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Semana republicana en Oviedo: Coloquios, teatro, conciertos y mitin-fiesta

Un año más el Partido Comunista de Asturias en Oviedo, la Juventud Comunista, la Asociación Isidoro Acevedo y ACELA organizan una nueva edición de la Semana Repúblicana de Oviedo que se ha convertido en un ineludible cita cultural y político de la capital de Asturias. Durante 5 días tendremos ocasión de ver buen teatro, cine, asistir a conferencias y reivindicar una Tercera República que ya se ve mucho más cercana que a comienzos de los años 90 cuando comenzamos con esta actividad.
Os animamos a encontrarnos en las distintas actividades y… ¡Viva la República!
PROGRAMA:
LUNES 21 DE ABRIL
19,30 H. Proyección de la película “Las Maestras de la República”.
Edificio Histórico de la Universidad (C/ San Francisco)

MARTES 22 DE ABRIL
20,00 H. Conferencia Inaugural a cargo de Diego Cañamero del SAT e impulsor de las marchas de la dignidad a Madrid: “República y movilización social”
CLUB DE PRENSA ASTURIAS (LA NUEVA ESPAÑA)

MIÉRCOLES 23 DE ABRIL
20,00 H. Obra de teatro: “El cuerpo ausente” a cargo de la compañía Winged Cranes. Bono-ayuda 5 €, adquiribles en el propio teatro el día de la función.
TEATRO MUNICIPAL DE PUMARÍN

JUEVES 24 DE ABRIL
19,30 H. MESA REDONDA: “Conflictos laborales”, con representantes de empresas en conflicto de Asturias

VIERNES 25 DE ABRIL
19,30 H. Nos sumamos a la “MANIFESTACIÓN UNITARIA POR LA TERCERA REPÚBLICA”. CONVOCAN: CONFLUENCIAS REPUBLICANAS-OVIEDO POR LA REPUBLICA
ESTACIÓN DE LA RENFE DE OVIEDO

21,00 H. FIESTA REPUBLICANA – CLAUSURA DE LA SEMANA
PLAZA DEL PARAGUAS
Con la actuación de “La Dolorosa Compañía”

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Ante el recorte de efectivos docentes en el C.P. Laviada

El Partido Comunista de Asturias en Gijón, rechaza el nuevo recorte estimado en 170 efectivos docentes planteado por la Consejería de Educación, Cultura y Deportes del Principado de Asturias, para el próximo curso académico 2014/15 en toda la región, correspondiendo tres de ellos al Colegio Público Laviada, apoyando toda movilización y lucha llevada a cabo por la comunidad educativa para evitar una nueva merma de efectivos en un centro que acumularía seis puestos docentes menos en 6 años.

La reducción de efectivos imposibilitará el poder cubrir todas las necesidades curriculares y conllevará la reducción de una hora de inglés semanal en 1º, 4º y 6º de primaria, llegando al mínimo de horas establecido. Asimismo, la ausencia de docentes generará que las horas de acción tutorial se vean reducidas y precarizadas, así como la posibilidad de realizar sustituciones, máxime si varias son necesarias al mismo tiempo. A su vez, el Plan de Atención a la Diversidad se verá devaluado, desapareciendo por completo el horario dedicado al apoyo intraciclo, desdobles y/o agrupamientos flexibles. Finalmente, eliminará la posibilidad de dedicación horaria a la biblioteca. En resumen, aboca a la composición de una plantilla en constante provisionalidad, mermada en recursos materiales y humanos.

Estos recortes, generan que también aumente el ratio de alumnos por aula, reduciendo e incluso suprimiendo la posibilidad de llevar a cabo acciones tutoriales eficaces, orientadas a las necesidades diarias y reales de los alumnos, vetando, además, la inclusión de otros perfiles profesionales nuevos necesarios  como educadores/as o mediadores/as interculturales que ahondan en la creación de un sistema educativo más equitativo, justo y eficaz.

Como se puede ver, las políticas neoliberales llevadas a cabo tanto por el Gobierno de la nación, en manos del PP, como las del Principado de Asturias, en las del PSOE, no son más que un nuevo ataque a uno de los pilares básicos vertebradores de toda sociedad democrática y del Estado de Bienestar. Incumplen gravemente su responsabilidad social y sus obligaciones con la ciudadanía, condenándoles a un sistema educativo precarizado y frustrante, tanto para los docentes como para los alumnos, verdaderos protagonistas del mismo y de nuestro futuro. La reducción de efectivos docentes no responde más que a intereses particulares y privatizadores, que utilizan términos de la neolengua como “emprendimiento” o “autonomía” para reducir la calidad educativa pública empobreciendo la capacidad laboral del docente, así como dificultando el proceso de aprendizaje de los alumnos, depauperando una de las funciones básicas de la escuela, la social y el papel que ésta puede jugar en la reproducción o no de las desigualdades sociales.

Estos recortes repercuten gravemente en la calidad y equidad de la enseñanza pública, reforzando así la tendencia dominante de hacer de la educación pública una red subsidiaria y sin recursos. La educación es un derecho básico establecido y garantizado en nuestra Constitución, consagrado también en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y debe estar garantizado por los poderes públicos como es su obligación política ineludible además de ser una conquista histórica. La Educación Pública es de todos y para todos y por ello debemos combatir, con todos los medios a nuestro alcance, este tipo de políticas por atentar contra la cohesión social, dado su carácter elitista y segregador del alumnado y por reforzar las tendencias privatizadoras del servicio público educativo, único garante del derecho universal a la educación en condiciones de igualdad y democracia.

