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PALABRAS DEL SECRETARIO GENERAL DEL PCA, FRANCISCO DE ASÍS FERNÁNDEZ, EN EL ACTO DE HOMENAJE A LOS MÁRTIRES DEL POZU FORTUNA.

Amigas y amigos, compañeros y compañeras, camaradas:

Un año más nos congrega el empeño de recordar y honrar a los mártires del Pozu Fortuna, republicanos, socialistas, anarquistas, sindicalistas, comunistas, también mujeres y hombres sin partido, unidos para siempre en el camino, para ellos truncado, hacia la libertad y la justicia. los mártires del Pozu Fortuna, cuya memoria luminosa terminó imponiéndose al ocultamiento urdido por unos y al olvido pretendido por otros, de una parte terrible del pasado de nuestro pueblo, pero que es una parte insoslayable, necesaria, imprescriptible de ese pasado y de este pueblo.

Ante esta fosa común innumerable nos congregamos hoy para afirmar que la Historia no termina, que han fracasado los que decretaron su final y su muerte. Que es larga y será larga la lucha por la emancipación humana, por el progreso del mundo, por la vida…

Larga es la lucha y corta la vida humana, especialmente corta lo fue para muchos de los que aquí yacen. En cualquier caso, nuestras vidas tan sólo duran para tomar la antorcha y andar un trecho del camino. Pero el camino sigue y proclamarlo aquí es el mejor homenaje que podemos hacer a nuestros muertos. Porque lo que interesa es el camino, es la aventura de caminar, de tropezar y de caerse y luego levantarse y seguir caminando.

Y por eso tiene sentido decir hoy aquí, que los enterrados en el Pozu Fortuna y quienes sentimos la necesidad de enfrentar a un régimen podrido y corrompido y de combatir un sistema social explotador, inhumano y cruel, de organizar la rebeldía popular contra los poderos, compartimos un larguísimo caminar que hunde sus huellas muy atrás en los siglos y nos lleva adelante, muy lejos, en el porvenir.

Somos los mismos que hace 2000 años desenvainamos la espada en la indómita hueste de Espartaco, tensamos nuestros arcos contra los poderosos en el bosque de Sherwood; fuimos moriscos  en la Alpujarra, comuneros en Villalar; nos vimos obligados a negar el movimiento con Galileo Galilei ante la Inquisición, para decir después “y sin embargo se mueve”; éramos “sans culottes” cuando asaltamos La Bastilla,  y Thermidor hizo rodar nuestras cabezas por haber aplaudido a Robespierrre y Saint Just;  nos alzamos con Riego en las Cabezas de San Juan y corrimos a esconder las banderas que bordara Mariana Pineda. Después de la Comuna de Paris nos fusilaron por miles ante los paredones del “Père Lachaise”; nos masacraron otra vez en 1905, pero luego fuimos jinetes de la caballería roja en la Revolución de Octubre, resueltos a asaltar los cielos; Los nazis no pudieron con nosotros ni en Leningrado ni en Stalingrado;  plantamos mil flores en Pekin; desembarcamos con Fidel desde el Gramma,  doblamos el pulso de los imperialistas en Playa Girón; caminamos por las quebradas de Bolívia y batimos al yanqui  en Vietnam.

Los que, además de rojos y rebeldes, somos asturianos cargamos con la mochila particular de nuestra historia, trabajamos de guajes en las sórdidas minas de los años 20 y 30, encendimos con nuestros cigarros los cartuchos en el 34, vimos caer a Aida en su puesto de San Pedro de Los Arcos, entramos con Dolores en la cárcel de Oviedo liberando los presos, defendimos las lomas del Mazucu y encajamos la más triste, sangrienta e inmerecida de las derrotas. Nos tiramos al monte y fuimos maquis. Después, la misión fue reconstruir el movimiento obrero. Lo hicimos. Y de todas esas luchas  aprendimos el valor de la memoria, el valor del ejemplo de quienes fueron jalonando el camino con su sacrificio, desde hace cientos de años, el sentimiento de gratitud hacia quienes, como los sepultados en el Pozu Fortuna, pagaron con su vida la defensa de unos ideales que, en su médula, continúan vivos porque siguen siendo necesarios.

Por eso hoy les rendimos un emocionado homenaje. ¿Cómo? ¿Con flores? Claro, también con flores. Pero sobre todo con nuestra consciencia del camino. De ese camino secular de luchas de la humanidad. Entendiendo que ahora es éste nuestro trecho por el mismo camino que ellos anduvieron, con el compromiso de continuarlo, con el compromiso de encender las antorchas de nuestros hijos y de nuestros nietos antes de que las nuestras se extingan, para seguir iluminando hacia el futuro la antigua y nueva senda de la emancipación, inseparable de la condición humana: La historia, que no cesa.

Un camino revolucionario de rebeldía frente a lo establecido y de alternativas,  para el que debemos contar con el impulso y el ejemplo de los mártires del Pozu fortuna, el de su unidad en la muerte, de modo que nos sirva hoy para nuestra unidad de lucha en la vida, porque los luchadores por otro mundo posible tenemos, junto a la fuerza de nuestros argumentos, esa otra fuerza, que decía el poeta, y que sopla como un viento desde todos nuestros muertos.

Por esa unidad. Por la verdad, la justicia y la reparación, mantengamos viva y activa la memoria de las víctimas del Pozu Fortuna.

 

Turón, 4 de octubre de 2014

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El PCA en Mieres ante la protesta por el cierre del economato de Turón

 

A las doce del mediodía del pasado viernes, 7 de febrero, cientos de turoneses se concentraban ante el economato de su localidad en atención a la convocatoria de la asociación vecinal Mejoras del Valle de Turón para mostrar su rechazo al posible cierre inminente del mismo.

