No eran las cinco de la tarde pero si las seis. No eran las cinco para una “elejia” del añorado y desaparecido García Lorca a su tío, pero si las seis y un llanto profundo a un verdadero comunista y hombre bueno. Si, porque a la mayoría de las personas se las juzga no solamente por lo que dicen representar, sino por la calidez humana y, en ese aspecto, resulta difícil coincidir en una persona los atributos de comunista comprometido, de compañero solidario, de persona sacrificada y de hombre afable. Y todos esos atributos los llevaba el camarada Fausto Sánchez. Nada más anunciarme la mala noticia lo primero que se me vino a la cabeza fue el café pendiente de Sama, la página de Mundo Obrero que estábamos confeccionando, el recuerdo del abarrotado Teatro Maripeña en la presentación de sus memorias y como no, las charlas de política que siempre comenzaban con la misma pregunta ¿Cómo lo ves?.
Y ahora camarada te has ido en silencio como querías y como decías, como si no hubiera sido suficiente mantenerte siempre en segunda línea, fuera de protagonismos y cargos públicos que merecías. Te fuiste como decías, nada de homenajes, nada de actos de reconocimiento, en silencio, sin posibilidad de brindarte la última compañía, sin la oportunidad de velarte bajo tu bandera roja del PCE.
Fausto fue un auténtico adelantado a su tiempo a pesar de sus casi 92 años, a pesar de su compromiso militante comunista ininterrumpido durante 72 años, lo fue de joven cuando veía injusticias y decidió militar clandestinamente, cuando recibió las primeras detenciones y deportaciones, cuando vivió la oscura noche de los calabozos y sus torturas, pero con la lucidez suficiente de no delatar a ninguno de sus compañeros como compromiso certero de tenacidad y perseverancia. De su historia y lucha bien habla su libro de memorias recientemente presentado en Llangréu con más de 400 personas llenando el teatro y la posterior comida con más de 250 personas. Historia que marca su impronta política y de rebeldía, porque su compromiso con su partido no desdeñaba el tener que decir las cosas claras y duras aunque no fueran del gusto de sus propios dirigentes, porque como él bien decía” soy clase trabajadora, soy obrero y lo más importante es saber de dónde vienes y no perder nunca esa esencia vayas a donde vayas”. Y así, tenemos al Fausto de las huelgas mineras por las nefastas condiciones laborales, al Fausto de las primeras Comisiones Obreras donde aleccionaba y formaba batallones de sindicalistas, al Fausto político que no duda en saltar a la clandestinidad sacrificando su propia familia para reconstruir una y otra vez el PCA cuando más apretaban los fascistas y Guardia Civil, a cada desarticulación de la dirección, la formación de otro comité y así unos cuantos años sin que ni a él mismo ni al “paisano” Horacio Fernández Inguanzo , otro grande, fueran capaces de echarles el guante, convirtiéndose en la bestia negra de los fuerzas represivas.
Mucho le debe el PCA y PCE a hombres como Fausto que supieron mantener la llama militante de la dignidad en condiciones peligrosas y totalmente precarias, pero que su valentía convertían a esas organizaciones en oro puro de sabiduría y militancia comprometida.
Supo como nadie entender que la lucha obrera y los frentes de izquierda eran la solución correcta a la posibilidad de construir bloques alternativos capaces de alcanzar el poder y así, al igual que el camarada Pepe Díaz saludo con alegría el paso atrás del partido en la creación de Izquierda Unida y saludaba recientemente la construcción de la confluencia de la izquierda en torno a Unidas Podemos. Porque como decía Fausto, un militante comunista no debe estar en las sedes sino en la calle, en los movimientos sociales, en la resistencia a recortes a la clase trabajadora, en la defensa de cualquier injusticia contra el género humano.
Querido Fausto, nos van a faltar tus consejos, nos van a faltar tus broncas en las asambleas, nos van a faltar tus propuestas, te marchaste sin ver la reparación y justicia a tu denuncia contra los franquistas y torturadores, pero la semilla que prendiste no va caer en vano, alguien seguirá firme con tus enseñanzas, alguien continuará tu legado y del resto de tu figura, seguiremos hablando los que estamos ahora, al igual que muchos de tus compañeros de trinchera, una autentica generación de luchadores que desde CCOO, el PCE e IU hicieron y dieron muestra en años recientes de todo tu legado de lucha, abnegación, sacrificio y compromiso militante.
Se nos van los mejores, se nos van los buenos, se nos van los referentes, pero siempre quedará impresa tu palabra y tu obra que con gran cariño nos dejaste.
Hasta siempre camarada, hasta siempre MAESTRO DE COMUNISTAS.
ALEJANDRO LOPEZ ALVAREZ. Secretario político del núcleo comunista de Llangréu.
Adiós, hermanos, camaradas, amigos, despedidme del sol y de los trigos.