No podemos dejar de lado la situación similar que están sufriendo otros centros públicos de la ciudad como el C.P. Asturias o el C.P. Los Pericones, apoyando una vez más, su lucha firme y reivindicaciones con la intención por la consecución de un proyecto educativo público y de calidad, rechazando cualquier recorte en las inversiones y destinadas al ámbito educativo, más cuando están sustentadas en infundados datos económicos, obviando todo dossier o informe pedagógico que contraviene dichas políticas.

Por ello, desde el PCA en Gijón pedimos a la Consejería de Educación, Cultura y Deportes que atienda las demandas de la comunidad educativa del C.P. Laviada y de otros centros en situación similar y convoque una verdadera mesa sectorial con la intención de acordar el mantenimiento de las plazas a reducir.  

Desde el PCA en Gijón llamamos a la sociedad civil y a toda la comunidad educativa para que siga exigiendo al Estado y al Principado de Asturias que se pongan al servicio de todos y todas sin que eso suponga hipotecar el futuro de la mayoría en atención a los intereses de unos pocos.

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MANIFIESTO EN APOYO A LAS MARCHAS DE LA DIGNIDAD

(CON MOTIVO DE LA CELEBRACIÓN DE LAS I JORNADAS SOBRE MUJER, INMIGRACIÓN Y MOVIMIENTOS SOCIALES DEL PCA DE MIERES)

1- El “fenómeno 15 M” comenzó cuando tan solo 40 personas acamparon en la Puerta del Sol, en Madrid, protestando pacíficamente contra el bipartidismo, que algunos llaman democracia, pero que en realidad encubre un sistema plutocrático, donde los ricos dictan las políticas y el pueblo obedece. Progresivamente, el 15 M se fue transformando en un ejercicio de radicalización democrática que irradió al resto de partes del Estado, recordándonos que la democracia no consiste únicamente en votar cada cuatro años, introduciendo una papeleta en una urna, sino en la participación activa de la ciudadanía, en la deliberación reflexiva sobre los asuntos políticos que nos conciernen, pues a nadie debe importarle más contar con buenos gobernantes como a los que somos gobernados.

Pero discutir en la plaza pública sobre los problemas que nos afectan no tiene como objetivo “hablar por hablar”, sino transformar el tejido mismo de la realidad. Como hemos leído estos días, “el tiempo de los paseos litúrgicos y la movilización como desahogo” se ha terminado. Si discutimos y nos indignamos es porque queremos que nuestra voz llegue “clara y diáfana” a los medios de comunicación (algo que se antoja imposible en un sistema político en que las grandes empresas compran acciones de los periódicos y televisiones más influyentes, con objeto de generar la apariencia falsa de que la economía está mejorando), porque pretendemos que los medios de producción no estén en manos de unos pocos, y porque sabemos que para que esto no ocurra es necesario acometer acciones políticas tales como la nacionalización de empresas del sector energético- para garantizar el suministro básico a todos los ciudadanos-, elaborar una vigorosa  política industrial que pueda ser el motor de la recuperación económica (tengamos en cuenta que solo en los últimos 4 años la producción industrial ha caído en Asturias un 23% y han desaparecido 504 empresas industriales), o la creación de una banca pública, atendiendo siempre al bien común.

2- Nos dicen que “el hombre es un lobo para el hombre”, que es rapaz y mezquino, porque quieren que creamos que la propiedad es un deseo natural e inherente de los hombres y las mujeres, y que por eso necesitamos un gran Poder al que cedamos nuestra cuota de poder. Pero la propiedad privada supone una formación económica, la capitalista, que apenas tiene 4 o 5 siglos. Por eso, el deseo de propiedad no es natural e innato. No está inscrito en nuestro ADN. ¡Existen otras formas de relacionarse, de convivencia, de reciprocidad! Prueba de ello dan el 15M, las marchas de los mineros, las protestas en Gamonal o, más recientemente, las multitudinarias manifestaciones contra la privatización del agua en Alcázar de San Juan.

Rousseau dejó escrito que nuestros problemas económicos y políticos no surgieron cuando un individuo cercó una porción de tierra y dijo “esto es mío”, sino cuando, al acotar éste su “propiedad privada”, hubo personas tan obtusas que lo aceptaron. Por eso, aquí y ahora, queremos expresar nuestro más enérgico rechazo a las privatizaciones que están recortando los derechos conquistados durante siglos de lucha por la clase obrera. Una clase obrera que no se resigna a perseverar en su condición de explotada, sino que busca liberarse de sus cadenas revolucionando el marco político que origina su opresión. Cuando, sin contar con nuestra participación, nos digan  “esto es nuestro”, nosotros responderemos: “esto es público, eso es de todos, esto es común”. Y actuaremos en consecuencia.

