El pasado 27 de marzo, a las 17 horas, nuestra camarada Jennifer Lorenzo, Secretaria Política del PCA en Corvera, tomó posesión del cargo de Concejala en el Ayuntamiento del Concejo de Corvera. Sustituirá así a David García Leis y acompañará en la representación de IU en el Consistorio a Sara Paz, Portavoz del Grupo Municipal y Secretaria Política de la UJCE (Unión de Juventudes Comunistas de España) en Asturias. Estamos seguros de que la izquierda corverana, con este nuevo nombramiento, saldrá fortalecida en el camino hacia las elecciones municipales y autonómicas que tendrán lugar en el 2019. Le deseamos mucha suerte y aciertos en esta nueva andadura; que sepa con certeza que tiene el apoyo del conjunto del Partido Comunista de Asturias.
https://pcasturias.org/wp-content/uploads/2018/03/28167318_10155411099406676_7717703992184394307_n.jpg720960PCE Asturiashttp://pcasturias.org/wp-content/uploads/2024/12/LOGO_HORIZONTAL_ROJO.pngPCE Asturias2018-03-31 10:53:372018-03-31 11:01:11Nuestra camarada Jennifer Lorenzo: nueva Concejala de IU en el Ayuntamiento de Corvera
Lunes 9 abril, 20h. Club de Prensa “La Nueva España”
Conferencia: “Frente a la desinformación, la democratización de los medios”
Pascual Serrano, periodista y escritor
Martes 10 abril, 19h. Aula Magna- Edificio Histórico de la Universidad de Oviedo
Charla: “La mujer en la II República”
Aida Terrón, profesora de Historia de la Educación- Universidad de Oviedo
Marta Fernández, Graduada en Historia y Máster en Género y diversidad
Miércoles 11 abril, 19h. Aula Magna- Edificio Histórico de la Universidad de Oviedo
Proyección documental y charla: “Las brigadas internacionales: un ejemplo de solidaridad”
Severiano Montero, Asociación de Amigos de las Brigadas Internacionales
Francisco Erice, profesor de Historia Contemporánea- Universidad de Oviedo
Jueves 12 abril, 20h. Club de Prensa “La Nueva España”
Mesa redonda: “Un modelo productivo para Asturias”
Damián Manzano, Secretario General de la Federación de Industria de CCOO Asturias
Alejo Mancebo, miembro del Comité Central del PCA
Jaime Gareth, miembro de la Comisión Colegiada de IU-IX Asturies.
Viernes 13 abril, 20h. Teatro Filarmónica. Entrada Gratuita
Concierto de Maestra Vida: “Tributo a Rubén Blades”
Sábado 14 abril, 18.30h. Manifestación por la III República. Estación de Renfe-Oviedo. Convoca: Asturias por la República
A las 20h, en el Teatro Filarmónica (entrada gratuita) Homenaje a Josefina Samper y Marcelino Camacho (intervenciones, actuaciones musicales y alguna que otra sorpresa…)
El sábado 24 de marzo se celebró en Sama un emotivo homenaje a las camaradas Maruja y Luci, organizado por el núcleo del PCA en Langreo.
En el acto de homenaje la secretaria de mujer del PCA en Langreo, Angelita Cueva, leyó un bonito texto de recuerdo y agradecimiento por su lucha y su ejemplo, que os dejamos a continuación:
HOMENAJE A LAS CAMARADAS MARUJA Y LUCI
“Si naciéramos otra vez, volveríamos a ser comunistas”. Eso nos decían Maruja y Luci, o Luci y Maruja, tanto monta, monta tanto, en las charlas que mantuvimos con ellas para preparar este más que merecido homenaje.
Desde nuestra perspectiva, por lo que significa, por lo que representa, ser comunista hoy en día es un motivo de orgullo y lo es precisamente gracias a camaradas como ellas. Para ellas ser comunistas fue sinónimo de sacrificio, de miedo, de clandestinidad… pero sobre todo de lucha: lucha contra el fascismo, contra la injusticia, contra esa miseria, física y moral, que asoló este país durante cuatro décadas. Pero ellas volverían a ser comunistas. Eso respondieron ambas sin dudar un instante cuando preparando este acto les dejamos caer la pregunta.
Aleksandra Kolontai dijo una vez que la base de cualquier revolución es el amor, la historia de nuestras camaradas confirma la teoría de la revolucionaria rusa, las vidas de Luci y Maruja son un compendio de rebeldía y amor, mucho amor: a sus familias, a sus camaradas, a la justicia, a la libertad.
Ahora os contaré un poquito de lo mucho que estas dos mujeres han vivido:
Maruja, siendo aun una niña, llegó a Asturias con su familia, procedente de Badajoz, buscando el pan y el trabajo que no había en su tierra y por azares del destino acabó conociendo a Felichu, un joven minero que era capaz de afrontar su dura jornada laboral picando carbón en el Pozu Modesta sin llevarse un bocado a la boca porque previamente pasaba por casa de Maruja, donde el hambre era visible, a entregarle su bocadillo. Ellos eran los parias de la tierra, la famélica legión que se estaba levantando y aún no lo sabían.