Miguel Hernández
Al Camarada Alfredo García Alonso
Por tu entrega desde niño a la causa de los trabajadores, por la firmeza de tus convicciones comunistas, por tu modestia, tu solidaridad, tu inagotable sonrisa de hombre bueno, tu compañía jovial, tus versos y canciones. Porque moliste el grano de la esperanza y fuiste carpintero para construir conciencia; porque lo que ya no podían percibir tus oídos continuaba oyéndolo tu corazón, guardaremos en el nuestro tu memoria y seguiremos andando tu camino de humanista y revolucionario. Por siempre tus camaradas.
https://pcasturias.org/wp-content/uploads/2019/12/DSC_1784.jpg12961936PCE Asturiashttp://pcasturias.org/wp-content/uploads/2024/12/LOGO_HORIZONTAL_ROJO.pngPCE Asturias2019-12-19 17:21:332019-12-19 17:21:33Al camarada Alfredo que construyó futuro con sus manos
Se nos ha muerto Benigno. Ya no oiremos en las reuniones del Partido su voz sencilla y clara, rotunda, sin rodeos, franca y apasionada. Se nos ha ido el viejo camarada, el comunista de toda la vida, el sindicalista de las Comisiones Obreras, el de la emigración, la clandestinidad, la vuelta del Partido a las calles, el que detestaba las medias tintas, lo políticamente correcto, el que amaba la lucha, no olvidó los principios y mantuvo despierto su instinto de clase para situarse siempre del lado rojo de la historia.
Hace tiempo que ya no ubicábamos tan fácil el lugar de los comunistas en las movilizaciones porque aquella inolvidable bandera de Benigno con la hoz y el martillo ya no se alzaba varios metros por encima de todas las demás banderas rojas. Por tantas cosas, pues, camarada Benigno, el de la gran bandera, el Partido hoy inclina las suyas, en reconocimiento a tu lealtad y tu firmeza, orgulloso de que los años que agotaron tu cuerpo no lograran quebrar tus convicciones ni arrugar tu corazón de revolucionario.
https://pcasturias.org/wp-content/uploads/2019/12/DSC_0299.jpg12961936PCE Asturiashttp://pcasturias.org/wp-content/uploads/2024/12/LOGO_HORIZONTAL_ROJO.pngPCE Asturias2019-12-15 21:29:072019-12-15 22:01:46En reconocimiento a tu lealtad y firmeza, camarada Benigno.
Del camarada Fausto hay que destacar su condición de referente singularmente representativo, por un lado de la clase obrera y, por otro, del Partido Comunista. Luchador desde su temprana juventud, le tocó vivir los largos años de la clandestinidad y la resistencia antifranquista, pasando por las duras experiencias de las detenciones, los brutales interrogatorios policiales y la cárcel, sin que nada de ello consiguiera quebrar su entereza, su entrega a la lucha y su lealtad a la clase y al Partido. Así, jugó un papel protagonista en los grandes conflictos de la minería de comienzos de los 60, especialmente en la Huelga del 62. Desempeñó igualmente un papel imprescindible en la reconstrucción, consolidación y fortaleza del PCE en Asturias. No sería imaginable el PCA sin Fausto. Es uno de los imprescindibles , siempre con la palabra justa y serena por el trabajo comunista, por la unidad, por la camaradería, siempre modesto e infatigable militante de convicción y de sentimientos. El tiempo que ha arrugado su piel no ha podido arrugar su corazón.
“Es en base a estas certezas, y lo mucho que significan, por lo que Aida De La Fuente y sus camaradas lucharon, también con otra verdad en mente: que nada sobrevive al capitalismo, sea cual sea el color que le quieran poner. Ni blanco, ni verde, ni rosa. El capitalismo es la tumba de la humanidad y padre del fascismo.”
El pasado domingo, 20 de octubre, el PCA, junto a la Unión Comarcal de Oviedo de CCOO de Asturias, Izquierda Unida de Oviedo, la Asociación cultural “Isidoro Acevedo”, la Mocedá Comunista, los CJC (Colectivos de jóvenes comunistas) de Asturies y el PCTE (Partido Comunista de los trabajadores de España) Asturies, celebró el ya tradicional acto homenaje por el 85 aniversario de la caída en combate de Aida De La Fuente, de los Revolucionarios del 34, y en memoria de los mártires de Villafría.
A continuación, reproducimos el texto íntegro del discurso pronunciado en el acto por Ismael Calvo, miembro de la dirección del núcleo de Oviedo del PCA:
Hoy nos reunimos para honrar la memoria de una heroína de nuestra amada tierra, Aída de la Fuente pero, por supuesto, también para algo más. Sin aprender de todo lo que nos ha precedido desde la revolución por la que dio la vida, y del ejemplo que personas como ella nos ofrecen, poco podemos hacer en los tiempos que nos ha tocado vivir. A Asturias la desangran y la desarman, así como lo quisieron hacer en el pasado, y hubo patriotas, de corazón y de clase, como Aida, que se enfrentaron a aquellos que les ofrecían arrodillarse o palidecer entre el frío el hambre. No estaríamos aquí reunidos si se hubieran conformado con lo que los caciques y oligarcas planeaban para nuestra gente.