3- Las Marchas de la dignidad son, sin duda, una movilización contra la deudocracia. ¡Aboguemos por la realización de una auditoría de la deuda que determine quiénes son sus acreedores y si ésta es legítima o no! Hemos visto cómo los partidos mayoritarios entregaban la soberanía popular a la Troika, modificando el artículo 135 de la Constitución, ese “papel” que dicen que es sagrado y, por tanto, intocable. Las Marchas también son una movilización contra el austericidio. Cuando la  prioridad de los gobiernos europeos y de las grandes empresas es rescatar un sistema financiero quebrado, para beneficio del 1% de los españoles, el nivel de riqueza de la mayoría de ciudadanos ha disminuido a niveles de finales de los años 90 y se han reducido los salarios un 15- 20%, nos exigen que ahorremos.

¡Ahorrar! Las palabras no se pueden prostituir. Derivado de un arabismo de la Edad Media, el verbo ahorrar significó durante muchos años “liberar a un esclavo”. Es curioso: hoy día la ideología del ahorro se ha convertido en la esclavización de los que somos aparentemente libres.

4- Los acontecimientos que han tenido lugar en Gamonal nos inundan de esperanza, la esperanza que los marchantes de la dignidad llevarán en sus mochilas hasta llegar a Madrid. Durante años nos dijeron que los ciudadanos, especialmente los jóvenes, estábamos despolitizados, que éramos indolentes, y que la sociedad estaba tetanizada. Pero las personas que protestaron en Gamonal no estaban locas, ni eran una masa ignorante (¿quién tiene miedo a la democracia?) sino que sabían lo que querían: luchar contra los pelotazos urbanísticos, contra la corrupción de personajes inefables como- ¡digamos sus nombres y apellidos!- Miguel Méndez Pozo, contra la deuda de 160 millones contraída por el gobierno municipal, contra la reducción de los aparcamientos gratuitos (de tan solo 507 plazas), etc. En resumidas cuentas, contra la privatización salvaje de los servicios públicos. Finalmente, se ganó la batalla: el 18 de Enero el gobierno municipal no tuvo más remedio que paralizar las obras.

Cuando se hace política sin tener en cuenta las protestas vecinales- las manifestaciones, las concentraciones, la desobediencia civil, en suma- se cae irremediablemente en el despotismo: todo para el pueblo, dicen, pero sin el pueblo. O como afirmaba Federico II de Prusia: “mis vasallos y yo hemos llegado a un acuerdo: ellos dicen lo que quieren y yo hago lo que me da la gana”. ¡Pero nosotros no queremos ser vasallos, no dejaremos que nos avasallen!

5- El ejemplo de las Mareas nos empuja a continuar la lucha: marea blanca, negra, verde; mareas de todos los colores, porque nosotros queremos reconstruir el “todo” y dejar de ser los “sin- parte”, transformar la realidad ahí donde no se nos reconoce.

Hemos visto cómo la marea blanca, en defensa de la sanidad pública, ha conseguido frenar la externalización de servicios públicos en 6 hospitales de la Comunidad Autónoma de Madrid. Lo llaman “externalización”, porque piensan que somos bobos, pero lo que en realidad se cuece es la paulatina mercantilización de la sanidad. Dicen que la gestión privada es más eficiente que la pública, pero ¿quién asegura la cobertura sanitaria universal en un sistema privado, cuyo objetivo es la maximización de beneficios? Apelemos a los datos, ya que les incomodan nuestros lemas. Informémosles de que el mercado gestionado de los servicios sociales implica un sobrecoste estructural del 25 % en términos de costes administrativos, mercadotecnia y beneficio de los accionistas. Recordémosles que España gasta en sanidad pública 400 euros menos por habitante/año del gasto total que la media de los países de la OCDE. ¿Falsa conciencia o mala fe neoliberal?

6- Por otro lado, pero en estrecho vínculo, como se ha venido denunciando desde la marea verde, la devaluación permanente de los servicios  públicos  del  Estado  del  bienestar, su licuación  tras el final de la guerra fría,  ha conducido a un proceso intensivo de privatización de la educación, ¡hasta el punto de que en el preámbulo de la LOMCE desaparece el concepto de educación como servicio público! El sujeto consumidor (al que se le anima a gozar de un catálogo casi infinito de estimulantes, adelgazantes, coches o lavadoras, al tiempo que se le exige obediencia política- la ideología del consumo como control biopolítico-) resulta ser el engranaje del actual modelo productivo y las empresas multinacionales son concebidas como los agentes dinamizadores del proceso educativo. No nos engañemos: se busca la reconversión del modelo educativo en sector productivo directo, mediante el señuelo de la transformación del “conocimiento” en I +D+I y la nebulosa ideológica del emprendedor.

Como es sabido por todos, la educación no es, ni puede ser, neutral. Una muestra de ello nos encontramos cuando contemplamos cómo la nueva asignatura ‘Valores Éticos’, que entrará a formar parte del currículo escolar, promueve, en efecto, el acatamiento de las leyes y las sentencias de los tribunales de justicia, así como el pago de los impuestos establecidos- en tanto que deberes de la ciudadanía-, pero omite o evita por completo destacar otros derechos, tales como, por ejemplo, los recogidos en el artículo 35 de nuestra “sagrada” Constitución ( “1.Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo […] a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo) o en el artículo 47 ( “Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos […] establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación…”). ¿Hace falta señalar por qué?

