civiles, incluidos niños, los rebeldes fuertemente armados a través de Turquía, de Jordania y de Irak con pertrechos procedentes de Libia, Arabia Saudí, Qatar, los Emiratos, y de diversos países occidentales, reforzados con miles de mercenarios, integristas islámicos, instructores y agentes de servicios extranjeros, financiados descaradamente por estados de la Unión Europea, por las monarquías árabes y por los Estados Unidos, y aprovechándose de rivalidades ancestrales entre las distintas facciones musulmanas (suníes, chiíes, alawíes), han conformado todo un ejército y desencadenado una guerra civil en toda regla con una preponderante y creciente intervención extranjera. ¿De qué “oposición” estamos hablando?
Y siguieron hablando de “armas químicas del régimen”, un infundio que suena a “déjà vu”, tras la mendaz utilización que de ello se hizo para desencadenar la guerra de Irak y sumir a ese país en el período más horroroso de su historia. Es verdad que los plumíferos del sistema se vieron en un aprieto cuando la fiscal Carla del Ponte, no muy sospechosa de afinidades con Bachar Al Assad, denunció la presunta utilización de gas sarín…, pero por parte de los rebeldes. ¡Curiosa “oposición”, fumigando a la gente con un gas venenoso! Sin embargo, no importa: la memoria de los lectores es frágil. Lo leído se olvida pronto. Siria queda muy lejos. Y, sobre todo, los plumíferos son cínicos de sobra para seguir, unos días después, repitiendo lo mismo. Las enseñanzas de Goebbels, maestro en la materia, siguen siendo impagables.
Pero existen muchos más filones de manipulación. Cada día nos machacan con la gran crueldad de las tropas del “régimen” (fíjense bien, si es el de Al Assad, es “régimen”. Si es el de Netanyahu no es “régimen”. Mohamed VI, por lo visto, tampoco tiene “régimen”). Nos abruman con horribles matanzas en los barrios de Alepo y de otras ciudades. Muy poco de ello aparece de verdad documentado. Hay muchos muertos. Claro que hay muchos muertos. Los que siempre produce una guerra. Eso es lo que está documentado. Pero de las horribles matanzas de civiles o de prisioneros a sangre fría, siempre condenables, buena parte de la documentación existente se refiere precisamente a prácticas bárbaras de los rebeldes: destacamentos enteros del ejército sirio degollados o fusilados tras caer prisioneros; mujeres violadas, pertenecientes a distinta confesión religiosa; o la muy llamativa historia filmada y difundida de un oficial moribundo a quien le arrancan nada menos que el corazón.
¡Pues vaya “oposición” al “régimen” que tenemos en Siria! Y vaya amigos que en su día se buscó el ministro Margallo para haber aprobado junto a la muy democrática Unión Europea el levantamiento del embargo de armas “a Siria”, es decir, a esa “oposición” que degüella, fusila viola y arranca corazones a los prisioneros.
Claro, todos los “demócratas” coinciden. Margallo no es muy significativo porque es del PP y, por ende, un poco facha. ¿Pero Hollande, socialista él… Y un hombre tan respetable como Durão Barroso… Y Cameron, tory, pero un caballero inglés… Y el demócrata Obama, que, además, es negro y se acuerda de Luther King ?
Da lo mismo. De lo que estamos hablando es de intereses económicos y de geoestrategia. Y en ello, en última instancia, coinciden conservadores y reformistas como representantes del sistema.
Hoy, tras el relativo compás de espera de un verano en el que las cosas no fueron bien para los rebeldes, Occidente y las monarquías reaccionarias del próximo Oriente se han puesto las pilas y han decidido por fin desencadenar la masacre.