Ahora bien, sería un insulto a la memoria de Aida, a nuestras convicciones y a nuestra propia inteligencia considerarla una suerte de mártir, una idea metafísica de lo que deberíamos ser y no somos. Reunirnos para poner flores y pedir por nuestra tierra, volver a nuestras casas y cruzarnos de brazos. Una revolucionaria como ella no se dejaría llevar por tales planteamientos. No existe el destino ni la predestinación, y Aida, sobre todas las cosas, era tan humana, tan imperfecta y tan fruto de sus propias circunstancias como cualquiera de nosotros. Todos podemos vernos empujados a ocupar su lugar en la historia. Ella es hoy la voz que habla por todos aquellos que perdieron la vida en el 34 y que no tienen el honor de reunirnos a todos cada año, pero que igualmente deberíamos recordar.
Nos hallamos aquí no sólo por lo que sucedió hace ya ochenta y cinco años, sino también para encontrar rumbo y respuestas en el pasado. Los jóvenes encontramos hoy en Asturias precaridad laboral, pero sabemos que mañana nos encontraremos un erial industrial y demográfico. Una sociedad adormecida, sin redes de solidaridad y sin un proyecto de futuro sólido está condenada a afrontar la misma cuestión que nuestros paisanos del 34. ¿Está nuestra tierra preparada para responderla? ¿Qué estamos haciendo ahora para socorrer a Asturias?
Los comunistas aspiramos a unir a nuestra clase, con orgullo y camaradería, para que pueda enfrentarse, de nuevo hermanada, contra los buitres en nidos de oro que aguardan pacientemente la muerte de nuestra ideología y nuestros planteamientos, y contra todos aquellos traidores a su patria y a su clase que, con fin de huir de su propia realidad, dan la espalda a sus hermanos. Sabemos que quienes quieren corromper a nuestra clase y reescribir la historia con mentiras pueden hacerlo gracias al odio y al miedo que vierten los oligarcas mediante sus medios de comunicación de masas. Ninguno obrero, todos siervos del capital.
Todos y cada uno de nosotros necesitamos certidumbres, construir nuestras vidas en un suelo firme. Quien trabaja tiene derecho a ver recompensado su esfuerzo con una pensión, un techo y un ocio que le permita disfrutar y desarrollarse como ser humano. Quien construye el presente tiene derecho a la certeza de que el mundo avanza, y que aquellos a los que ama podrán también disfrutarlo. Es en base a estas certezas, y lo mucho que significan, por lo que Aida Lafuente y sus camaradas lucharon, también con otra verdad en mente: que nada sobrevive al capitalismo, sea cual sea el color que le quieran poner. Ni blanco, ni verde, ni rosa. El capitalismo es la tumba de la humanidad y padre del fascismo. Debemos entonar orgullosos el nombre de Aida Lafuente, puesto que le heló la sangre a aquellos que querían derramar la de Asturias.
Ante la pregunta de si Asturias está preparada para defenderse la respuesta es clara. Ahora mismo, no. No porque falte arrojo o voluntad, sino porque han logrado dividirnos. Quienes apoyamos las reivindicaciones de los trabajadores vemos una profunda desconexión entre los trabajadores. ¡Cómo de grande hubiera sido el impacto de los de Vesuvius unidos con los de Alcoa! ¡Cómo de efectiva hubiera sido la lucha de nuestros hermanos obreros si todo se parase en solidaridad con nosotros mismos! Pero nuestra clase carece de certidumbres, y con una política laboral tan impúdica no podemos decir con honestidad si nosotros hubiéramos podido corresponder con nuestros imperativos morales. No puede haber solidaridad obrera cuando el obrero no tiene claro el ser correspondido.
Lo electoral prima en la concepción colectiva de lo que es la política y, por qué no decirlo, en aquellos que enarbolan incluso a figuras como la de Aida, y nuestra clase ya recibe con apatía las falacias de unos y otros impostores. Sólo aquellos que entienden de verdad el dolor de una familia a punto de ser deshauciada, o la de una comarca a punto de perder el corazón que la mantiene con vida, tienen la legitimidad moral de hablar por la clase trabajadora. Es el sudor, nuestra sangre y nuestras lágrimas lo que debe marcar el rumbo de nuestra clase y, por qué no decirlo, el terror a que despertemos con el ejemplo de Aida lo que debe marcar el de nuestros adversarios.