Con 20 años Maruja tiene su primer hijo, enfermo de poleo acaba teniendo que ser internado en el sanatorio marítimo de Gijón, un año después ella y Felichu se casan y no tardan en llegar dos hijos más.
Cuando Felichu, cada vez más activo y con responsabilidades dentro del Partido Comunista, comienza su largo periplo por las prisiones de España (7 años y 110 días pasó privado de libertad repartidos en distintas prisiones: Oviedo, Gijón, León, Soria, Madrid, Jaén) también comienza la militancia activa de Maruja, pues, con los hijos a cuestas, tiene los arrestos de recorrer España visitando y dando aliento a su marido y a los camaradas con los que este comparte rejas y penurias. Felichu, por citar algún nombre, estuvo preso con Marcelino Camacho, Horacio Fernández Inguanzo o Gerardo Iglesias.
De sus visitas a la cárcel Maruja podría contarnos mil anécdotas, desde como sacaba las notas de Marcelino Camacho escondidas en los bajos del pantalón del niño, hasta como Melquiades, un funcionario de la prisión de Oviedo, acabó teniendo el cabello suave y brillante gracias a los consejos de nuestra camarada que hacía pasar coñac camuflado en botellas de vinagre para ayudar a Felichu y sus camaradas a combatir el frío insoportable de la prisión. Ante la insistencia de Melquiades en conocer el porqué de tanto vinagre, Maruja acabó convenciéndolo de que su marido era muy presumido y tenía la costumbre de aplicar vinagre sobre el cabello, una vez enjabonado y aclarado, para darle brillo. Lo que no sospechaba Maruja era que el funcionario acabaría siguiendo su consejo y no tardaría en darle las gracias por su mejora capilar
El carácter y la fuerza de nuestra camarada también darían para escribir un libro, mujer valiente donde las haya fue capaz de plantarse en Madrid en el mismísimo Tribunal de Orden Público y , sin audiencia previa, acabar entrevistándose con el Presidente del tribunal para, insistiendo en su inocencia, pedirle la libertad de su marido, que días después de haber salido de prisión había vuelto a ser detenido por, supuestamente, haber colocado unas pancartas en la Iglesia de Gargantada durante el Primero de Mayo y haber atentado contra la Guardia Civil. Qué palabras empleó sólo ella lo sabe pero acabó convenciendo al fascista de que Felichu no tenía nada que ver con ese asunto, simplemente había tenido la mala suerte de pasar por el lugar menos adecuado cuando volvía de una espicha.
“Estábamos acostumbradas a ser mudas”, nos dijo Luci cuando le preguntábamos acerca de si existía algún tipo de comunicación entre esas camaradas, que tanto y tan bueno hicieron siendo, salvo honrosas excepciones, prácticamente invisibles a los ojos de la Historia.
En la sombra, en silencio, las unas no sabían de las otras, pero en esa oscuridad nunca dejaron de luchar.
Poco se imaginaba Adolfo Fernández Fernández, Teniente del Ejército Republicano, natural de Tudela Veguín, ejecutado por los fascistas tras ser capturado en el monte días después del triunfo del golpe de Estado, que su pequeña Luci, aquella niña que su mujer había traído al mundo en 1930, meses antes de la llegada de la II República, iba a continuar su lucha con tanta firmeza y convicción como la que él tuvo durante su corta vida. Pero Luci era mucha Luci.
Como veis nuestra camarada conoció la represión desde temprana edad. No fue solo su padre, su hermano pequeño con apenas cinco años pierde la vida al saltar de un camión al que había sido subido por un somatén con aviesas intenciones. Otras se hubieran rendido, se hubieran arrojado en brazos del miedo hasta quedarse inertes para siempre, pero ella no. Ella nunca tuvo miedo y en su humildad jamás ha entendido que fuera valiente. A que llamará ella ser valiente me pregunto yo desde mi cobardía.
No tuvo miedo cuando conoció a García, el que después fuera su marido, un comunista convencido, fallecido en 1994, que entregó su vida al PCE y a CCOO, y que tuvo gran peso en ambos ámbitos, especialmente en los años de la dictadura primero y en la Transición después
Con García forma una familia, llegan tres hijos y también la doble vida, la de esa militancia clandestina donde el silencio atruena, el peligro se afila y los enemigos pueden acechar donde menos te lo esperes: en el economato, en la sala de espera del médico, en la puerta de al lado…
Porque en casa de Luci, como también pasó en la de Maruja, trabajaba a destajo la multicopista, allí llegaban los clichés desde Francia, allí se imprimía el Mundo Obrero y Nuestra Bandera, de allí salían en un cesto miles de octavillas llamando a la lucha y a la resistencia, camufladas entre patatas y cebollas.
Pero no era sólo lo que salía, también estaban los que entraban, porque en aquel hogar tan humilde encontraron cobijo camaradas como Inguanzo, Fausto, Juanín, Ángel León…entre muchos otros. Porque para los García, como también para los Alberdi cuyo desván fue refugio de muchos fugaos, los camaradas eran familia y a la familia hay que ayudarla cuando lo necesita, aunque haya que jugarse el pellejo. Además, ¿a qué no lo adivináis?, ellas nunca tuvieron miedo.