No existen pruebas de la utilización de agentes químicos por parte del gobierno sirio, si acaso de lo contrario, por parte de los grupos que han desencadenado la guerra civil. Pero da igual. El Consejo de Seguridad de loa ONU no ha acordado ninguna intervención militar. Da lo mismo. Inspectores de Naciones Unidas están ahora investigando en Siria. No importa. El sentido común más elemental sugiere que, por muy torpe que fuese el gobierno sirio, no va a emplear gases en vísperas de los trabajos de una comisión de la ONU, cuya entrada autoriza en el país, y que acude precisamente a inspeccionar si se utilizan gases. ¿Es que además de diabólico, el mando del ejército sirio es imbécil? Tampoco importa.
El peligro de una extensión incontrolada del conflicto es evidente. Las dudas cunden. Los británicos se apuntan a una moratoria esperando resultados de la comisión investigadora. François Hollande, que hace tres días reclamaba con ímpetu el castigo para “los que gasean a su pueblo”, ha cambiado de posición y ahora aboga por una solución política. Pero también da igual. Al final terminará demostrándose, una vez más, que el imperialismo europeo es subalterno del imperialismo norteamericano y harán lo que decidan los halcones de Washington, sean blancos o negros.
Uno se pregunta además hasta qué punto Rusia o China, con intereses geoestratégicos en la zona, han aprendido lo suficiente de su vergonzosa pasividad en el caso de Libia y por qué no hacen algo más que advertir, condenar la agresión inminente y ayudar a Siria con algunos pertrechos. Si Siria cae, que se prepare Irán y que hagan lo propio China y Rusia, a quienes el imperio pretende segar la hierba bajo los pies de manera implacable.
Por eso, entre nosotros, en el Estado español, territorio sembrado de instalaciones y bases de los agresores, con un gobierno bien conocido como lacayo de los intereses norteamericanos, un PSOE opositor maltrecho y débil, que esta vez parece apuntarse al mismo carro belicista, si hacemos caso a lo explicado por Elena Valenciano, y con algunos sectores de la izquierda, supuestamente reflexivos y ecuánimes, que se instalan cómodamente en el “ni-ni”, situando de forma equidistante al gobierno sirio y a los imperialistas que están volviendo a urdir su implacable tormenta de muerte y destrucción, hoy es más necesario que nunca retomar el lema de “NO A LA GUERRA” y emprender movilizaciones por la paz, favoreciendo soluciones políticas sobre la base del respeto al derecho internacional, al principio de no injerencia, a la soberanía nacional de Siria y a los derechos de su pueblo, que sólo podrán expresarse libremente cuando cese la actividad terrorista de las bandas armadas y de los mercenarios, auspiciada por Occidente, por el integrismo islámico más reaccionario y por las repugnantes satrapías del Golfo.
Por la paz, por la soberanía nacional de Siria y los derechos de su pueblo a escoger su destino, contra el imperialismo, la guerra y la destrucción, es la hora de la solidaridad sin reservas, es la hora de la movilización.
Oviedo, 29 de agosto de 2013.
Francisco de Asís Fernández Junquera
Secretario General del Partido Comunista de Asturias.
EL PCA DENUNCIA LA REFORMA DE LA ADMINISTRACIÓN LOCAL PLANTEADA POR EL GOBIERNO DEL PP POR INCONSTITUCIONAL, CENTRALISTA Y PRIVATIZADORA
El PCA, ante la aprobación hoy por el Consejo de Ministros del Gobierno de la Reforma de la Administración Local, que supone un verdadero cambio de modelo desde la aprobación de la Constitución de 1978, desea comunicar a la opinión pública asturiana:
Se trata de una reforma que se hace desde un prisma exclusivamente economicista, partiendo de apriorismos ideológicos sin sentido: los servicios públicos no han de tener superávit per se. Se trata en la mayoría de los casos de servicios públicos básicos, imprescindibles para la mayoría social, sobre todo para las clases sociales más necesitadas, las de los trabajadores y trabajadoras. Una vez más, la excusa de la crisis deviene en estafa de grandes dimensiones, convirtiendo la supuesta salida de aquella en un enorme retroceso social, con recortes de derechos, prestaciones y servicios públicos de primera necesidad.