7-  Para concluir, no podemos dejar de referirnos a la tragedia ocurrida el pasado 6 de febrero: 15 subsaharianos que han perdido la vida intentando entrar en España desde Ceuta, siendo corresponsable de este hecho la Guardia Civil, que disparó bolas de goma y utilizó botes de humo contra los inmigrantes, pero sobre todo, aquellos de los que recibieron órdenes. Hace unos días, el periódico el País, metamorfoseado en La Razón- medios cada vez más indiscernibles- nos regalaba este titular: “30. 000 subsaharianos preparan el salto a Europa por Ceuta y Melilla”. ¡Como si fueran ganado!

Nosotros reclamamos la libertad y la justicia como derechos de ciudadanía, pero algo más fundamental y grave está en juego en la situación de los inmigrantes: su propia vida. En el mejor de los casos, no es el derecho de su libertad lo que está en peligro, sino el mero derecho a la acción pública y al reconocimiento social. Lo dramático es que- como afirmaba lúcidamente Hanna Arendt- sólo tomamos conciencia de un “derecho” a tener derechos ante el drama de los miles de millones de personas que han perdido los suyos. Y esta es la situación que viven los inmigrantes subsaharianos.

En el control de fronteras no todo vale. Una política de inmigración justa debe cumplir, al menos, dos requisitos: en primer lugar, la protección de los demandantes de asilo, de los arribantes (no recibirlos con cuchillas, pues sabemos que solo les causará la muerte); en segundo lugar, la persecución de los traficantes de personas (no negociar para obtener réditos económicos con aquellos países que toleran e incluso controlan esas mafias).

Ayer leíamos en las redes sociales este mensaje, cargado de la ironía que aún no nos han podido arrebatar: “400.000 españoles emigraron de España desde 2008. Gracias a los países que no les dispararon”. Cruda realidad, la de la dialéctica entre los flujos migratorios y las concentraciones de capital.

8- Concluyo. El sufrimiento de los hombres nunca debe ser un mero residuo de la política, sino, por el contrario, un derecho absoluto a levantarnos y dirigirnos contra aquellos que detentan el poder. ¡Levantémonos y movilicémonos! Los trabajadores de Tenneco, los de Coca- Cola, las mujeres discriminadas social y laboralmente, las mujeres del carbón, los afectados por ejecuciones hipotecarias y desahucios, los precarios, los jóvenes sin futuro, aquellas personas que son estigmatizadas en virtud de sus preferencias sexuales y ven cercenados sus deseos, los inmigrantes que el Estado recibe con sus brazos de alambre, o los que, preparados para empadronarse en el registro municipal, sufren una redada cruel. ¡Movilicémonos con dignidad! Como decía Marx: “No digáis que el movimiento social excluye al movimiento político. No existe un movimiento político que no sea social”.

 

Juan Ponte

Secretario de Formación del PCA Mieres

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MANIFIESTO EN APOYO A LAS MARCHAS DE LA DIGNIDAD

(CON MOTIVO DE LA CELEBRACIÓN DE LAS I JORNADAS SOBRE MUJER, INMIGRACIÓN Y MOVIMIENTOS SOCIALES DEL PCA DE MIERES)

1- El “fenómeno 15 M” comenzó cuando tan solo 40 personas acamparon en la Puerta del Sol, en Madrid, protestando pacíficamente contra el bipartidismo, que algunos llaman democracia, pero que en realidad encubre un sistema plutocrático, donde los ricos dictan las políticas y el pueblo obedece. Progresivamente, el 15 M se fue transformando en un ejercicio de radicalización democrática que irradió al resto de partes del Estado, recordándonos que la democracia no consiste únicamente en votar cada cuatro años, introduciendo una papeleta en una urna, sino en la participación activa de la ciudadanía, en la deliberación reflexiva sobre los asuntos políticos que nos conciernen, pues a nadie debe importarle más contar con buenos gobernantes como a los que somos gobernados.

Pero discutir en la plaza pública sobre los problemas que nos afectan no tiene como objetivo “hablar por hablar”, sino transformar el tejido mismo de la realidad. Como hemos leído estos días, “el tiempo de los paseos litúrgicos y la movilización como desahogo” se ha terminado. Si discutimos y nos indignamos es porque queremos que nuestra voz llegue “clara y diáfana” a los medios de comunicación (algo que se antoja imposible en un sistema político en que las grandes empresas compran acciones de los periódicos y televisiones más influyentes, con objeto de generar la apariencia falsa de que la economía está mejorando), porque pretendemos que los medios de producción no estén en manos de unos pocos, y porque sabemos que para que esto no ocurra es necesario acometer acciones políticas tales como la nacionalización de empresas del sector energético- para garantizar el suministro básico a todos los ciudadanos-, elaborar una vigorosa  política industrial que pueda ser el motor de la recuperación económica (tengamos en cuenta que solo en los últimos 4 años la producción industrial ha caído en Asturias un 23% y han desaparecido 504 empresas industriales), o la creación de una banca pública, atendiendo siempre al bien común.

2- Nos dicen que “el hombre es un lobo para el hombre”, que es rapaz y mezquino, porque quieren que creamos que la propiedad es un deseo natural e inherente de los hombres y las mujeres, y que por eso necesitamos un gran Poder al que cedamos nuestra cuota de poder. Pero la propiedad privada supone una formación económica, la capitalista, que apenas tiene 4 o 5 siglos. Por eso, el deseo de propiedad no es natural e innato. No está inscrito en nuestro ADN. ¡Existen otras formas de relacionarse, de convivencia, de reciprocidad! Prueba de ello dan el 15M, las marchas de los mineros, las protestas en Gamonal o, más recientemente, las multitudinarias manifestaciones contra la privatización del agua en Alcázar de San Juan.

