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ACTO-HOMENAJE a los Abogados de Atocha

Con motivo del 40 aniversario de la matanza de los abogados laboralistas de Atocha,Izquierda Xunida junto al Partido Comunista de Asturias organizarán un acto homenaje a los Abogados de Atocha, con la participación de José Luis Centella (Secretario General del Partido Comunista de España) y José Sarrión (Responsable de Formación de Izquierda Unida Federal, y Procurador en las Cortes de Castilla y León).

Porque “Si el eco de su voz se debilita, pereceremos”

¡ACUDE Y DIFUNDE!

Os dejamos algunos enlaces a artículos de interés:

http://www.mundoobrero.es/pl.php?id=6631

http://pce.es/secretarias/seccomunicacion/pl.php?id=6074

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El despertar de la memoria

“Recuérdalo tú y recuérdalo a otros”, así comenzaba el primer verso de un poema en el que Luis Cernuda evocaba en el tiempo, aquel tiempo, de noche y niebla, de la derrota y del fascismo. Y en medio de él, la luz nunca extinguida de la resistencia.

Y de verdad que es necesario recordar. Quienes hayáis viajado por Europa, desde Praga a París o desde Berlín a Roma, habréis visto en sus calles nombres de los héroes y en cientos de rincones placas que conmemoran: “aquí cayó un combatiente”, placas que todos los años se llenan de flores. ¿Por qué no en nuestro país?. No bastó la barbarie calculada de la sublevación fascista y de la guerra, no bastó la humillación de la derrota, la represión, el terror, las vidas muchas veces anónimas, las vidas de los nadies como diría Galeano, aquellas que valen menos que la bala que los asesina. No bastaron los cuarenta años de oprobio franquista, hicieron falta los decenios del olvido en la democracia parlamentaria, un tiempo en el que la izquierda guardó silencio pusilánimemente escondida en pretextos.

Recuerdo cuando a finales de los años 70 y a comienzos de los 80 algunos proponíamos quitar placas, retirar estatuas, cambiar nombres a calles… siempre las mismas respuestas: “hay cosas más importantes” o “no conviene reabrir las heridas”; pero ¿qué heridas?, ¿las que nunca se cerraron?. Esta herida sólo se puede curar de una manera: restituyendo la justicia vulnerada. ¿Hasta cuándo seguir soportando en este país la vergüenza de que la expectativa de esa restitución de la justicia resida en los tribunales argentinos?.

“Estad alerta”, decía el poeta y resistente checo Julius Fučík, antes de ser fusilado en 1942 por los nazis. Hoy sus palabras son más actuales que nunca, cuando en EEUU acaban de elegir presidente a un bárbaro xenófobo y machista, cuando Orbán sigue mandando en Hungría con modales propios de la Guardia de Hierro de los años 40, cuando la ultraderecha crece en Holanda y Alemania, y cuando Marine Le Pen encabeza las encuestas en la democrática, republicana y laica Francia. Claro que hay que estar alerta. De nada vale el apaciguamiento, la historia lo tiene bien demostrado, necesitamos tolerancia cero frente a una ideología criminal. Y no es admisible tampoco el cálculo de oportunidad, acerca de si establecer lo que es justo nos trae o nos quita votos.

A la izquierda de este país le hace falta la coherencia y el coraje para arrancar los flecos de un pasado ominoso y abyecto. Para poner en pie la verdad, la justicia y la reparación, para recuperar la voz dormida. Y hacerlo entraña una tarea profundamente patriótica, en el sentido machadiano de la palabra “patria” que nada tiene que ver, como él decía, con “los señoritos y oligarcas que tanto la invocaban y la vendían”, sino con el merecido homenaje a aquel pueblo que también, como decía Machado, “la compraba con su sangre”.

Memoria democrática, claro, la que se nos negó, la que tampoco fue restablecida con la tímida y vergonzante ley, llamada, de memoria histórica. Se trata de una necesidad histórica, moral, jurídica y ante todo política porque, como se dice, “los pueblos que olvidan su pasado están condenados a repetirlo”.