Maruja, Luci, gracias por todo, gracias por lo que fuisteis, gracias por lo que sois, gracias por estar hoy aquí con nosotras y nosotros, gracias por permitirnos haceros este pequeño homenaje que es imposible que esté a la altura de vuestra verdadera dimensión. GRACIAS.
https://pcasturias.org/wp-content/uploads/2018/03/langreo7.jpg30244032PCE Asturiashttp://pcasturias.org/wp-content/uploads/2024/12/LOGO_HORIZONTAL_ROJO.pngPCE Asturias2018-03-26 12:55:482018-03-26 13:05:10Homenaje a las camaradas Maruja y Luci
Aquí os dejamos esta galería fotográfica de la enorme manifestación que el 17 de marzo recorrió las calles de Gijón en defensa del sistema público de pensiones. ¡Por nuestro futuro!
https://pcasturias.org/wp-content/uploads/2018/03/MJ-03.jpg28054207PCE Asturiashttp://pcasturias.org/wp-content/uploads/2024/12/LOGO_HORIZONTAL_ROJO.pngPCE Asturias2018-03-21 23:56:162018-03-21 23:56:16La movilización 17M por las pensiones públicas en imágenes
Galería fotográfica de la huelga feminista del 8 de marzo y la histórica movilización en Gijón bajo el lema “Si nosotras paramos, se para el mundo” que inundó las calles de la ciudad por la igualdad real, los derechos de las mujeres y el fin de las violencias machistas.
https://pcasturias.org/wp-content/uploads/2018/03/014.jpg26864028PCE Asturiashttp://pcasturias.org/wp-content/uploads/2024/12/LOGO_HORIZONTAL_ROJO.pngPCE Asturias2018-03-21 22:55:482018-03-21 22:55:48La Huelga del 8M en imágenes
Hablamos con Arantxa Carcedo Saavedra, miembro de la sección sindical de Alimerka, perteneciente a la Federación de servicios de CCOO de Asturias. Pescadera de profesión, como delegada sindical trabaja sin descanso desde hace semanas para que todas y todos las y los trabajadoras de los supermercados Alimerka paren el 8 de marzo y hacer visible la precariedad laboral de las mujeres en el sector del comercio.
Teniendo en cuenta la situación social y laboral por la que estamos atravesando, en la que el conjunto de la clase trabajadora está teniendo que pagar los costes de una crisis económica que no ha generado, ¿por qué una huelga feminista de mujeres?
Porque siendo un hecho que las medidas impuestas por el capitalismo para superar su crisis estructural oprimen a la clase trabajadora en general, lo hacen con mayor dureza sobre las mujeres, agudizando las condiciones de desigualdad. Somos la mitad de la población, pero el paro femenino es en 2,5 millones superior al masculino y esa es la tendencia, a tenor de los datos del último mes, que sostienen que de las casi 64.000 personas desempleadas más, un 75% son mujeres. Además, cuando accedemos al mercado laboral, nuestras condiciones de trabajo son peores, con mayor temporalidad, mayor parcialidad y menos ingresos. La crisis se está cebando más con las mujeres a todas luces y la consigna “somos doblemente explotadas: por ser mujeres y por ser trabajadoras”, adquiere más sentido que nunca. Es pertinente por tanto una huelga feminista, porque razones nos sobran.
Pero… ¿es sólo una huelga de mujeres?
Esa es una de las cuestiones que más controversia han generado. Que sea una huelga feminista no quiere decir que la implicación deba ser sólo de las mujeres, pero sí que el protagonismo reivindicativo, organizativo y visual sea nuestro. La huelga será mixta, de mujeres y hombres por la igualdad, e irá más allá de lo laboral, extendiéndose a una huelga de consumo, estudiantil y de cuidados. Se trata de poner en valor la carga de trabajo que soportamos las mujeres, que trasciende a lo productivo pues el trabajo para el mantenimiento de la vida —reproductivo y del cuidado— recae fundamentalmente en nosotras. Queremos que se visualice y se tome conciencia de que si nosotras paramos se para el mundo, de ahí que ese sea el lema de esta convocatoria.
Ahora danos tu opinión: brecha salarial ¿mito o realidad?
La brecha salarial es una realidad objetiva con datos que lo sustentan y que, a día de hoy, demuestran que para equiparar los salarios de las mujeres a los de los hombres, deberían incrementarse en un 30%. ¡Claro que hay brecha salarial! Es además el resultado más visible de la desigualdad y discriminación que sufrimos las mujeres en el ámbito laboral. Existe porque las mujeres ocupamos el 75% de los contratos a tiempo parcial y nuestros complementos salariales suponen un 44% menos de media que los de los hombres. Existe porque nos concentramos en sectores y ocupaciones donde los salarios son más bajos y las oportunidades de formación y promoción son limitadas. En mi sector, sin ir más lejos, que es el de comercio y está absolutamente feminizado, las mujeres somos mayoría aplastante en los trabajos con remuneración más baja, sin embargo, esa mayoría disminuye en las categorías superiores y se convierte en minoría en los puestos de dirección.