Rousseau dejó escrito que nuestros problemas económicos y políticos no surgieron cuando un individuo cercó una porción de tierra y dijo “esto es mío”, sino cuando, al acotar éste su “propiedad privada”, hubo personas tan obtusas que lo aceptaron. Por eso, aquí y ahora, queremos expresar nuestro más enérgico rechazo a las privatizaciones que están recortando los derechos conquistados durante siglos de lucha por la clase obrera. Una clase obrera que no se resigna a perseverar en su condición de explotada, sino que busca liberarse de sus cadenas revolucionando el marco político que origina su opresión. Cuando, sin contar con nuestra participación, nos digan  “esto es nuestro”, nosotros responderemos: “esto es público, eso es de todos, esto es común”. Y actuaremos en consecuencia.

3- Las Marchas de la dignidad son, sin duda, una movilización contra la deudocracia. ¡Aboguemos por la realización de una auditoría de la deuda que determine quiénes son sus acreedores y si ésta es legítima o no! Hemos visto cómo los partidos mayoritarios entregaban la soberanía popular a la Troika, modificando el artículo 135 de la Constitución, ese “papel” que dicen que es sagrado y, por tanto, intocable. Las Marchas también son una movilización contra el austericidio. Cuando la  prioridad de los gobiernos europeos y de las grandes empresas es rescatar un sistema financiero quebrado, para beneficio del 1% de los españoles, el nivel de riqueza de la mayoría de ciudadanos ha disminuido a niveles de finales de los años 90 y se han reducido los salarios un 15- 20%, nos exigen que ahorremos.

¡Ahorrar! Las palabras no se pueden prostituir. Derivado de un arabismo de la Edad Media, el verbo ahorrar significó durante muchos años “liberar a un esclavo”. Es curioso: hoy día la ideología del ahorro se ha convertido en la esclavización de los que somos aparentemente libres.

4- Los acontecimientos que han tenido lugar en Gamonal nos inundan de esperanza, la esperanza que los marchantes de la dignidad llevarán en sus mochilas hasta llegar a Madrid. Durante años nos dijeron que los ciudadanos, especialmente los jóvenes, estábamos despolitizados, que éramos indolentes, y que la sociedad estaba tetanizada. Pero las personas que protestaron en Gamonal no estaban locas, ni eran una masa ignorante (¿quién tiene miedo a la democracia?) sino que sabían lo que querían: luchar contra los pelotazos urbanísticos, contra la corrupción de personajes inefables como- ¡digamos sus nombres y apellidos!- Miguel Méndez Pozo, contra la deuda de 160 millones contraída por el gobierno municipal, contra la reducción de los aparcamientos gratuitos (de tan solo 507 plazas), etc. En resumidas cuentas, contra la privatización salvaje de los servicios públicos. Finalmente, se ganó la batalla: el 18 de Enero el gobierno municipal no tuvo más remedio que paralizar las obras.

Cuando se hace política sin tener en cuenta las protestas vecinales- las manifestaciones, las concentraciones, la desobediencia civil, en suma- se cae irremediablemente en el despotismo: todo para el pueblo, dicen, pero sin el pueblo. O como afirmaba Federico II de Prusia: “mis vasallos y yo hemos llegado a un acuerdo: ellos dicen lo que quieren y yo hago lo que me da la gana”. ¡Pero nosotros no queremos ser vasallos, no dejaremos que nos avasallen!

5- El ejemplo de las Mareas nos empuja a continuar la lucha: marea blanca, negra, verde; mareas de todos los colores, porque nosotros queremos reconstruir el “todo” y dejar de ser los “sin- parte”, transformar la realidad ahí donde no se nos reconoce.

Hemos visto cómo la marea blanca, en defensa de la sanidad pública, ha conseguido frenar la externalización de servicios públicos en 6 hospitales de la Comunidad Autónoma de Madrid. Lo llaman “externalización”, porque piensan que somos bobos, pero lo que en realidad se cuece es la paulatina mercantilización de la sanidad. Dicen que la gestión privada es más eficiente que la pública, pero ¿quién asegura la cobertura sanitaria universal en un sistema privado, cuyo objetivo es la maximización de beneficios? Apelemos a los datos, ya que les incomodan nuestros lemas. Informémosles de que el mercado gestionado de los servicios sociales implica un sobrecoste estructural del 25 % en términos de costes administrativos, mercadotecnia y beneficio de los accionistas. Recordémosles que España gasta en sanidad pública 400 euros menos por habitante/año del gasto total que la media de los países de la OCDE. ¿Falsa conciencia o mala fe neoliberal?

6- Por otro lado, pero en estrecho vínculo, como se ha venido denunciando desde la marea verde, la devaluación permanente de los servicios  públicos  del  Estado  del  bienestar, su licuación  tras el final de la guerra fría,  ha conducido a un proceso intensivo de privatización de la educación, ¡hasta el punto de que en el preámbulo de la LOMCE desaparece el concepto de educación como servicio público! El sujeto consumidor (al que se le anima a gozar de un catálogo casi infinito de estimulantes, adelgazantes, coches o lavadoras, al tiempo que se le exige obediencia política- la ideología del consumo como control biopolítico-) resulta ser el engranaje del actual modelo productivo y las empresas multinacionales son concebidas como los agentes dinamizadores del proceso educativo. No nos engañemos: se busca la reconversión del modelo educativo en sector productivo directo, mediante el señuelo de la transformación del “conocimiento” en I +D+I y la nebulosa ideológica del emprendedor.

