Entradas

Ante el adelanto del final de las ayudas a la minería

Resolución ante el adelanto del final de las ayudas a la minería

Esta semana ha sido anunciada la decisión tomada por el Gobierno de España de eliminar el 31 de diciembre de 2014 tanto las primas al consumo de carbón nacional como las ayudas a las empresas para la extracción del mineral. Esto supone la condena al cierre en 2015 de todas las explotaciones asturianas que generan 3.000 empleos directos y 9.000 indirectos aproximadamente, lo que acompañado del constatado fracaso de la prometida reactivación económica, llevará a las Cuencas Mineras a una situación extremadamente delicada.

Desde el Partido Comunista de Asturias en Mieres resolvemos exigir el mantenimiento de la actividad minera más allá del 31 de diciembre de 2014, en unas condiciones que garanticen el sostenimiento de una reserva estratégica de carbón de titularidad pública sometida a los intereses del Estado y explotada en unas condiciones dignas y saludables para todos sus trabajadores.

Asimismo, consideramos oportuno destacar el cinismo de las recientes palabras de Javier Fernández Fernández, Presidente del Principado, tachando de “inaceptable” la retirada de dichas ayudas, cuando la anterior “sentencia de muerte” para el carbón fue situada a finales de 2018 en una decisión tomada por la UE en 2010, cuando era José Luis Rodríguez Zapatero quien ostentaba la presidencia de turno de la misma, demostrando el PSOE ya entonces, pese a sus promesas, no tener ningún interés por dar batalla en Europa para defender las minas.

Por último mostramos nuestro total apoyo a las movilizaciones mineras venideras, viendo en ellas una continuación de la ejemplar lucha llevada a cabo el pasado verano por los trabajadores del carbón.

Agrupación Local de Mieres del Partido Comunista de Asturias

Descargar PDF

,

Declaración del PCA

La lucha de la minería: una valoración política.

Aún no hace una semana que la minería ponía fin a una enconada y larga huelga que perduró durante más de dos meses. Pero no se trataba solamente de una huelga. La intransigencia prepotente del gobierno provocó una cascada de actuaciones, primero de los trabajadores del sector y luego del conjunto de la población afectada, que revistió las más diversas formas de protesta y de confrontación frente a una represión, calculada y con frecuencia brutal, que fue realmente la única respuesta obtenida, destinada a atemorizar y disuadir.

El conjunto de Asturias y las zonas mineras de León vivieron dos meses de continuada anormalidad y convulsión social: Acampadas, encierros, concentraciones, marchas, huelga general en las comarcas mineras, continuos cortes de carreteras y de ferrocarril, manifestaciones multitudinarias, cajas de resistencia, enfrentamientos durísimos, detenciones, actos de solidaridad, apoyos institucionales y una repercusión desconocida desde hace muchos años en la prensa extranjera.

Hoy, después de tanta y tan tenaz lucha, de tanta entrega y de tanta y tan resuelta voluntad de victoria, con los mineros de vuelta a su trabajo en los pozos, es menester pararse y preguntarse ¿ha servido para algo?

En efecto, es evidente que a día de hoy no se ha alcanzado ni siquiera parcialmente el objetivo de las movilizaciones. Un objetivo, por lo demás, no sólo justo y debido en Derecho, sino perfectamente viable por su moderado monto económico y, por ende, asumible incluso en el marco desaforadamente restrictivo de las políticas del Gobierno. Lo que sucede es que, precisamente, es ese Gobierno el que quiere escenificar, como aviso a navegantes, un rigor tan extremado que es capaz de llevarle incluso al cínico incumplimiento de compromisos gubernamentales previamente adquiridos y con fuerza de ley. O sea un Gobierno interesado en dejar el siguiente mensaje:De nada han de valer protestas ni movilizaciones contra nuestras políticas de recortes sociales, de fiscalidad regresiva, de agresión al empleo, a los salarios y a los derechos laborales, de represión calculada y de amparo a los bancos y grandes empresarios. Si incluso estamos dispuestos a incumplir compromisos contraídos, y además viables, frente a un sector con fama de ser el más combativo de los trabajadores, imaginad los demás cómo seremos capaces de actuar con otras reivindicaciones. Es inútil moverse. La crisis debe pagarla la mayoría de los españoles y resignarse a ello

Pues bien, justamente porque las cosas han sido así, la conclusión es que las movilizaciones sobrevenidas al calor del conflicto minero, más allá de sus reivindicaciones concretas, lejos de haber cosechado un fracaso, han supuesto el éxito más importante de las luchas obreras y populares en el Estado Español, al menos desde el 14-D de 1988.