Más allá incluso del desarrollo de la humanidad, vivimos en una época en la que se decide incluso la supervivencia del planeta. Que nuestra clase esté desarmada significa también que permee el discurso de nuestros agresores, que nos acusan a nosotros de ser responsables del desastre ambiental e incluso cuentan con cómplices que quieren colarse en nuestras propias trincheras. Algunos consideran que la industria, y no el consumo, es el principal causante del deterioro del planeta. ¡NO! No por deslocalizar fábricas y desnudar a Asturias de su tejido productivo se va a sanar el mundo. No por condenar a nuestros hermanos en lugares como Bangladesh a trabajar en fábricas más contaminantes por sueldos miserables se va a solventar esta crisis. Sin industria no hay lucha, y sin un cambio en la producción, no hay planeta.
Nuestros camaradas de antaño no palidecieron para que nos quedemos de brazos cruzados. No dieron todo lo que estaba a su alcance por alcanzar la certeza de una vida digna, tanto para ellos como para todos los obreros. En estos momentos tan amargos y tan confusos debemos encontrar tiempo para fortalecernos y avanzar. El pasado nos dice que sólo es imposible lo que no se intenta.
¡Que viva Aída de la Fuente! Que viva la revolución de octubre del 34, que viva la lucha de la clase obrera y que viva el Partido Comunista!
https://pcasturias.org/wp-content/uploads/2019/10/photo_2019-10-20_16-29-53.jpg8531280PCE Asturiashttp://pcasturias.org/wp-content/uploads/2024/12/LOGO_HORIZONTAL_ROJO.pngPCE Asturias2019-10-21 20:51:252019-10-21 20:54:22Ismael Calvo en el homenaje a Aída De La Fuente: "El pasado nos dice que solo es imposible lo que no se intenta"
Una vez más los Premios Princesa de Asturias irrumpen este 2019 en nuestra ciudad, estresando la vida de nuestros ciudadanos/as con despliegues de múltiples fuerzas de seguridad , ruidosos helicópteros ,creando problemas de circulación ,extenuando a trabajadores de la hostelería, del transporte y a múltiples trabajadores precarios del sector de la información.
Por ello el Partido Comunista de Asturias, que desde los años 90 lleva explicando las causas profundas de estos Premios, seguirá de manera coherente exponiendo su argumentario.
1º. ¿Qué Objetivo tienen estos premios? Estos premios son diseñados como un producto de marketing para dignificar la restauración de una monarquía nacida de una Guerra Civil que tiene hoy a decenas de miles de cadáveres por las cunetas y que culmina la “Obra” del Dictador Franco. Estos premios tienen la misión de iluminar a una institución ensombrecida por la Fundación NOOS, el desenfreno y las relaciones con oscuras fuerzas islámicas muy alejadas de los valores “democráticos” de Europa. El objetivo de los premios no es honrar a mujeres y hombres de reconocido talento, es utilizar los destellos de algunos de los premiados para barnizar la mediocridad de esta Institución. Crear una postverdad, un relato en donde adorables principies y princesas abrazan las artes y las ciencias en vez de abrazar a golpistas y militares como hiciese el bisabuelo Alfonso XIII.
2º ¿Quién dirige estos premios? A las élites siempre les ha gustado hacer grandes fiestas para reunirse, reconocerse y repartir segmentos de poder y de riqueza, pero quieren hacerlo con el aplauso de aquellos que les sufren. El descaro es tan grande que los Masaveu, las Koplowitz, los Figaredo o los Cosmen junto a los altos directivos de empresas como Arcelor Mittal, Telefónica, AZSA, etc buscan el aplauso de los trabajadores a los que explotan. No veremos aplaudidas a las Kelllys, ni a los trabajadores de la recogida de basuras ,que son la primera línea de prevención sanitaria, no verás a la mujer emigrante que cuida a nuestros mayores sin contrato, ni al joven parado de Vallobín o la Corredoria , no verás a los trabajadores de Alcoa ni al Minero que defendió con orgullo su trabajo.
La élite ha llegado a tal nivel de impunidad que celebra su encuentro anual en un Hotel gestionado por una empresa, HOTUSA, tristemente conocida por hacer su fortuna mediante el despido del personal fijo más antiguo y sustituirlo por subcontratas. El nivel de impunidad es tan grande que pretenden que el descorche de las botellas de Dom Perignon y la limpieza de los deshechos del banquete corra a cargo de becarios que trabajen gratuitamente. En el antiguo Imperio Romano al menos te daban pan y circo.
3º¿Quién paga todo esto? Tú.
4º¿Cómo deberían ser unos Premios útiles para Asturias y para los asturianos? Asturias por desgracia es la primera en el mapa de suicidios de toda España, campeona en problemas sociales derivados de la crisis como el alcoholismo y el consumo de hipnosedantes ante un futuro industrial incierto. Una comunidad que despunta en envejecimiento de la población por despoblación y la emigración juvenil en sus cuencas mineras (Narcea, Nalón, Caudal). Lo que necesitamos no son galas de premios, sino que los poderes públicos y agentes sociales hagan un Foro Económico y Social para resolver la sangría demográfica y hacer un Plan Estratégico por la Industria Asturiana para evitar la destrucción de tejido productivo como Alcoa, Vesuvius, Arcelor Mittal,etc.