Como es sabido por todos, la educación no es, ni puede ser, neutral. Una muestra de ello nos encontramos cuando contemplamos cómo la nueva asignatura ‘Valores Éticos’, que entrará a formar parte del currículo escolar, promueve, en efecto, el acatamiento de las leyes y las sentencias de los tribunales de justicia, así como el pago de los impuestos establecidos- en tanto que deberes de la ciudadanía-, pero omite o evita por completo destacar otros derechos, tales como, por ejemplo, los recogidos en el artículo 35 de nuestra “sagrada” Constitución ( “1.Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo […] a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo) o en el artículo 47 ( “Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos […] establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación…”). ¿Hace falta señalar por qué?

7-  Para concluir, no podemos dejar de referirnos a la tragedia ocurrida el pasado 6 de febrero: 15 subsaharianos que han perdido la vida intentando entrar en España desde Ceuta, siendo corresponsable de este hecho la Guardia Civil, que disparó bolas de goma y utilizó botes de humo contra los inmigrantes, pero sobre todo, aquellos de los que recibieron órdenes. Hace unos días, el periódico el País, metamorfoseado en La Razón- medios cada vez más indiscernibles- nos regalaba este titular: “30. 000 subsaharianos preparan el salto a Europa por Ceuta y Melilla”. ¡Como si fueran ganado!

Nosotros reclamamos la libertad y la justicia como derechos de ciudadanía, pero algo más fundamental y grave está en juego en la situación de los inmigrantes: su propia vida. En el mejor de los casos, no es el derecho de su libertad lo que está en peligro, sino el mero derecho a la acción pública y al reconocimiento social. Lo dramático es que- como afirmaba lúcidamente Hanna Arendt- sólo tomamos conciencia de un “derecho” a tener derechos ante el drama de los miles de millones de personas que han perdido los suyos. Y esta es la situación que viven los inmigrantes subsaharianos.

En el control de fronteras no todo vale. Una política de inmigración justa debe cumplir, al menos, dos requisitos: en primer lugar, la protección de los demandantes de asilo, de los arribantes (no recibirlos con cuchillas, pues sabemos que solo les causará la muerte); en segundo lugar, la persecución de los traficantes de personas (no negociar para obtener réditos económicos con aquellos países que toleran e incluso controlan esas mafias).

Ayer leíamos en las redes sociales este mensaje, cargado de la ironía que aún no nos han podido arrebatar: “400.000 españoles emigraron de España desde 2008. Gracias a los países que no les dispararon”. Cruda realidad, la de la dialéctica entre los flujos migratorios y las concentraciones de capital.

8- Concluyo. El sufrimiento de los hombres nunca debe ser un mero residuo de la política, sino, por el contrario, un derecho absoluto a levantarnos y dirigirnos contra aquellos que detentan el poder. ¡Levantémonos y movilicémonos! Los trabajadores de Tenneco, los de Coca- Cola, las mujeres discriminadas social y laboralmente, las mujeres del carbón, los afectados por ejecuciones hipotecarias y desahucios, los precarios, los jóvenes sin futuro, aquellas personas que son estigmatizadas en virtud de sus preferencias sexuales y ven cercenados sus deseos, los inmigrantes que el Estado recibe con sus brazos de alambre, o los que, preparados para empadronarse en el registro municipal, sufren una redada cruel. ¡Movilicémonos con dignidad! Como decía Marx: “No digáis que el movimiento social excluye al movimiento político. No existe un movimiento político que no sea social”.

Juan Ponte

Secretario de Formación del PCA Mieres

CHARLA PRESENTACIÓN MARCHAS DE LA DIGNIDAD MIERES en PDF

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Jornadas sobre mujer, inmigración y movimientos sociales PCA Mieres

Viernes 28 de febrero, lugar: Plaza de Requejo, Mieres

18’15h. Inauguración de las Jornadas.

Presentan: Diana López Antuña (Concejala de Mujer e Igualdad del Ayto. de Mieres) y Juan Ponte (Secretario de Formación del PCA de Mieres)

18’30h. Mesa redonda.

Participan: SOS Racismo, Ruta contra el Racismo, COSARA, Liga de Jóvenes Estudiantes Saharauis.

20’30h. Amores.

Presentación de la revista feminista LA MADEJA (Asoc. Cambalache).