En un ámbito tan masculinizado cómo el de los sindicatos, las mujeres que estáis afiliadas y que participáis activamente, ¿os habéis encontrando con algún problema a la hora de organizaros de cara al 8M?
A nivel sindical puedo decir con satisfacción que no me he topado con traba alguna, sino con todas las facilidades, como no podía ser de otra manera. En CCOO hay hechos que no se cuestionan, como entender que la huelga es una herramienta de presión esencial para la clase obrera y que cuando hacemos uso de ella hay que poner los medios para lograr el mayor éxito posible. La huelga feminista no podía ser una excepción.
¿Hay alguna diferencia con respecto a otras huelgas en las que hayas participado?
Yo veo fundamentalmente dos, una en positivo y otra en negativo. Empezando por lo malo he percibido como, en general, se cuestiona más la pertinencia de esta huelga feminista que otras huelgas, es decir, se exigen más explicaciones que en huelgas anteriores, tanto generales como sectoriales, en las que se asume con mayor facilidad el apoyo y la necesidad de implicación. En cuanto a la diferencia en positivo que he constatado, al menos en Asturias, es que por primera vez hemos sido capaces de trabajar de manera conjunta entre colectivos sindicales, políticos y sociales de la izquierda que hasta ahora habían sido incapaces de coordinarse. El mérito de este logro, que espero que abra un camino de entendimiento cara al futuro, quizá recae en el hecho de que la huelga está siendo organizada por mujeres. Yo opino que sí.
Siguiendo con este tema y para ser más claros aun, ¿de qué manera crees que se puede abordar la lucha contra el machismo dentro de las organizaciones sindicales de clase? ¿Queda mucho trabajo por hacer?
El ámbito sindical, tradicionalmente masculino, reproduce en cierta manera los roles de género de la sociedad y los cuadros sindicales de mayor responsabilidad son mayoritariamente hombres. Es necesario feminizar el sindicato, impulsando y desarrollando un pensamiento crítico sobre el sistema de relaciones entre hombres y mujeres, abordando debates de acción y prioridades sindicales en clave de género, adecuando la estructura organizativa y los planes de trabajo… Queda mucho trabajo por hacer, pero ya hay camino andado.
Por otro lado, en un sector tan precarizado como el del comercio, la idea de una huelga de estas características con un claro componente político que rebasa el propio marco de las reivindicaciones laborales y económicas, ¿cómo ha sido acogida por parte de las/os trabajadores la idea de la huelga feminista?
Al ser un sector efectivamente tan precarizado y altamente feminizado, el sentido y el objetivo de esta huelga creo que se ha entendido mejor que en otros sectores, precisamente porque ninguna de las reivindicaciones son ajenas a nuestro día a día. La acogida por tanto ha sido satisfactoria, por lo que confío en que se incrementará el número de trabajadoras y trabajadores que secunden la huelga respecto a convocatorias anteriores.
Desde los sindicatos y en particular desde CCOO, ¿cómo se está organizando esta huelga?
Desde que a principios del mes de febrero se anunciase desde CCOO el apoyo a la huelga feminista y, con mayor intensidad, a partir de que el pasado 19 de febrero se diese el pistoletazo de salida con la presentación ante el registro del Ministerio de Empleo de la comunicación oficial, la convocatoria se ha planteado en los mismos términos que cualquier convocatoria de huelga general. Han sido innumerables las celebraciones de asambleas de trabajadoras/es en empresas y sectores, reuniones organizativas de secciones sindicales y comités de empresa, asambleas de delegadas/os, repartos de información en la calle y en los centros de trabajo, actos de difusión y concienciación, elaboración de una campaña propia de material gráfico y audiovisual para difundir en redes con el lema “Vivas, libres y unidas por la igualdad”… En definitiva, se ha engrasado toda la maquinaria para que la huelga del 8 de marzo sea una movilización histórica.
En cada convocatoria de huelga existe un miedo real de las y los trabajadores a secundarla por las represalias que puedan tener a posteriori en su centro de trabajo por parte de la empresa. En esta ocasión imaginamos que estará ocurriendo lo mismo; como delegada sindical, ¿qué trabajo estas haciendo en ese sentido?
Existe un miedo, efectivamente, en muchos casos infundado y en otros, a mi juicio, utilizado como justificación cobarde para no secundar la huelga. Digo esto porque en base a mi experiencia laboral, durante la cual he participado en todas las huelgas generales —la del 8 de marzo será la quinta— puedo afirmar que jamás he sufrido represalia alguna por ese motivo, ni he tenido constancia de ningún compañero o compañera que la sufriese. Ese miedo tiene sentido cuando la huelga ataca directamente a la empresa en la que trabajas, pero no es real cuando se trata, como en este caso, de una huelga general, en la que las empresas entienden que “la cosa no va con ellas”. Las represalias y los despidos tienen lugar cuando las empresas consideran que no les interesas a nivel productivo, porque su móvil fundamental es la obtención de beneficios. Es en esta circunstancia cuando no tienen escrúpulos porque, además, sobre todo tras la introducción de las dos últimas reformas laborales, gozan del amparo legal para poder justificar despidos y les sale muy barato.