El futuro no lo van a traer Los Fartones, solo el pueblo salva al pueblo.
https://pcasturias.org/wp-content/uploads/2019/10/Premios-princesa-03.jpg320333PCE Asturiashttp://pcasturias.org/wp-content/uploads/2024/12/LOGO_HORIZONTAL_ROJO.pngPCE Asturias2019-10-18 11:46:412019-10-18 11:53:45LA ASTURIAS REAL NO TIENE NADA QUE CELEBRAR
FAUSTO SANCHEZ, MAESTRO DE COMUNISTAS.
No eran las cinco de la tarde pero si las seis. No eran las cinco para una “elejia” del añorado y desaparecido García Lorca a su tío, pero si las seis y un llanto profundo a un verdadero comunista y hombre bueno. Si, porque a la mayoría de las personas se las juzga no solamente por lo que dicen representar, sino por la calidez humana y, en ese aspecto, resulta difícil coincidir en una persona los atributos de comunista comprometido, de compañero solidario, de persona sacrificada y de hombre afable. Y todos esos atributos los llevaba el camarada Fausto Sánchez. Nada más anunciarme la mala noticia lo primero que se me vino a la cabeza fue el café pendiente de Sama, la página de Mundo Obrero que estábamos confeccionando, el recuerdo del abarrotado Teatro Maripeña en la presentación de sus memorias y como no, las charlas de política que siempre comenzaban con la misma pregunta ¿Cómo lo ves?.
Y ahora camarada te has ido en silencio como querías y como decías, como si no hubiera sido suficiente mantenerte siempre en segunda línea, fuera de protagonismos y cargos públicos que merecías. Te fuiste como decías, nada de homenajes, nada de actos de reconocimiento, en silencio, sin posibilidad de brindarte la última compañía, sin la oportunidad de velarte bajo tu bandera roja del PCE.
Fausto fue un auténtico adelantado a su tiempo a pesar de sus casi 92 años, a pesar de su compromiso militante comunista ininterrumpido durante 72 años, lo fue de joven cuando veía injusticias y decidió militar clandestinamente, cuando recibió las primeras detenciones y deportaciones, cuando vivió la oscura noche de los calabozos y sus torturas, pero con la lucidez suficiente de no delatar a ninguno de sus compañeros como compromiso certero de tenacidad y perseverancia. De su historia y lucha bien habla su libro de memorias recientemente presentado en Llangréu con más de 400 personas llenando el teatro y la posterior comida con más de 250 personas. Historia que marca su impronta política y de rebeldía, porque su compromiso con su partido no desdeñaba el tener que decir las cosas claras y duras aunque no fueran del gusto de sus propios dirigentes, porque como él bien decía” soy clase trabajadora, soy obrero y lo más importante es saber de dónde vienes y no perder nunca esa esencia vayas a donde vayas”. Y así, tenemos al Fausto de las huelgas mineras por las nefastas condiciones laborales, al Fausto de las primeras Comisiones Obreras donde aleccionaba y formaba batallones de sindicalistas, al Fausto político que no duda en saltar a la clandestinidad sacrificando su propia familia para reconstruir una y otra vez el PCA cuando más apretaban los fascistas y Guardia Civil, a cada desarticulación de la dirección, la formación de otro comité y así unos cuantos años sin que ni a él mismo ni al “paisano” Horacio Fernández Inguanzo , otro grande, fueran capaces de echarles el guante, convirtiéndose en la bestia negra de los fuerzas represivas.
Mucho le debe el PCA y PCE a hombres como Fausto que supieron mantener la llama militante de la dignidad en condiciones peligrosas y totalmente precarias, pero que su valentía convertían a esas organizaciones en oro puro de sabiduría y militancia comprometida.
Supo como nadie entender que la lucha obrera y los frentes de izquierda eran la solución correcta a la posibilidad de construir bloques alternativos capaces de alcanzar el poder y así, al igual que el camarada Pepe Díaz saludo con alegría el paso atrás del partido en la creación de Izquierda Unida y saludaba recientemente la construcción de la confluencia de la izquierda en torno a Unidas Podemos. Porque como decía Fausto, un militante comunista no debe estar en las sedes sino en la calle, en los movimientos sociales, en la resistencia a recortes a la clase trabajadora, en la defensa de cualquier injusticia contra el género humano.
Querido Fausto, nos van a faltar tus consejos, nos van a faltar tus broncas en las asambleas, nos van a faltar tus propuestas, te marchaste sin ver la reparación y justicia a tu denuncia contra los franquistas y torturadores, pero la semilla que prendiste no va caer en vano, alguien seguirá firme con tus enseñanzas, alguien continuará tu legado y del resto de tu figura, seguiremos hablando los que estamos ahora, al igual que muchos de tus compañeros de trinchera, una autentica generación de luchadores que desde CCOO, el PCE e IU hicieron y dieron muestra en años recientes de todo tu legado de lucha, abnegación, sacrificio y compromiso militante.