Es cierto que ha habido comportamientos poco adecuados que es necesario mejorar y corregir, especialmente los que comprometieron y lesionaron la unidad sindical en varias ocasiones por la actuación unilateral de algunos dirigentes. Seguramente es necesario apuntalar un modelo de unidad sindical menos cupular y más asentado en las bases, mirando al porvenir y obviando el poso de antiguos desencuentros. Pero no corresponde poner el acento en los aspectos negativos como no sea para aprender y mejorar, desde la generosidad y la necesidad histórica de unidad de acción. En este momento de agresión antisindical desde el Gobierno de la derecha, lo que toca es acentuar lo positivo, porque lo hay.

Desde luego, hacer una valoración política del conflicto minero, sus luchas y sus repercusiones, utilizando como único criterio el logro actual o no de sus reivindicaciones concretas, sería de una miopía más que preocupante. Porque se ha puesto fin a una larga huelga, con sus actuaciones conexas, en un mes de agosto en el que el potencial interlocutor está casi desaparecido, la sensibilidad social relajada y los protagonistas de la movilización necesitados de recuperar aliento, pero la voluntad que han dejado patente las direcciones sindicales y que se ha manifestado en las asambleas no es otra que retomar la lucha, una vez concluido el verano. Pero, sobre todo, porque una valoración que trascienda los planos laboral y económico, nos lleva a constatar una serie de aspectos sociales, políticos e incluso ideológicos, cuya evidencia sería muy difícil negar y que apuntan con claridad a un antes y un después del conflicto minero no sólo en las Cuencas y en Asturias, sino en toda España.

En efecto, hasta ahora venía siendo inusual que al movilización de un sector obreroy en este caso estamos hablando de uno muy menguado numéricamente en sus efectivos -desencadenase una solidaridad popular en su territorio, tan abrumadora como la que se ha dado con la lucha de la minería. Las concentraciones repetidas y periódicas ante los pozos con encerrados, la gran concentración ante el Ayuntamiento de Mieres, el seguimiento al 100% de la Huelga General en las comarcas mineras y la imponente manifestación de masas con que concluyó en Langreo, la despedida y acompañamiento de la Marcha Negra hacia Madrid, la respuesta cívica frente a la represión policial, incluyendo en ocasiones pueblos enteros (Ciñera, Pola de Lena), la creación de comités y plataformas de solidaridad o el pronunciamiento institucional de Ayuntamientos (incluidos a veces concejales del Partido Popular) permiten referirse a un ascenso espectacular de la conciencia social, a una pérdida creciente del miedo al enfrentamiento y a un incremento de la autoestima de la población, entre la que gana adeptos la idea de que se pueden cambiar las políticas y hacerlo desde la participación de todos como protagonistas.

Fue palpable a todas luces la aceptación creciente del conflicto y de sus métodos de lucha por la mayoría de la sociedad. La gente fue acostumbrándose a aceptar los inconvenientes y molestias que conllevan los cortes de carretera y de vías férreas y a asumir sus razones. Así, la huelga minera y sus movilizaciones servían para lograr una mayor legitimación social de la huelga y sus actuaciones conexas como formas de lucha con potencialidad para extenderse y generalizarse al conjunto social en próximos enfrentamientos contra la voracidad de los dueños del capital y las prácticas dogmáticas de sus gestores políticos.

En lo que atañe al resto del Estado, hay que señalar el rastro de solidaridad que la Marcha Negra fue dejando allá por donde transitaba, el emotivo recibimiento en Madrid la noche del 10 de julio y la incalculable marea humana que de forma entusiasta acompañó a la Marcha desde Moncloa a Sol. Sólo la descomunal manifestación celebrada el día 11 pudo rivalizar en multitud y vehemencia con la movilización de la víspera.

Algo sucedió aquellos días. Y no parece haber sido ningún fuego de artificio, sino algo que se multiplicaba exponencialmente desde la efervescencia de los foros sociales y como clamor de indignación frente a la barbarie represiva y, así, el día 19 de julio fueron millones de personas los que abarrotaron 80 ciudades en el conjunto del país.