Por todo ello, tenemos que perseverar en este empeño de reparar, restituir una justicia escarnecida, para continuar siendo, en este rincón de un país que el franquismo convirtió en un cementerio interminable, el estímulo al despertar de la Memoria.

Francisco de Asís Fernández Junquera-Huergo

Secretario General del Partido Comunista de Asturias

 

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El PCA Gijón apoya la huelga de las trabajadoras de las cafeterías del Campus de Viesques en Gijón

Desde la agrupación local del PCA en Gijón, transmitimos todo nuestro apoyo a la huelga de las trabajadoras de las cafeterías ubicadas en el Aulario Sur de la Escuela de Marina del Campus de Gijón, convocada para el próximo jueves 19 de enero de 2017 con carácter indefinido.

Esta huelga pretende hacer frente al constante deterioro de las condiciones laborales ocurrido desde que la empresa concesionaria, Café Dindurra S.L., se hiciera cargo de la gestión de las cafeterías el pasado 17 de octubre.

Desde entonces, la empresa ha incumplido numerosos compromisos como el “abono de los salarios futuros respetando el plazo convencionalmente establecido”, la no imposición de sanciones en base a los expedientes disciplinarios abiertos hasta la fecha de los acuerdos o que sea el titular de la empresa el que lleve a cabo toda la labor mercantil.

A todo esto, se le suma que la empresa pretende plantear algún tipo de Expediente de Regulación de Empleo.

Por todo ello, nuestra agrupación se solidariza con las nueve compañeras víctimas de este injustificado hostigamiento y apoya todas las acciones reivindicativas que contemplen.

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Carta de despedida de Antonio Martín Lillo a la militancia

Queridos amigos, compañeros, camaradas y familia:

Yo también quiero despedirme de vosotros. Con frecuencia, en algunas reuniones o pequeños actos he citado estas bellas palabras del escritor uruguayo Eduardo Galeano, porque, a mi juicio, reflejan muy bien lo que es o debería ser una organización revolucionaria como la nuestra:

“ ¿Por qué los patos vuelan en V? El primero que levanta vuelo abre camino al segundo, que despeja el aire al tercero, y la energía del tercero alza al cuarto, que ayuda al quinto, y el impulso del quinto empuja al sexto, y así, prestándose fuerza en el vuelo compartido, van los muchos patos subiendo y navegando, en el alto cielo.
Cuando se cansa el pato que hace punta, baja a la cola de la bandada y deja su lugar a otro pato. Todos se van turnando, atrás y adelante, y ninguno se cree superpato por volar adelante, ni subpato por marchar atrás.

Y cuando algún pato, exhausto, se queda en el camino, dos patos se salen del grupo y lo acompañan y esperan, hasta que se recupera o cae. Juan Díaz Bordenave no es patólogo, pero en su larga vida ha visto mucho vuelo. Él sigue creyendo, contra toda evidencia, que los patos unidos jamás serán vencidos”

Bueno, pues aquí se acaba un pato, un pato más, ni superpato, ni subpato.

Me siento orgulloso de haber sido hasta el último minuto militante del Partido Comunista de España y, además, en los últimos treinta años militante también de Izquierda Unida. Son 54 años de militancia, con muchos disgustos y muchas alegrías. Si hubiera que volver a hacerlo, lo haríamos de nuevo.

En todos estos años he aprendido mucho de mis camaradas y amigos.

Son cientos y miles de esos militantes sencillos, discretos, anónimos en su inmensa mayoría, sin rostro o nombre que apareciera en los periódicos, pero con un rostro entrañable en el corazón de sus camaradas. Entre ellos he tenido la suerte de conocer a personas extraordinarias. Todos esos militantes nacidos, criados y formados en medio de tempestades, en medio de tormentas, como el abuelo Víctor, como Tina, la madre de Blanca, como Anita Sirgo, todos ellos son los que han permitido con su esfuerzo, sacrificio y tesón, mantener el rumbo de la lucha por el socialismo. Muchos cayeron, sufrieron lo indecible en manos del fascismo y la reacción. Algunos se cansaron, se fueron, pero están ahí fuera, esperándonos para unirse a la lucha. Unos pocos, también hay que decirlo, unos pocos se torcieron porque no supieron ni quisieron ser PATOS, simples patos.