Se nos van los mejores, se nos van los buenos, se nos van los referentes, pero siempre quedará impresa tu palabra y tu obra que con gran cariño nos dejaste.
Hasta siempre camarada, hasta siempre MAESTRO DE COMUNISTAS.
ALEJANDRO LOPEZ ALVAREZ. Secretario político del núcleo comunista de Llangréu.
Al camarada Alfredo que construyó futuro con sus manos
Adiós, hermanos, camaradas, amigos, despedidme del sol y de los trigos.
Miguel Hernández
Al Camarada Alfredo García Alonso
Por tu entrega desde niño a la causa de los trabajadores, por la firmeza de tus convicciones comunistas, por tu modestia, tu solidaridad, tu inagotable sonrisa de hombre bueno, tu compañía jovial, tus versos y canciones. Porque moliste el grano de la esperanza y fuiste carpintero para construir conciencia; porque lo que ya no podían percibir tus oídos continuaba oyéndolo tu corazón, guardaremos en el nuestro tu memoria y seguiremos andando tu camino de humanista y revolucionario. Por siempre tus camaradas.
En reconocimiento a tu lealtad y firmeza, camarada Benigno.
Se nos ha muerto Benigno. Ya no oiremos en las reuniones del Partido su voz sencilla y clara, rotunda, sin rodeos, franca y apasionada. Se nos ha ido el viejo camarada, el comunista de toda la vida, el sindicalista de las Comisiones Obreras, el de la emigración, la clandestinidad, la vuelta del Partido a las calles, el que detestaba las medias tintas, lo políticamente correcto, el que amaba la lucha, no olvidó los principios y mantuvo despierto su instinto de clase para situarse siempre del lado rojo de la historia.
Hace tiempo que ya no ubicábamos tan fácil el lugar de los comunistas en las movilizaciones porque aquella inolvidable bandera de Benigno con la hoz y el martillo ya no se alzaba varios metros por encima de todas las demás banderas rojas. Por tantas cosas, pues, camarada Benigno, el de la gran bandera, el Partido hoy inclina las suyas, en reconocimiento a tu lealtad y tu firmeza, orgulloso de que los años que agotaron tu cuerpo no lograran quebrar tus convicciones ni arrugar tu corazón de revolucionario.
Homenaje al camarada Fausto
Del camarada Fausto hay que destacar su condición de referente singularmente representativo, por un lado de la clase obrera y, por otro, del Partido Comunista. Luchador desde su temprana juventud, le tocó vivir los largos años de la clandestinidad y la resistencia antifranquista, pasando por las duras experiencias de las detenciones, los brutales interrogatorios policiales y la cárcel, sin que nada de ello consiguiera quebrar su entereza, su entrega a la lucha y su lealtad a la clase y al Partido. Así, jugó un papel protagonista en los grandes conflictos de la minería de comienzos de los 60, especialmente en la Huelga del 62. Desempeñó igualmente un papel imprescindible en la reconstrucción, consolidación y fortaleza del PCE en Asturias. No sería imaginable el PCA sin Fausto. Es uno de los imprescindibles , siempre con la palabra justa y serena por el trabajo comunista, por la unidad, por la camaradería, siempre modesto e infatigable militante de convicción y de sentimientos. El tiempo que ha arrugado su piel no ha podido arrugar su corazón.
Ismael Calvo en el homenaje a Aída De La Fuente: “El pasado nos dice que solo es imposible lo que no se intenta”
“Es en base a estas certezas, y lo mucho que significan, por lo que Aida De La Fuente y sus camaradas lucharon, también con otra verdad en mente: que nada sobrevive al capitalismo, sea cual sea el color que le quieran poner. Ni blanco, ni verde, ni rosa. El capitalismo es la tumba de la humanidad y padre del fascismo.”
El pasado domingo, 20 de octubre, el PCA, junto a la Unión Comarcal de Oviedo de CCOO de Asturias, Izquierda Unida de Oviedo, la Asociación cultural “Isidoro Acevedo”, la Mocedá Comunista, los CJC (Colectivos de jóvenes comunistas) de Asturies y el PCTE (Partido Comunista de los trabajadores de España) Asturies, celebró el ya tradicional acto homenaje por el 85 aniversario de la caída en combate de Aida De La Fuente, de los Revolucionarios del 34, y en memoria de los mártires de Villafría.
A continuación, reproducimos el texto íntegro del discurso pronunciado en el acto por Ismael Calvo, miembro de la dirección del núcleo de Oviedo del PCA:
Hoy nos reunimos para honrar la memoria de una heroína de nuestra amada tierra, Aída de la Fuente pero, por supuesto, también para algo más. Sin aprender de todo lo que nos ha precedido desde la revolución por la que dio la vida, y del ejemplo que personas como ella nos ofrecen, poco podemos hacer en los tiempos que nos ha tocado vivir. A Asturias la desangran y la desarman, así como lo quisieron hacer en el pasado, y hubo patriotas, de corazón y de clase, como Aida, que se enfrentaron a aquellos que les ofrecían arrodillarse o palidecer entre el frío el hambre. No estaríamos aquí reunidos si se hubieran conformado con lo que los caciques y oligarcas planeaban para nuestra gente.