No se pretende desde este análisis que el conflicto minero haya sidola causade la creciente contestación social pero es igualmente innegable que, en su desarrollo, se convirtió en vanguardia y ejemplo para el movimiento obrero, en catalizador de la determinación sindical y en revulsivo de las conciencias de amplios sectores de la ciudadanía. Lo que pudo apreciarse en la gran jornada de manifestaciones del 19 de julio, ya perceptible en la masiva acogida a la Marcha minera la noche madrileña del día 10, va mucho más allá de la respuesta a una convocatoria de sindicatos o de fuerzas políticas de izquierda, que sin duda lo es, pero es también la respuesta cívica espontáneamente querida, sentida individualmente como necesaria, de un pueblo que ha ido creciendo en conciencia y parece haber dado un salto cualitativo en su exteriorización.

Tal parece que la agresión continuada y desmedida de los dueños del capital y sus gestores del Gobierno contra la mayoría social, unida a la constatación de que es posible tomar la calle, esté propiciando cambios muy significativos en el sentido de una inversión de la hegemonía ideológica actualmente existente, en su contrario.

Es evidente que la proyección de la indignación que hace poco más de un año recaía, a su manera, en el movimiento 15M, hoy se vincula al movimiento obrero, como núcleo central de contestación ciudadana a las políticas neoliberales del capitalismo y sus gobiernos. Se abre el camino para exigir la convocatoria de un referendum que caucione o no unas políticas que nada tienen que ver con el programa electoral del partido gobernante y que, por tanto, constituyen una auténtica estafa, carente ahora mismo de cualquier legitimación democrática. Se abre el camino hacia una Huelga General con un nuevo carácter de gran jornada cívica y plebiscitaria contra el Gobierno estafador.

Comienzan a apuntarse las condiciones para la viabilidad de lo que desde el Partido denominamos la Alternativa Social, Democrática y Anticapitalista para la construcción de un bloque social alternativo capaz de enfrentar el modelo socioeconómico español y el régimen político de monarquía bipartidista que le da cobijo.

Pues bien en la aceleración de todo ese proceso, cuyo inmenso caldo de cultivo es en primer lugar el conjunto de la clase trabajadora, pero también el conjunto de la mayoría social agredida, es innegable que las grandes movilizaciones de la minería han puesto una semilla poderosa y eficaz. Esa es su gran victoria. Su victoria incontestable.

El Partido Comunista de Asturias, fuertemente implicado desde el primer momento en todos los planos y actuaciones de la lucha de la minería, al igual que en el conjunto de las movilizaciones contra los recortes y por una salida social y democrática a la crisis redoblará sus esfuerzos en los próximos meses para contribuir a que la luz que desde Asturias volvieron a encender los trabajadores de la mina no se extinga y sirva para iluminar no sólo la consecución de sus justas reivindicaciones, sino el camino de lucha de toda la clase trabajadora y de la gran mayoría social de este país.

Oviedo, agosto 2012

Comisión Permanente del PCA

,

El PCA celebra el éxito de la marcha minera a Madrid

 

COMUNICADO DEL PARTIDO COMUNISTA DE ASTURIAS

El Partido Comunista de Asturias saluda el éxito de la marcha de la minería a Madrid y felicita a sus participantes por el ejemplo de conciencia, resistencia y combatividad  que han ofrecido con su esfuerzo a tod@s l@s trabajador@s del país. Esta felicitación ha de hacerse extensiva a las familias de quienes protagonizaron la marcha, a cuyo éxito también contribuyeron con su apoyo y su abnegación.

La marcha de la minería logró desencadenar, con el emotivo y desbordante recibimiento de que fue objeto la noche del día 10 por los trabajadores y el pueblo de Madrid y con la multitudinaria manifestación promovida en torno a ella la mañana del 11-J, una imponente movilización obrera y ciudadana que trasciende el problema de la minería y puede convertirse en un hito histórico de conciencia y de unidad en la lucha de clases, para el conjunto de la clase trabajadora española y para todos los sectores populares agredidos por los recortes y las medidas del Gobierno.

La movilización de los días 10 y 11 de julio ha demostrado la confluencia de la indignación y la rebeldía popular y señala el camino de la unidad de la clase trabajadora, el futuro de una actuación sindical resuelta, combativa y sin retrocesos, y la certeza de que es posible y necesario enfrentarse a las prácticas neoliberales, al propio sistema capitalista que las engendra, a los gobernantes que las gestionan y al régimen político que las cobija.