¿Qué le dirías a las y los trabajadoras/es?
Que la lucha es el único camino y que sólo por esa vía podemos construir una sociedad justa e igualitaria; hay veces en las que las medias tintas no valen, y mucho menos de cara a la participación en una huelga, nos jugamos mucho. Por eso hago un llamamiento a secundar esta huelga y a participar en todas las actividades y movilizaciones que garanticen su rotundo éxito para concienciar a toda la sociedad de que ser feminista es un deber de todas y todos.
Y tras el 8 de marzo, ¿cual crees que es el camino que deben seguir los movimientos feministas y los sindicatos de clase?
El 8 de marzo debe ser un punto de inflexión a partir del cual, las y los trabajadores debemos seguir en las calles, organizados, movilizándonos por un mundo donde, parafraseando a Rosa Luxemburgo, seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres.
Ahora, más que nunca, no podemos olvidar que los derechos no se conceden, sino que se conquistan.
¡El 8 de marzo, yo paro!
José Enrique Fernández González, Secretario de Comunicación del Partido Comunista de Asturias para MO digital-redacción Asturias.
https://pcasturias.org/wp-content/uploads/2018/03/26060034_10210427153060867_189195645210079532_o.jpg20152010PCE Asturiashttp://pcasturias.org/wp-content/uploads/2024/12/LOGO_HORIZONTAL_ROJO.pngPCE Asturias2018-03-12 11:48:452018-03-12 11:48:45“Queremos que se visualice y se tome conciencia de que si nosotras paramos se para el mundo”
La abrumadora movilización producida el 8 de marzo en Asturias, con un desborde de masas en las calles, desconocido desde hace ya mucho tiempo, se inscribe en el primer nivel del estallido multitudinario que conmocionó a toda España el Día Internacional de la Mujer Trabajadora del presente año, 2018. Ni las más optimistas previsiones habrían tenido por posible, hace no tanto tiempo, una movilización de tal alcance y naturaleza, cuyo éxito superó todo lo imaginable y situó la proclamada huelga feminista, y toda la jornada de lucha en que se enmarcó, a la vanguardia de la movilización programada internacionalmente. De la temperatura de la jornada daba cuenta el poco sospechoso termómetro de los medios de comunicación en los que el clamor de la calle desplazaba, al menos de momento, el protagonismo de la cuestión catalana y su utilización por la derecha.
En los planos social, político e ideológico son varias las reflexiones que debemos abordar, por lo demás no exentas, a veces, de contradicciones.
En primer lugar, la brutal magnitud de la participación ha sorprendido al irrumpir en una etapa en la que venían prevaleciendo la atonía, el desánimo y la desmovilización. En efecto, la jornada de este 8 de marzo parece desmentir súbitamente tales actitudes, situando, desde la práctica, la posibilidad de reconducir e invertir el estado de ánimo y de romper con la resignación. No es poca cosa, si se acierta a darle continuidad.
En segundo lugar, al menos en Asturias, es innegable la manifestación de un sólido binomio que esquemáticamente podríamos denominar feminismo-anticapitalismo, es decir, la proyección de un planteamiento que vincula la perspectiva feminista y la lucha de clases. Cuestión esta de la máxima trascendencia, igualmente, si logramos darle continuidad.
Estaríamos, por consiguiente, hablando de un proceso de doble hegemonía. Por un lado, hegemonía de un entramado de ideas que podemos situar en el corazón del movimiento feminista y, particularmente, en sus círculos más conscientes y combativos con una formidable potencialidad específica, orientada por de pronto nada menos que a la mitad de la población, pero con vocación y expectativas de extenderse a toda ella. Y, por otro lado, hegemonía de las ideas que proponen la confrontación global contra una formación económico-social injusta, basada en la explotación de la fuerza de trabajo colectiva de unos seres humanos (la inmensa mayoría) por otros (unos pocos) para su propio beneficio individual.
Se trata de unas reflexiones nada gratuitas, si tenemos por cierta la impresión de que la respuesta social constatada el 8 de marzo fue de tal cuantía, que llegó a extenderse más allá de las consignas específicas propias de la movilización y de los cuatro espacios que originalmente correspondían a la huelga, sugiriendo una especie de “incendio” o conmoción general que, partiendo de las consignas iniciales, nos dejase la imagen de una masa abrumadora e innumerable que toma la calle para decir un “basta ya” genérico y rotundo a un estado de cosas inaceptable.
Se equivocarían quienes, con visión muy cortoplacista, pensaran atribuir, y sobre todo cultivar, consecuencias institucionales o electorales de la jornada del 8 de marzo, más allá de que tales efectos de forma natural se produzcan o no. Lo verdaderamente importante, lo trascendental desde un punto de vista revolucionario y, por ende, lo que debe guiar la actuación del Partido es garantizar la continuidad de este 8 de marzo, desde ahora mismo, en lo social y consolidar como algo indisoluble la vinculación entre las ideas de igualdad y emancipación plena de las mujeres en todos los órdenes de la vida, con las ideas de la lucha de clases contra el sistema capitalista, cimentando en lo profundo el sujeto social de la transformación.