Yo he tenido la inmensa suerte de contar con una ayuda inestimable: la de mi compañera Blanca. Sin ella, yo no habría sido nada.

Querida Blanca, asturiana de braveza, también de piedra blindada, también de dinamita y también de alegría, sin ti, sin nuestros hijos y en este último período, sin nuestro nieto, yo no habría sido nada.

Por mi situación familiar, muy pronto me identifiqué con la clase obrera. Cuando te conocí esa identificación se reforzó. Muchas veces he recordado aquella tarde noche en que con tu padre (estando los tres clandestinos) llegamos a Asturias. Tú volvías a tu tierra por primera vez desde el entierro de tu madre. Recuerdo que tras pasar Mieres y llegar a la última curva de la carretera del puerto de Santo Emiliano apareció el valle y Langreo al fondo con el paisaje de minas y las chimeneas y humos de la Duro Felguera. Ahí estaba el escenario del martirio de tu madre, de tu padre, de ti, y de tantos camaradas asturianos. Y me enamoré de ese paisaje triste, grisáceo, minero.
Y vosotros hijos míos, Víctor y Tina, que lo habéis conseguido todo a golpe de esfuerzo y de trabajo, trasmitid ese espíritu a vuestro hijo y sobrino; a ese maravilloso niño que tanto quiero.

También me dirijo a ti, José María. Ese niño Víctor, que es un diamante en bruto, tenéis que encaminarlo adecuadamente por los caminos de la vida. Me hubiera gustado acompañarlo más tiempo. Que me perdone por dejarlo tan pronto.

Víctor, Bea, Tina, cuidad mucho de mamá. Ella debe durar mucho tiempo. Además, nuestro pequeño campeón la necesita.

Queridas hermanas y cuñados. Os deseo toda la felicidad del mundo a vosotros y toda vuestra familia. Y recordad siempre aquella promesa que escribimos en las tumbas de nuestros padres: “Tu lucha será nuestra lucha”.

Víctor, abuelo Víctor, que sepas que siempre has estado como ejemplo a seguir. Aguanta todo lo que puedas. Un abrazo entrañable. También a tí Chelo.

Y a todos vosotros, camaradas y amigos, hay que continuar la lucha. Tanto esfuerzo, tantos sacrificios no podrán haber sido en vano.

Porque es necesaria, porque es bella y hermosa, porque con ella, se abrirán nuevas avenidas hacia la felicidad, aunque digan que esto es romanticismo (con el impulso romántico a nuestros actos, millones de hombres y mujeres cortaron el paso a enormes peligros), porque penden todavía terribles amenazas sobre la Humanidad, encaremos el futuro gritando, ¡VIVA LA REVOLUCIÓN, VIVA EL SOCIALISMO!

¡Hasta siempre camaradas y amigos!

Antonio Martín Lillo

 

Fuente: http://www.partitcomunista.es/blog/2017/01/18/carta-de-despedida-de-antonio-martin-lillo-a-la-militancia/

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Sobre el despido de Raquel Agüeros

Que una representante sindical sea despedida por defender los intereses de las obreras es, cuando menos, criticable. En el caso de la representante sindical en el Hotel Reconquista de Oviedo es inadmisible el acoso al que fue sometida constantemente y a su posterior expulsión de puesto de trabajo. No obstante, lo más llamativo del caso es la actitud del Gobierno del Principado, consintiendo que sean obviados los derechos de una sindicalista en sus funciones de defensa de las trabajadoras y omitir, con su calculado silencio, una declaración institucional sobre el tema. Si los derechos de las trabajadoras no son defendidos por las Instituciones que se dicen “democráticas”, habrá que poner en cuarentena el término “democracia” y la actitud del Gobierno del Principado en la práctica de sus funciones.

 

 

Andrés Huerta Suárez

Villaviciosa, a 12 de Diciembre de 2016