Ahora bien, sería un insulto a la memoria de Aida, a nuestras convicciones y a nuestra propia inteligencia considerarla una suerte de mártir, una idea metafísica de lo que deberíamos ser y no somos. Reunirnos para poner flores y pedir por nuestra tierra, volver a nuestras casas y cruzarnos de brazos. Una revolucionaria como ella no se dejaría llevar por tales planteamientos. No existe el destino ni la predestinación, y Aida, sobre todas las cosas, era tan humana, tan imperfecta y tan fruto de sus propias circunstancias como cualquiera de nosotros. Todos podemos vernos empujados a ocupar su lugar en la historia. Ella es hoy la voz que habla por todos aquellos que perdieron la vida en el 34 y que no tienen el honor de reunirnos a todos cada año, pero que igualmente deberíamos recordar.
Nos hallamos aquí no sólo por lo que sucedió hace ya ochenta y cinco años, sino también para encontrar rumbo y respuestas en el pasado. Los jóvenes encontramos hoy en Asturias precaridad laboral, pero sabemos que mañana nos encontraremos un erial industrial y demográfico. Una sociedad adormecida, sin redes de solidaridad y sin un proyecto de futuro sólido está condenada a afrontar la misma cuestión que nuestros paisanos del 34. ¿Está nuestra tierra preparada para responderla? ¿Qué estamos haciendo ahora para socorrer a Asturias?
Los comunistas aspiramos a unir a nuestra clase, con orgullo y camaradería, para que pueda enfrentarse, de nuevo hermanada, contra los buitres en nidos de oro que aguardan pacientemente la muerte de nuestra ideología y nuestros planteamientos, y contra todos aquellos traidores a su patria y a su clase que, con fin de huir de su propia realidad, dan la espalda a sus hermanos. Sabemos que quienes quieren corromper a nuestra clase y reescribir la historia con mentiras pueden hacerlo gracias al odio y al miedo que vierten los oligarcas mediante sus medios de comunicación de masas. Ninguno obrero, todos siervos del capital.
Todos y cada uno de nosotros necesitamos certidumbres, construir nuestras vidas en un suelo firme. Quien trabaja tiene derecho a ver recompensado su esfuerzo con una pensión, un techo y un ocio que le permita disfrutar y desarrollarse como ser humano. Quien construye el presente tiene derecho a la certeza de que el mundo avanza, y que aquellos a los que ama podrán también disfrutarlo. Es en base a estas certezas, y lo mucho que significan, por lo que Aida Lafuente y sus camaradas lucharon, también con otra verdad en mente: que nada sobrevive al capitalismo, sea cual sea el color que le quieran poner. Ni blanco, ni verde, ni rosa. El capitalismo es la tumba de la humanidad y padre del fascismo. Debemos entonar orgullosos el nombre de Aida Lafuente, puesto que le heló la sangre a aquellos que querían derramar la de Asturias.
Ante la pregunta de si Asturias está preparada para defenderse la respuesta es clara. Ahora mismo, no. No porque falte arrojo o voluntad, sino porque han logrado dividirnos. Quienes apoyamos las reivindicaciones de los trabajadores vemos una profunda desconexión entre los trabajadores. ¡Cómo de grande hubiera sido el impacto de los de Vesuvius unidos con los de Alcoa! ¡Cómo de efectiva hubiera sido la lucha de nuestros hermanos obreros si todo se parase en solidaridad con nosotros mismos! Pero nuestra clase carece de certidumbres, y con una política laboral tan impúdica no podemos decir con honestidad si nosotros hubiéramos podido corresponder con nuestros imperativos morales. No puede haber solidaridad obrera cuando el obrero no tiene claro el ser correspondido.
Lo electoral prima en la concepción colectiva de lo que es la política y, por qué no decirlo, en aquellos que enarbolan incluso a figuras como la de Aida, y nuestra clase ya recibe con apatía las falacias de unos y otros impostores. Sólo aquellos que entienden de verdad el dolor de una familia a punto de ser deshauciada, o la de una comarca a punto de perder el corazón que la mantiene con vida, tienen la legitimidad moral de hablar por la clase trabajadora. Es el sudor, nuestra sangre y nuestras lágrimas lo que debe marcar el rumbo de nuestra clase y, por qué no decirlo, el terror a que despertemos con el ejemplo de Aida lo que debe marcar el de nuestros adversarios.