Y por ello habrá que mantenerse alerta desde hoy mismo. No podemos ignorar el papel que han jugado las empresas de comunicación, cada vez más activas, a medida que se vislumbraba el éxito de la movilización y, a la vez, dialécticamente, potenciándola, sin duda presionadas también por parte de sus propias profesionales. No podemos desconocer tampoco la actitud de última hora, a veces sorprendente, de determinadas fuerzas políticas, singularmente el PP y Ciudadanos con alguna iniciativa institucional confusionista y la pretensión nada menos que de encabezar el feminismo “transversal” y moderno. ¿No sugiere todo esto el empeño por una reubicación que les sitúe en posición favorable para embridar y domesticar el movimiento feminista, accediendo incluso a algunas de sus reivindicaciones más asumibles por el sistema para lograr su reorientación no antagonista?
Ciertamente no es la primera vez que el sistema capitalista, sus superestructuras y sus intelectuales orgánicos actúan organizadamente para “descafeinar” ideas y movimientos, tratando de castrarlos y amputarles su mordiente. Y en este caso no sería difícil, tanto desde la derecha como desde un pretendido “centro-izquierda”, sobre la base de potenciar determinados planteamientos posmodernos, que habría que deslindar, asumibles por el Poder y que incluso éste puede considerar beneficiosos para intentar revestirse de apertura, novedad, colorido y pluralismo, perpetuar su dominación y desactivar las luchas, tratando de convertirlas en folclore.
Es decir, debemos mantenernos vigilantes para no permitir que el sistema integre las fuerzas emergentes, este 8 de marzo, como se ha dicho, histórico, y desvirtúe sus ideas troncales, purgando aquellas propuestas que presentan una potencial naturaleza revolucionaria frente al sistema capitalista y su actual régimen político en el país.
En ese sentido de continuidad y profundización en lo hasta ahora laboriosamente obtenido, habría que destacar el empeño por mantener vivo, creciente y en continuo desarrollo el fructífero encuentro, sin precedentes, del movimiento feminista con el movimiento sindical, que en Asturias ha funcionando sobre la base de la confianza y la acertada comprensión del momento histórico, como uno de los instrumentos para garantizar la integración de la perspectiva feminista y la lucha de clases. Sin la clara visión de las mujeres, su impulso y su tesón, no se hubiera dado la implicación sindical que se produjo y, evidentemente, sin ella, la huelga tampoco hubiera conocido el muy importante seguimiento que realmente tuvo.
En otro plano de cosas y, concretamente, en lo que atañe a Asturias, resulta pertinente y de justicia destacar el papel que la jornada del 8 de marzo y su preparación ha venido a desempeñar objetivamente, como crisol de convergencia de distintas fuerzas políticas, donde el PCA ha jugado un destacado papel como impulsor de colaboración, cohesión y unidad. Se llevaban de ese modo a la práctica, desde las bases y a lomos de una movilización real, los propósitos de convergencia “por abajo”, de forma natural y en la lucha, entre actores políticos que pueden compartir un cierto número de objetivos y lejos, por tanto, de prisas, cortoplacismos y pretensiones cupulares que desnaturalizan las perspectivas estratégicas de cualquier convergencia posible, relegándolas a la coyuntura de una cita electoral o al limitado espacio de una institución, por importantes que estas puedan resultar. El papel de las fuerzas políticas de la izquierda debe permanecer lejos de cualquier utilización electoralista de los movimientos transformadores y debe centrarse en confluir con ellos para sumar fuerzas, aportar y acompañar de forma respetuosa, natural y acorde con sus propias ideas.
Las presentes reflexiones se inscriben en un primer abordaje de la jornada del 8M en Asturias, tratan de responder a la necesidad de aportar ideas y posición para el debate dentro del PCA y del tejido social de Asturias y dejan de par en par abiertas las puertas para la continuación de ese debate que ha de ser largo, multilateral y profundo.
Por último, la Permanente del Partido Comunista de Asturias, quiere felicitar calurosamente a todos los militantes del Partido y de la UJCE-A que asumieron con esfuerzo el reto de preparar y sacar adelante la huelga y la movilización del 8 de marzo, incluso cuando no estaba claro cual pudiera ser su resultado, y muy especialmente a las mujeres de nuestro Partido y nuestra Mocedá que, algunas a lo largo de meses, se fueron dejando la piel en un proyecto unitario, combativo e inequívocamente transformador; camaradas cuya aportación ha resultado fundamental.
El PCA saluda igualmente a todas las mujeres, independientemente de su procedencia, que con su participación hicieron posible la jornada del 8 de Marzo, a todas las compañeras y compañeros que sumaron su esfuerzo a una lucha que hay que continuar.
https://pcasturias.org/wp-content/uploads/2018/03/IMG_2010-1.jpg24483264PCE Asturiashttp://pcasturias.org/wp-content/uploads/2024/12/LOGO_HORIZONTAL_ROJO.pngPCE Asturias2018-03-11 16:11:352018-03-11 16:11:35Acerca de la Huelga Feminista del 8 de marzo en Asturias
El Núcleo local de Gijón del Partido Comunista de Asturias, quiere mostrar un rotundo apoyo a las movilizaciones por las dieciocho horas lectivas en educación secundaria y las veintitrés en la etapa primaria convocadas por la Junta de Personal Docente del Principado de Asturias.