El establecimiento de un coste estándar desde el Gobierno Central para el conjunto de los municipios sin tener en cuenta la disparidad de los mismos (cuestiones demográficas, geográficas u orográficas, etc. ) es una barbaridad carente de un mínimo de racionalidad. Pero es que, además, provoca un atentado frontal contra la autonomía municipal constitucionalmente reconocida. La reciente reforma del artículo 135 de la Constitución, aprobada por PP y PSOE con tanta celeridad como opacidad, que prioriza el pago de la deuda frente a la prestación de servicios públicos, empieza a tener en la Reforma de la Administración Local su aplicación práctica.
Pero, además, es una reforma profundamente injusta, porque carga contra la Administración Local, la más próxima a la ciudadanía, que ha sufrido la falta de una financiación adecuada y sostenible, y que es la responsable sólo del 3% de la deuda pública española, pese a esa histórica falta de descentralización de los ingresos fiscales. Y, además, cabe recordar que sólo el Ayuntamiento de Madrid, gobernado desde el PP en los últimos años, es causante del 21% del total de esa deuda municipal. Otro tanto cabría decir del volumen de deuda de los 78 municipios asturianos, con ejemplos sangrantes como el del Ayuntamiento de Oviedo, largamente gobernado por el propio actual Delegado del Gobierno, el popular y populista Gabino de Lorenzo. Una vez más, pagarán justos por pecadores, sin mayores y necesarias distinciones. El PCA considera que no hubiese estado de más una auditoría a fondo de la deuda de determinados municipios antes de extender la reforma a todos los concejos, independientemente del volumen relativo de su endeudamiento.
La falacia del coste estándar supondrá, además un duro golpe a pequeñas y medianas empresas (pymes) y empresas de economía social (cooperativas, etc.) que están prestando servicios a municipios al plantear supuestas economías de escala que derivarán en privatizaciones a favor de grandes corporaciones.
El planteamiento de limitar las retribuciones de los empleados públicos en el ámbito local, ya castigados en su poder adquisitivo desde el inicio de la crisis, persiste en profundizar en las erráticas políticas de austeridad ordenadas por la Troika y cuyos efectos depresivos sobre el consumo y el conjunto de la economía son ya sobradamente conocidos.
Por último, cabría señalar que la reforma, de carácter recentralizador, aleja los centros de poder político de la ciudadanía, convirtiéndose desde el punto de vista de la participación democrática en una verdadera contrarreforma, que dificultará hasta extremos todavía difíciles de prever, cualquier atisbo de participación ciudadana en el ámbito municipal.
El PCA llama, por tanto, a los asturianos y asturianas conscientes a movilizarse permanentemente en defensa de los servicios públicos y a apoyar cualquier iniciativa que, desde los ámbitos políticos, sindicales y/o sociales vaya en sentido de intentar frenar este nuevo ataque a los derechos de la mayoría social por parte del gobierno del PP, rehén de las políticas neoliberales emanadas desde la Troika.
En Oviedo, a 26 de mayo de 2013
El PCE condena el levantamiento del embargo de armas a los grupos armados que operan en Siria
El PCE considera que la decisión es contraria a la búsqueda de una solución política a la crisis y muestra la “hipocresía” del Reino Unido y Francia, secundada fielmente por España. A instancias de Londres y París, los cancilleres de la UE decidieron ayer poner fin a un embargo de armas para la oposición siria pero renovar el embargo de armas, sanciones econonómicas y otras sanciones dirigidas contra el gobierno del presidente sirio, Bashar Al Assad.
Esta medida supone un grave condicionante de la inminente Conferencia que se celebrará en Ginebra para poner las bases de una hipotética solución por la vía política y del diálogo. Una medida, además, que nace en medio de un fuerte retroceso de las posiciones en manos de la oposición armada y de los grupos terroristas que operan en el país.
Una vez más llamamos a la movilización contra la guerra imperialista en Siria que no tiene otros objetivos finales que apoderarse de un territorio vital geoestratégicamente para el control de los recursos y las comunicaciones de Oriente Medio por parte de las potencias occidentales.
Secretaría de Política Internacional del PCE