Semanas atrás, el gobierno de la nación, propietario de los economatos de la compañía Hunosa a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), único accionista de la misma, ratificaba la voluntad manifestada por la hullera el septiembre precedente de enajenar su red de supermercados.

Foto economato Turón 2

Como únicas alternativas, la empresa estatal tan solo se planteaba la venta de los mismos mediante su adjudicación en concurso público; o, en caso de carecer de ofertas, el cierre y posterior venta de sus locales comerciales.

Reiteraba esta así un propósito de liquidación de la actividad ya anunciado previamente para el primero de enero del año en curso que tan solo se posponía, de tal modo, por un período adicional de tres meses.

Los precedentes remotos de tales planes se remontan a la reestructuración subsecuente al choque petrolero de 1979 y la puesta en marcha del primer contrato programa (1981-1983); pero sus antecedentes inmediatos se encuentran en el discurso pronunciado por la presidenta de la sociedad extractiva en los Cursos de Verano de La Granda el primero de agosto del pasado año.

En dicho discurso, María Teresa Mallada sostenía lo siguiente:

“¿Es lógico que una empresa minera gestione supermercados? Nosotros, al igual que algunas direcciones anteriores, creemos que no y por ello buscamos una respuesta empresarial que afiance una actividad que resulta insostenible dentro de una compañía industrial […]”.

Apelaba con ello la presidenta a una “lógica empresarial” cuyo exclusivo criterio rector no es sino el de la determinación de “los recursos que se tengan y la forma de sacarles el mejor partido” económico posible.

Pero el economato turonés, como los trece restantes, a pesar de haber visto “externalizada” su entera gestión en 2012, tras la de la atención a clientes de cinco años atrás, y de haberse abierto en el proceso a compradores ajenos a las familias mineras, es algo más que un mero activo susceptible de ser vendido para reducir costes.

Fundados al amparo de decreto del 21 de marzo de 1958, regulador de los “economatos laborales”, estos proporcionaban a sus trabajadores productos básicos a precios de costo y con facilidades de pago; fomentando, al tiempo, la vinculación y dependencia de las familias del carbón por respecto de una empresa en la que trabajaban, mediante la que disfrutaban de su ocio laboral y en la que se surtían.

El economato, con sus ventajosas condiciones económicas y la absoluta hegemonía del trabajo en las minas como modo de vida en el valle, constituía así el lugar en cuyos pasillos entrecruzaban diariamente sus vidas cientos de personas pertenecientes a una de las comunidades obreras dotadas de más fuertes rasgos identitarios de toda España.

Diez y seis mil vecinos menos después, y ya cerrados todos los pozos, la situación no es la de antaño; pero el economato reclama aun su condición de última referencia en funcionamiento de un tiempo atrapado en los castilletes mudos de la vega del Turón, aligerando las facturas de muchas familias del valle en tiempos de durísima crisis económica y atrayendo un tráfico vecinal en su entorno que proporciona un cierto aliento al barrio y su comercio local.

Pero la propuesta de plan de empresa de Hunosa, contraviniendo el Marco para la Minería del Carbón aprobado el primero del pasado octubre, pasa por un ajuste de 75 millones de euros durante el próximo lustro que exige la enajenación de todos aquellos activos que no sean imprescindibles para las líneas estratégicas de la compañía. Y, en ese contexto, la venta de los economatos le supondría un ahorro de unos 15 millones en dicho período.

[[{“type”:”media”,”view_mode”:”media_large”,”fid”:”436″,”attributes”:{“alt”:””,”class”:”media-image”,”style”:”margin-left: 5px; margin-right: 5px; margin-top: 5px; margin-bottom: 5px; float: left; width: 400px; height: 300px; “,”typeof”:”foaf:Image”}}]]Dice María Teresa Mallada que, supuesta la imperiosa necesidad de la venta de los economatos, habrá de realizarse esta de modo tal que se “mantenga el empleo y [se] dote a los establecimientos de un plan comercial de futuro”.

Las circunstancias, sin embargo, no parecen muy propicias para los 117 empleados de los mismos. A la saturación de la superficie de venta en la comarca y la general disminución de la facturación ocasionada por la crisis se añaden las características de los establecimientos, el penoso estado de conservación de muchos de ellos, la veteranía e índice de sindicación de su plantilla; así como, las graves dificultades económicas de buena parte de las más importantes distribuidoras implantadas en la región.

Y nada de lo anterior resulta mitigado por una estrategia comercial consistente en hacer público, ante los posibles compradores, y con tan solo unos cuatro meses de antelación, que no habrá partida presupuestaria para los economatos en 2014, de modo tal que, de no ser recibida una oferta por parte de quienes pudieran reaizarla, en apenas unos meses se vería Hunosa abocada al cierre de sus comercios y la venta de sus locales con la consecuente pérdida de la totalidad de los empleos.

Como de poco ayuda, también, el desabastecimiento a que la hullera viene sometiendo a sus locales desde finales del pasado verano y por el que han venido estos perdiendo parte de una clientela suya que se ha ido transfiriendo a la competencia.

Por todo ello, la Agrupación Local de Mieres del Partido Comunista de Asturias anima a sus camaradas, simpatizantes y vecinos, así como a los de los restantes municipios y núcleos en que se encuentran los economatos de Hunosa, a que muestren su rechazo a los planes de cierre de los mismos por parte de la empresa carbonera, así como su apoyo a sus trabajadores, sumándose a la convocatoria de la asociación vecinal Mejoras del Valle de Turón para concentrarse ante dichos establecimientos todos los viernes a las doce del mediodía.