Apoyamos esta demanda con el firme convencimiento de que la reducción de las horas lectivas no es un asunto que únicamente atañe a las condiciones de los/as trabajadores y trabajadoras de la enseñanza sino que, además está directamente relacionado con la calidad de nuestro sistema educativo. Ambas cosas van de la mano en este caso.
Fueron los servicios públicos, especialmente la sanidad y la educación, los primeros en sufrir los rigores de la crisis en los albores de ésta a través de recortes económicos presentados de múltiples formas. Una de ellas, fue el aumento de las horas lectivas.
Para evitar confusiones, interesadamente propagadas en ocasiones, dejamos claro que no estamos hablando de la jornada laboral de los docentes sino exclusivamente de las horas de ésta que se dedican a dar docencia de forma directa. Este incremento de horas lectivas apenas dejó tiempo para otras actividades imprescindibles para dar clase: preparar las sesiones, sacar adelante la cada vez más abundante burocracia, reuniones de coordinación con diferentes agentes y a diferentes niveles, tutorías con padres, evaluación… Todo esto supuso que los docentes, para cumplir con la tarea que se les encomienda, se vieran obligados a trabajar fuera del horario que les corresponde. Esta situación no puede persistir. La educación no puede depender de la voluntariedad de los agentes que la encarnan.
Pero como dijimos anteriormente, el perjuicio del incremento de las horas lectivas no recayó en exclusiva sobre los profesionales de la enseñanza sino que, sobretodo, repercutió sobre toda la sociedad en forma de un ataque a algo que es de todos y todas: la educación. Reivindicar la vuelta a las 18 horas en secundaria, y las 23 en primaria, es solo una entre las demandas del colectivo docente, pero probablemente sea una de las que mayor repercusión tendría en el funcionamiento ordinario de los centros. A nadie se le escapa que un aminoramiento del periodo lectivo tiene como consecuencia un aumento de la plantilla educativa que permitiría abordar medidas de atención a la diversidad como los desdobles, más apoyos, grupos flexibles…; desarrollar proyectos innovadores; una mayor disponibilidad horaria para coordinarse, preparar clases, materiales… en definitiva, mejorar la calidad de la educación en su conjunto.
Por todo esto, en consonancia con nuestro compromiso histórico con los trabajadores y las trabajadoras, por un lado; y con la educación pública, por otro; el Núcleo local de Gijón del Partido Comunista de Asturias se suma a las exigencias planteadas por la Junta de Personal y los sindicatos a la Consejería de
Educación y Cultura del Principado de Asturias:
¡18 horas lectivas en secundaria y 23 en primaria ya!
https://pcasturias.org/wp-content/uploads/2018/02/horaslectivasOK.jpg23393307PCE Asturiashttp://pcasturias.org/wp-content/uploads/2024/12/LOGO_HORIZONTAL_ROJO.pngPCE Asturias2018-02-28 11:40:152018-03-01 09:40:30Comunicado del PCA en Gijón - Por la reducción de las horas lectivas
Siendo muy joven comienza a trabajar como cantinero en la estación del Ferrocarril Vasco-Asturiano en Oviedo, al mismo tiempo que, como alumno libre, comenzaba sus estudios de magisterio. Siendo afiliado de la UGT, el estallido de la Guerra Civil le sorprende en la Pola de Gordón. Sin dudarlo ni un momento, se alista como voluntario en el frente de guerra, ingresando al poco tiempo en el Partido Comunista de España; desde entonces su compromiso con la defensa de la República y las ideas emancipadoras del comunismo fueron una constante hasta sus últimos días.
Con la caída de Asturias en manos de los golpistas sublevados en 1937, es encarcelado y condenado a muerte. Tras casi un año en la cárcel del Coto en Gijón, y habiendo sido duramente reprimida toda su familia por el fascismo, se le conmuta la pena y es puesto en libertad en 1943.
A pesar de la durísimas condiciones habidas para la militancia en los primeros años de la posguerra, es en ese momento cuando asume no pocas tareas de dirección política del Partido en el interior, llegando a ser el Secretario del PCE en Asturias.
En 1945 vuelve a ser detenido y es nuevamente enviado a prisión hasta 1954, año en el que alterna diferentes trabajos como profesor de clases particulares o agente comercial, y que le permiten desplegar una constante labor clandestina y militante en Asturias.
Tras la huelga minera de 1958 se exilia en Francia. Al cabo de un tiempo, conocido ya como “el Paisano”, vuelve a poner su vida en peligro entrando y saliendo clandestinamente de España para organizar la actividad política del Partido, convirtiéndose, por tanto, en una de las personas más buscadas por la policía política franquista.
En 1969 es detenido en Mieres y permanece en la cárcel hasta 1977, momento en el que se decreta una ley de amnistía por parte del gobierno de Adolfo Suárez en la Transición.