Las últimas medidas del Gobierno, reduciendo la prestación por desempleo, incrementando el IVA y suprimiendo la paga extraordinaria de diciembre a funcionarios y trabajadores públicos, supone una nueva agresión a las capas más humildes de la población e incluso a las capas medias, que implica una nueva reducción del poder adquisitivo, un aumento de la exclusión social y una extensión en el tiempo de la recesión económica que padece el país. Todo ello además, incide sobre una población ya sumamente castigada por anteriores medidas antisociales y sitúa, por tanto, en primer plano la necesidad de una respuesta social contundente.

El PCA considera que se están dando cada vez más las condiciones precisas para que la gran movilización de los pasados 10 y 11 se convierta en catalizador para un innumerable clamor social de rechazo, resistencia y alternativa.

El PCA entiende que su cometido principal en el período en que se está entrando consiste en estudiar y valorar cabalmente cada aspecto de la situación, pegarse a las demandas y reivindicaciones concretas de la gente, e implicarse a fondo en Asturias para elevar la conciencia de clase de los trabajadores, articular la resistencia, propiciar la unidad, contribuir a la convergencia de reivindicaciones y conflictos y estimular la movilización sostenida en cuantos ámbitos sociales tengan presencia los militantes comunistas.

El PCA, finalmente quiere denunciar y condenar con la máxima energía la brutal represión de que ha sido objeto la manifestación del 11-J, que ocasionó decenas de herid@s y de detenid@s, como consecuencia del ensañamiento, la alevosía y la crueldad de unas Fuerzas de Orden Público que fueron las auténticas causantes de los desórdenes.

El PCA exige la inmediata puesta en libertad sin cargos de tod@s l@s manifestantes detenid@s, entre ell@s vari@s asturian@s, así como la depuración de las responsabilidades políticas y en su caso penales del Ministro del Interior, de la Delegada del Gobierno en Madrid, así como de los policías que han causado lesiones de diversa consideración a los manifestantes.

 

Oviedo 12 de julio de 2012

 

Secretaría de Comunicación del PCA 

,

Cuenta solidaria con la causa minera

El PCA apoya la iniciativa de los sindicatos de contribuir economicamente a la resistencia y continuación de la lucha que los mineros están llevando a cabo por el mantenimiento de sus puestos trabajo y del sector del carbón y por el futuro de las cuencas mineras.

cuenta mineria

Todo aquel ciudadano, entidad u organización que quiera contribuir a que los trabajadores de la minería puedan seguir con sus reivindicaciones puede realizar una aportación económica en la cuenta habilitada por la Federación de industria de CCOO y FITAG-UGT

Nº de cuenta: 0182 2370 43 0201528433 (BBVA)

 

, ,

El PCA con los mineros en el Pozo Candín

El pasado martes 12 de junio, miembros del Partido Comunista de Asturias acudimos al Pozo Candín (Langreo) para unirnos en una concentración de los mineros a las 18:00h.

La Delegación del PCA, quiso mostrar su absoluta solidaridad y compromiso con el conflicto de las cuencas mineras. Concejales del Partido, dirigentes obreros, y el propio Secretario General, Francisco de Asís Fernández, quisieron estar presentes en el acto.

Una vez allí, charlaron e intercambiaron opiniones con distintos líderes sindicales , con mineros,  y con familiares de los compañeros encerrados. En la concentración, en apoyo a los mineros que llevan casi veinte días sin salir del pozo, había muchos vecinos de la comarca, preocupados por las consecuencias sociales y económicas que el fin de la minería del carbón podría tener en las cuencas mineras.

Tras las palabras de ánimo de un delegado sindical que dejó claro que “hay que seguir en la lucha hasta el final”, se dio por finalizado el acto, no sin antes hacer una dura crítica a las dificultades para la toma de imágenes por parte de los medios de coimunicación, allí presentes,  debido a la restricción de la empresa Hunosa y su clara intención  de silenciamiento mediático.

,

Por la minería y el futuro de las cuencas mineras

Resolución de la Conferencia Política del Partido Comunista de Asturias

Los Presupuestos Generales del Estado dan un hachazo a los Fondos Mineros recortando dos de cada tres euros. En el ya largo proceso de reconversión de la actividad minera, los diferentes Gobiernos Autonómicos y Centrales de las dos últimas décadas pactaron y acordaron los diferentes capítulos de los Fondos Mineros. El Gobierno de Rajoy en los PGE de este 2.012 deja sin cobertura financiera dos tercios de lo ya acordado. Este recorte supondría el abandono total de la minería del carbón en España y, en lo que atañe a Asturias, la supresión brutal de un sector no por reducido hoy menos emblemático e imbricado en la realidad económica, social y cultural de esta región y no pocas de sus comarcas.