Más allá incluso del desarrollo de la humanidad, vivimos en una época en la que se decide incluso la supervivencia del planeta. Que nuestra clase esté desarmada significa también que permee el discurso de nuestros agresores, que nos acusan a nosotros de ser responsables del desastre ambiental e incluso cuentan con cómplices que quieren colarse en nuestras propias trincheras. Algunos consideran que la industria, y no el consumo, es el principal causante del deterioro del planeta. ¡NO! No por deslocalizar fábricas y desnudar a Asturias de su tejido productivo se va a sanar el mundo. No por condenar a nuestros hermanos en lugares como Bangladesh a trabajar en fábricas más contaminantes por sueldos miserables se va a solventar esta crisis. Sin industria no hay lucha, y sin un cambio en la producción, no hay planeta.
Nuestros camaradas de antaño no palidecieron para que nos quedemos de brazos cruzados. No dieron todo lo que estaba a su alcance por alcanzar la certeza de una vida digna, tanto para ellos como para todos los obreros. En estos momentos tan amargos y tan confusos debemos encontrar tiempo para fortalecernos y avanzar. El pasado nos dice que sólo es imposible lo que no se intenta.
¡Que viva Aída de la Fuente! Que viva la revolución de octubre del 34, que viva la lucha de la clase obrera y que viva el Partido Comunista!
LA ASTURIAS REAL NO TIENE NADA QUE CELEBRAR
Una vez más los Premios Princesa de Asturias irrumpen este 2019 en nuestra ciudad, estresando la vida de nuestros ciudadanos/as con despliegues de múltiples fuerzas de seguridad , ruidosos helicópteros ,creando problemas de circulación ,extenuando a trabajadores de la hostelería, del transporte y a múltiples trabajadores precarios del sector de la información.
Por ello el Partido Comunista de Asturias, que desde los años 90 lleva explicando las causas profundas de estos Premios, seguirá de manera coherente exponiendo su argumentario.
1º. ¿Qué Objetivo tienen estos premios? Estos premios son diseñados como un producto de marketing para dignificar la restauración de una monarquía nacida de una Guerra Civil que tiene hoy a decenas de miles de cadáveres por las cunetas y que culmina la “Obra” del Dictador Franco. Estos premios tienen la misión de iluminar a una institución ensombrecida por la Fundación NOOS, el desenfreno y las relaciones con oscuras fuerzas islámicas muy alejadas de los valores “democráticos” de Europa. El objetivo de los premios no es honrar a mujeres y hombres de reconocido talento, es utilizar los destellos de algunos de los premiados para barnizar la mediocridad de esta Institución. Crear una postverdad, un relato en donde adorables principies y princesas abrazan las artes y las ciencias en vez de abrazar a golpistas y militares como hiciese el bisabuelo Alfonso XIII.
2º ¿Quién dirige estos premios? A las élites siempre les ha gustado hacer grandes fiestas para reunirse, reconocerse y repartir segmentos de poder y de riqueza, pero quieren hacerlo con el aplauso de aquellos que les sufren. El descaro es tan grande que los Masaveu, las Koplowitz, los Figaredo o los Cosmen junto a los altos directivos de empresas como Arcelor Mittal, Telefónica, AZSA, etc buscan el aplauso de los trabajadores a los que explotan. No veremos aplaudidas a las Kelllys, ni a los trabajadores de la recogida de basuras ,que son la primera línea de prevención sanitaria, no verás a la mujer emigrante que cuida a nuestros mayores sin contrato, ni al joven parado de Vallobín o la Corredoria , no verás a los trabajadores de Alcoa ni al Minero que defendió con orgullo su trabajo.
La élite ha llegado a tal nivel de impunidad que celebra su encuentro anual en un Hotel gestionado por una empresa, HOTUSA, tristemente conocida por hacer su fortuna mediante el despido del personal fijo más antiguo y sustituirlo por subcontratas. El nivel de impunidad es tan grande que pretenden que el descorche de las botellas de Dom Perignon y la limpieza de los deshechos del banquete corra a cargo de becarios que trabajen gratuitamente. En el antiguo Imperio Romano al menos te daban pan y circo.
3º¿Quién paga todo esto? Tú.
4º¿Cómo deberían ser unos Premios útiles para Asturias y para los asturianos? Asturias por desgracia es la primera en el mapa de suicidios de toda España, campeona en problemas sociales derivados de la crisis como el alcoholismo y el consumo de hipnosedantes ante un futuro industrial incierto. Una comunidad que despunta en envejecimiento de la población por despoblación y la emigración juvenil en sus cuencas mineras (Narcea, Nalón, Caudal). Lo que necesitamos no son galas de premios, sino que los poderes públicos y agentes sociales hagan un Foro Económico y Social para resolver la sangría demográfica y hacer un Plan Estratégico por la Industria Asturiana para evitar la destrucción de tejido productivo como Alcoa, Vesuvius, Arcelor Mittal,etc.
El futuro no lo van a traer Los Fartones, solo el pueblo salva al pueblo.