Mieres jornadas

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En apoyo a los trabajadores del Hotel León

La Organización local de Gijón del Partido Comunista de Asturias quiere expresar su más absoluto apoyo y transmitir su aliento a los veintitrés trabajador@s del Hotel León, que protagonizan un encierro en el edificio del hotel para protestar por su cierre, reclamar el pago de las cinco nóminas que se les deben y exigir su reincorporación al convenio colectivo. Se da la circunstancia de que el descuelgue fue aprobado el mismo día que la empresa anunciaba la clausura.
El Hotel León es un negocio perfectamente viable; su cierre se produce a consecuencia de las deudas, que se estiman en más de 6.000.000 de euros, que la empresa propietaria, Hermanos Tascón, ha contraído por su ruinosa inversión y su más que cuestionable gestión del Hotel Palacio de la Llorea.Hermanos Tascón había llegado el año pasado a un pacto con sus proveedores y otros acreedores ordinarios que permitió prolongar su actividad; Liberbank, actual propietaria del inmueble del hotel, ejecutó un préstamo de 800.000 euros que pesaba sobre el edificio y que la empresa había solicitado para adquirir la concesión del Palacio de la Llorea. Permitió sin embargo que Hermanos Tascón continuase con la explotación del hotel en régimen de alquiler, lo que allanó el acuerdo con los acreedores. Pero las deudas contraídas con Hacienda y la Seguridad Social motivaron un embargo de estas de estos organismos e imposibilitaron los compromisos de pago de la empresa.

A pesar de que Hermanos Tascón era incapaz de asumir el pago de las nóminas, no ofrecía ningún tipo de explicación a sus trabajadores y se resistía a rescindirles sus contratos, razón por la cual fue la propia plantilla la que se vio en el trance de tener que  comunicar al juzgado competente la situación de la empresa para forzar su liquidación y poder llegar a algún tipo de solución. Fue en ese momento cuando la empresa se resuelve a anunciar el cierre, logrando el mismo día el descuelgue del convenio bajo el argumento de poder continuar con su actividad.

la foto 2

Nos hallamos ante un caso paradigmático de la lógica capitalista y del desprecio a las necesidades y a la propia vida de las personas que ésta impone. Los errores y la incapacidad del empresario redundan en perjuicios directos para la plantilla. Un grupo de trabajadores de edad madura, que se ven arrojados al desempleo tras décadas de actividad en el hotel, tratándose de un negocio perfectamente sostenible.
Desde el Partido Comunista de Asturias reclamamos que las autoridades públicas procedan a determinar las circunstancias de la gestión realizada por Hermanos Tascón en el Palacio de la Llorea y las condiciones en que se produjo su concesión, y que se ofrezca algún tipo de solución satisfactoria a los trabajadores.

La crisis económica en que nos hallamos sumidos continúa y continuará precipitando el cierre de empresas y establecimientos. En una economía fuertemente terciarizada como es la nuestra, es necesario que incrementemos la cohesión obrera y la conciencia social en torno a sectores como la hostelería o los hoteles. Ámbitos laborales integrados generalmente por empresas de pequeñas plantillas, pero que en términos globales emplean a un porcentaje notable de masa trabajadora. Ámbitos en que, de forma significativa, los empresarios imponen fuertes  restricciones a los derechos laborales, y se resarcen de sus pérdidas atentando contra el bienestar de sus empleados.

La lucha de la plantilla del Hotel León constituye, en este sentido, un ejemplo de solidaridad obrera y de metodología de protesta.

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La biblioteca del Campus de Viesques, ¡NO SE CIERRA!

Comunicado de apoyo a los estudiantes encerrados en el Campus universitario de Viesques

La organización local de Gijón del Partido Comunista de Asturias quiere expresar su máximo apoyo, así como toda su solidaridad con los estudiantes que en las dos últimas semanas se han venido movilizando en defensa del mantenimiento de la biblioteca en el campus de Viesques de la Universidad de Oviedo. Así mismo y teniendo en cuenta la merma que esta medida junto a otras están suponiendo para la calidad de la enseñanza, el PCA de Gijón hace suya la legítima protesta que a través del encierro, los alumnos/as universitarios están protagonizando  para imposibilitar su cierre.

Una vez más, el conjunto de la comunidad educativa y en especial los estudiantes están siendo víctimas de unas políticas de recortes que tanto por orden del gobierno del estado español así como por el conjunto de las instancias universitarias se están llevando a cabo. Seguimos en presencia de una serie de medidas que de manera gradual no pretenden otra cosa sino la de seguir adelgazando las partidas presupuestarias a la ya más que demediada educación “pública” del país. La hoja de ruta está clara: en momentos de crisis, los representantes políticos (PP$OE) de los grandes empresarios, banqueros y especuladores deciden lo necesario para que éstos puedan seguir manteniendo sus beneficios. Y ello, a costa de ir desmantelando todas aquellas políticas sociales que en pos del interés general venían funcionando hasta el momento. Igualmente uno de sus objetivos sigue siendo el de ir introduciendo un mayor peso de las empresas en el ámbito educativo con el fin de ir caminando hacia una progresiva privatización de la enseñanza.  Por último animamos a los estudiantes a continuar su lucha, digna y legítima, convencidos de que ésta es el único camino para conseguir frenar la marea antisocial con la que este sistema nos inunda y ahoga.

 

¡TODO EL APOYO A LOS ESTUDIANTES EN LUCHA!

¡LA BIBLIOTECA NO SE CIERRA!

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El PCA en Mieres ante la protesta por el cierre del economato de Turón

 

A las doce del mediodía del pasado viernes, 7 de febrero, cientos de turoneses se concentraban ante el economato de su localidad en atención a la convocatoria de la asociación vecinal Mejoras del Valle de Turón para mostrar su rechazo al posible cierre inminente del mismo.

Semanas atrás, el gobierno de la nación, propietario de los economatos de la compañía Hunosa a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), único accionista de la misma, ratificaba la voluntad manifestada por la hullera el septiembre precedente de enajenar su red de supermercados.