No es aceptable que un gobierno democrático deje de cumplir acuerdos alcanzados con anteriores gobiernos, que deje de cumplir acuerdos que alcanzaron vigor normativo de ley en el desarrollo plurianualizado de Fondos Europeos y en Presupuestos Estatales y Autonómicos.

Es inadmisible que un gobierno democrático  deje de financiar dotaciones e infraestructuras en las comarcas mineras, comprometidas y programadas como compensación a estas comarcas del cierre de actividad minera pactado y ya realizado. Ello supone incrementar el desplome económico que estas comarcas vienen padeciendo, potenciar su despoblación, seguir liquidando cualquier resquicio de futuro para las generaciones jóvenes y sembrar la incertidumbre social generalizada, incluido el segmento de trabajadores en situación de prejubilados.

Es intolerable, singularmente en este tiempo de crisis del sistema, que España renuncie al carbón como “Reserva Estratégica”.  España importa el 80% de la energía que consume, con el barril de petróleo al alza, con el dólar cada día más caro y en un escenario ya permanente de inestabilidad energética, productiva y financiera, no es prudente que se dilapiden los esfuerzos de las últimas décadas en investigación, en ingeniería, y en capacidad de retomar determinadas explotaciones en caso de necesidad.

 Cada día es más evidente que el Partido Popular dirige un Gobierno títere de los intereses capitalistas, un partido que fue capaz, además, de común acuerdo, con el PSOE, de modificar hasta la Constitución, para plegarse a las presiones de la Banca y del gran capital doméstico y extranjero y que hoy se aplica a recortar con una mano miles de millones de euros en derechos y servicios de todos y de juntar con la otra también miles de millones para inyectar suculentas ayudas a los Bancos, condenando cada vez a  más amplios sectores de la ciudadanía a la exclusión y la pobreza.

Los Sindicatos Mineros y las Comarcas están llevando a cabo un proceso de fuertes movilizaciones contra el bárbaro atropello y, el PCA, que alienta y respalda solidariamente este empeño, llama a sus militantes y a toda la ciudadanía a apoyar y participar en las justas movilizaciones en marcha, y en particular en la jornada de HUELGA GENERAL en las comarcas mineras convocada para el próximo día 18 de junio.

 

     

Oviedo 10 de  junio de 2012.

 

,

En solidaridad con los mineros detenidos

 

Comunicado del Partido Comunista de Asturias de apoyo a las movilizaciones mineras y a los trabajadores en el marco de las mismas.

En los últimos días, y en el marco de las movilizaciones que en defensa del sector de la minería, del empleo en las comarcas mineras y de sus puestos de trabajo han llevado a cabo las/os mineros en Madrid y en Asturias, hemos asistido a un incremento de la espiral de represión por parte del Gobierno contra las/os manifestantes.

El Gobierno del PP  no ha dudado en aplicar las medidas previstas en la ley antirerrorista contra los trabajadores, detenciones y cargas policiales ha sido la respuesta de este Gobierno a las justas reivindicaciones de las/os trabajadores de la minería.

El Partido Comunista de Asturias quiere seguir denunciando lo insólito de que en un entorno democrático nos encontremos con un Gobierno que incumple acuerdos alcanzados por gobiernos anteriores, incumplimientos que abocan al cierre de un sector fundamental para la reactivación económica y el futuro de las cuencas mineras.

Llama poderosamente la atención las diferentes reacciones del Gobierno presidido por Mariano Rajoy antes dos asuntos de calado: mientras que ante el importantísimo quebranto que para las arcas públicas supone la quiebra y el futuro rescate de BANKIA,  se niega a abrir una investigación en el Parlamento del Estado y concede créditos ilimitados, que se cuentan en miles de millones de euros, para su solución, deniega la Partida presupuestaria formalmente consolidada en acuerdos previos que supondría salvar un sector que, como anteriormente señalamos, es determinante para el futuro de Asturias y que se cuenta, no en miles de millones de euros, sino en unos cientos de millones.

Una vez más, el PCA reitera su solidaridad con los mineros que fueron detenidos, su apoyo firme a la lucha emprendida por estos y llama a la sociedad asturiana a acompañar y sostener esta movilización.

Oviedo 5 de junio de 2012.

Secretarias de Movimiento Obrero y Comunicación del Partido Comunista de Asturias