Defendamos la universidad: por tu clase, por su futuro
La Universidad Pública está en peligro. A día de hoy, en España hay ya casi tantos campus públicos como privados: 50 de la Universidad pública y 46 de la privada. Además, se están estudiando o tramitando, al menos, otros 10 campus privados mientras que la última vez que se abrió uno público fue en 1998 en Cartagena.
Esta ola privatizadora está llegando a Asturias, con la propuesta de la instalación de un gran centro de la Universidad Europea en Gijón y un centro adscrito de la Universidad de Nebrija en Avilés. Para sorpresa de la ciudadanía, desde algunos sectores se intenta vender esta propuesta como algo positivo para nuestra tierra y para nuestra juventud, pero nosotros sabemos que esto no es así. Porque quienes privatizan la educación la convierten en un negocio. Y la educación no es un negocio, es un derecho.
Universidad pública, de calidad y plural
Defendemos la Universidad pública porque sabemos que el Estado es el único actor que puede garantizar que el fin de esta sea el beneficio de la mayoría de la población. Apostamos por la gestión pública para garantizar una universidad accesible a todas las personas, adecuadamente financiada, de calidad, con pluralidad ideológica y favorecedora de la justicia social.
Igualmente, rechazamos la implantación del modelo de convivencia público-privado porque sabemos que, aunque se presenta como una alternativa para quienes quieran (y que, en realidad, son quienes puedan) pagarlo, la realidad es muy distinta. La Universidad privada asfixia al modelo público con un trasvase de dinero y calidad del sistema público al privado para el beneficio de una minoría. La universidad se convierte, entonces, en un elemento reproductor de las desigualdades sociales.
Derecho, no negocio
Defendemos la Universidad pública porque sabemos que quienes quieren privatizar la educación, lo hacen para su beneficio. Lo hacen para convertir este derecho a la educación de nuestra clase en un simple negocio con el que seguir llenando los bolsillos de una minoría oligárquica. Una minoría que no puede dar respuesta ni pretender preocuparse por los problemas de nuestra clase porque es, en último término, quien se beneficia de los problemas de nuestra clase.
Condiciones dignas
Defendemos la Universidad pública porque sabemos que la privatización de cualquier servicio supone una caída en las condiciones laborales. Para el profesorado que desarrolla su actividad laboral en el mundo universitario, la privatización supone una carga de trabajo mayor, peores salarios e inseguridad laboral. Y todo ello con el único propósito de aumentar el rendimiento económico de una entidad supuestamente dedicada a la educación.
Además, el alumnado también sufre las consecuencias de un modelo de Universidad privada en forma de mayores notas de corte, la posibilidad de comprar títulos para aquellas personas que se lo puedan permitir, la realización de prácticas en centros privados (normalmente asociados a las fortunas detrás de las universidades privadas y que se benefician del trabajo no remunerado de estudiantes en forma de estas prácticas) y un incremento en general de las desigualdades sociales.
No permitas que las élites vuelvan a convertir a la universidad en una institución clasista a la que solo pueden acceder aquellos que más pueden pagar. No permitas que se vuelva a implantar un modelo educativo con centros de primera y de segunda y, por tanto, con alumnos y ciudadanos de primera y de segunda. Por eso, únete a nosotros para defender la educación pública.