Militantes anónimos con el tesón, la entrega y la bondad de Horacio han existido muchos en la historia de nuestro Partido, pero hombres con la dilatada trayectoria como la de “el Paisano”, son prácticamente irrepetibles en la abultada historia que rellena las mochilas de la izquierda revolucionaria en nuestro país. Cuando nos hizo falta siempre estuvo ahí, en la vanguardia de la que no desertan los hombres de su estampa. Horacio, continúa siendo “nuestro paisano” , y hoy sigue aquí, contemplando esta cruda realidad con su mirada de hombre bueno y alimentado nuestros sueños para poder cambiarla. Veintidós años después de su partida física, continuemos su ejemplo.
Palabras del Secretario General del PCA, Francisco de Asís Fernández, leídas por el camarada José Ángel Piquero, Adjunto a la Secretaría General, en el homenaje al camarada Víctor Bayón celebrado en León el día 3 de febrero de 2018.
Camaradas, amigas y amigos:
El Partido Comunista de Asturias ha recibido como un destacadísimo y singular honor la invitación a tomar parte en este acto entrañable de recuerdo, de gratitud, de homenaje y, sobre todo, de cariño al camarada Víctor Bayón. Y, en efecto, participa en él, muy bien representado por camaradas de su máximo órgano de dirección política, desde el reconocimiento y con la emoción que merece la andadura política del camarada Víctor en su Asturias natal durante aquellos años de noche y de niebla que caracterizaron a la dictadura franquista.
No obstante y sin perjuicio de esa dignísima representación del PCA para este encuentro, en el que, muy a mi pesar, otros deberes preexistentes impiden mi presencia, no puedo ni quiero sustraerme al empeño personal de tomar parte en él, al menos, de palabra.
Cierto es que no me tocó compartir con Víctor los años de su lucha en Asturias, su historia de constructor de rebeldía de clase, de organizador de la Resistencia, el tiempo aquel de la “Huelgona” del 62, porque sólo era un niño y mi ingreso en el PCE no se produce hasta finales del 65 cuando Víctor comenzaba a cumplir en León otra misión de Partido.
Fue muchos años después –y bien lo recuerdo- cuando mi amigo y camarada Justino nos presentó en su casa de Villacedré. Al estrechar su mano y abrazarle fui consciente de estar abrazando la historia viva de nuestro partido, consciente de mirar a través de sus ojos la trayectoria innumerable de coraje y sacrificio de centenares de camaradas, eso que hoy alguien ha llamado “la mochila”, en referencia a que el peso efectivo de una fuerza política o social no se asienta sólo en el censo de sus militantes, sino en el caudal histórico de los actos, las voluntades y los esfuerzos que atesora.
Precisamente, había acudido a aquella primera cita con Víctor con el propósito de anudar con él, para el futuro del PCA, la parte asturiana de ese caudal histórico que él encarnaba como nadie, desde la lucidez de su memoria y para hacer justicia a un trabajo no siempre cabal y suficientemente reconocido. Allí empezamos a desenredar los hilvanes del tiempo, a contarnos los quiebros de la suerte, sonriente unas veces e implacable otras, y a trenzar coincidencias de análisis y de propósitos.
No fue, por tanto, larga en su duración la relación que me vinculó al camarada Víctor, pero lo que no tuvo de dilatada en el tiempo sí lo tuvo de intensa e inolvidable. Inolvidables las puertas siempre abiertas de su casa, la cordial calidez de sus cartas, la alegría de nuestros reeencuentros, su sonrisa entrañable, su constante bondad, a partir de aquella primera conversación que, la verdad, aún no hemos terminado.
Pero más allá de esta exteriorización elemental y auténtica de impresiones personales y sentimientos asociados al recuerdo del camarada Víctor, creo que aquí y ahora debo referirme a dos cosas: una, el merecido tributo de admiración y reconocimiento a toda la familia de Víctor, la que sigue entre nosotros, comenzando por Blanca y la que ya no está, con especial recuerdo para Tina y para mi admirado camarada Antonio Lillo. Y, la segunda, en la estela del propósito expresamente manifestado por Víctor, la idea de que es necesario actuar para que el legado ejemplar de análisis, de luchas, de experiencias que incorpora la historia de nuestro Partido y la memoria de los y las camaradas que protagonizaron la lucha en otro tiempo no sea ajena a las generaciones más jóvenes de comunistas, que esos materiales, incluidas las memorias de Víctor tengan una función como instrumentos útiles de las tareas de Formación Política, ante la necesidad, hoy más apremiante que nunca, de recuperar el concepto de militancia, de asumir muchas veces la renuncia de lo personal en aras de la causa colectiva, de reconocer para la praxis actual el ejemplo de ética comunista que alumbra a cada página en las memorias de Víctor.
Ese debe ser hoy el verdadero sentido de nuestro homenaje: esforzarnos en dar vida actual y combatiente al ejemplo del camarada Víctor Bayón en nuestro largo caminar hacia una humanidad sin explotación ni opresión, hacia una sociedad de hombres y mujeres libres e iguales: la sociedad socialista por la que él luchó.