Foto economato Turón 2

Como únicas alternativas, la empresa estatal tan solo se planteaba la venta de los mismos mediante su adjudicación en concurso público; o, en caso de carecer de ofertas, el cierre y posterior venta de sus locales comerciales.

Reiteraba esta así un propósito de liquidación de la actividad ya anunciado previamente para el primero de enero del año en curso que tan solo se posponía, de tal modo, por un período adicional de tres meses.

Los precedentes remotos de tales planes se remontan a la reestructuración subsecuente al choque petrolero de 1979 y la puesta en marcha del primer contrato programa (1981-1983); pero sus antecedentes inmediatos se encuentran en el discurso pronunciado por la presidenta de la sociedad extractiva en los Cursos de Verano de La Granda el primero de agosto del pasado año.

En dicho discurso, María Teresa Mallada sostenía lo siguiente:

“¿Es lógico que una empresa minera gestione supermercados? Nosotros, al igual que algunas direcciones anteriores, creemos que no y por ello buscamos una respuesta empresarial que afiance una actividad que resulta insostenible dentro de una compañía industrial […]”.

Apelaba con ello la presidenta a una “lógica empresarial” cuyo exclusivo criterio rector no es sino el de la determinación de “los recursos que se tengan y la forma de sacarles el mejor partido” económico posible.

Pero el economato turonés, como los trece restantes, a pesar de haber visto “externalizada” su entera gestión en 2012, tras la de la atención a clientes de cinco años atrás, y de haberse abierto en el proceso a compradores ajenos a las familias mineras, es algo más que un mero activo susceptible de ser vendido para reducir costes.

Fundados al amparo de decreto del 21 de marzo de 1958, regulador de los “economatos laborales”, estos proporcionaban a sus trabajadores productos básicos a precios de costo y con facilidades de pago; fomentando, al tiempo, la vinculación y dependencia de las familias del carbón por respecto de una empresa en la que trabajaban, mediante la que disfrutaban de su ocio laboral y en la que se surtían.

El economato, con sus ventajosas condiciones económicas y la absoluta hegemonía del trabajo en las minas como modo de vida en el valle, constituía así el lugar en cuyos pasillos entrecruzaban diariamente sus vidas cientos de personas pertenecientes a una de las comunidades obreras dotadas de más fuertes rasgos identitarios de toda España.

Diez y seis mil vecinos menos después, y ya cerrados todos los pozos, la situación no es la de antaño; pero el economato reclama aun su condición de última referencia en funcionamiento de un tiempo atrapado en los castilletes mudos de la vega del Turón, aligerando las facturas de muchas familias del valle en tiempos de durísima crisis económica y atrayendo un tráfico vecinal en su entorno que proporciona un cierto aliento al barrio y su comercio local.

Pero la propuesta de plan de empresa de Hunosa, contraviniendo el Marco para la Minería del Carbón aprobado el primero del pasado octubre, pasa por un ajuste de 75 millones de euros durante el próximo lustro que exige la enajenación de todos aquellos activos que no sean imprescindibles para las líneas estratégicas de la compañía. Y, en ese contexto, la venta de los economatos le supondría un ahorro de unos 15 millones en dicho período.

[[{“type”:”media”,”view_mode”:”media_large”,”fid”:”436″,”attributes”:{“alt”:””,”class”:”media-image”,”style”:”margin-left: 5px; margin-right: 5px; margin-top: 5px; margin-bottom: 5px; float: left; width: 400px; height: 300px; “,”typeof”:”foaf:Image”}}]]Dice María Teresa Mallada que, supuesta la imperiosa necesidad de la venta de los economatos, habrá de realizarse esta de modo tal que se “mantenga el empleo y [se] dote a los establecimientos de un plan comercial de futuro”.

Las circunstancias, sin embargo, no parecen muy propicias para los 117 empleados de los mismos. A la saturación de la superficie de venta en la comarca y la general disminución de la facturación ocasionada por la crisis se añaden las características de los establecimientos, el penoso estado de conservación de muchos de ellos, la veteranía e índice de sindicación de su plantilla; así como, las graves dificultades económicas de buena parte de las más importantes distribuidoras implantadas en la región.

Y nada de lo anterior resulta mitigado por una estrategia comercial consistente en hacer público, ante los posibles compradores, y con tan solo unos cuatro meses de antelación, que no habrá partida presupuestaria para los economatos en 2014, de modo tal que, de no ser recibida una oferta por parte de quienes pudieran reaizarla, en apenas unos meses se vería Hunosa abocada al cierre de sus comercios y la venta de sus locales con la consecuente pérdida de la totalidad de los empleos.

Como de poco ayuda, también, el desabastecimiento a que la hullera viene sometiendo a sus locales desde finales del pasado verano y por el que han venido estos perdiendo parte de una clientela suya que se ha ido transfiriendo a la competencia.

Por todo ello, la Agrupación Local de Mieres del Partido Comunista de Asturias anima a sus camaradas, simpatizantes y vecinos, así como a los de los restantes municipios y núcleos en que se encuentran los economatos de Hunosa, a que muestren su rechazo a los planes de cierre de los mismos por parte de la empresa carbonera, así como su apoyo a sus trabajadores, sumándose a la convocatoria de la asociación vecinal Mejoras del Valle de Turón para concentrarse ante dichos establecimientos todos los viernes a las doce del mediodía.