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El PCA ante el 25-S

COMUNICADO DEL PARTIDO COMUNISTA DE ASTURIAS

Ante la convocatoria para el próximo martes, día 25 de una concentración delante de la Sede del Parlamento Autonómico Asturiano,  con el propósito de rodearla pacíficamente en solidaridad con la movilización prevista para el 25-S entorno al edificio de las Cortes en Madrid, el PCA llama a secundar dicha convocatoria, acudiendo el día 25 a las 19:30 horas ante la Junta General. Todo ello en sintonía con el comunicado del PCE respaldando la movilización general en Madrid ante el Congreso de los Diputados.

El PCA reitera con este apoyo su exigencia de una democracia participativa y de unas instituciones representativas, democráticas, defiende las libertades públicas de expresión y manifestación y proclama la urgente necesidad de un Referéndum que permita a la ciudadanía expresar su posición sobre las groseras y continúas medidas antisociales del Gobierno que nunca fueron legitimadas en las urnas, al no haber figurado en su programa electoral.

Oviedo, 24 de septiembre de 2012.

Secretaría de Comunicación del PCA.

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El PCA con los trabajadores de la sanidad pública

Ante las movilizaciones que los trabajadores y trabajadoras de la Sanidad pública de Asturias vienen llevando a cabo contra la aplicación en nuestra comunidad autónoma de las medidas impuestas por el Gobierno central y, especialmente, ante el encierro que un grupo de profesionales de la Sanidad están llevando a cabo en la Gerencia del SESPA, el Partido Comunista de Asturias

1.Expresa su más rotunda solidaridad con los trabajadores/as de la sanidad pública asturiana y, singularmente, con quienes desde hace varios días mantienen con firmeza su acción reivindicativa de encierro en el SESPA.

2.Llama al conjunto de la ciudadanía a manifestar, igualmente, su solidaridad, de forma activa, con las justas reivindicaciones de los trabajadores/as frente a la aplicación de un Decreto que, lejos de beneficiar a los usuarios de la Sanidad pública con una mejora del servicio, como falazmente se pretende desde el Gobierno, lo que busca es abaratar costes, aumentando el tiempo de trabajo y disminuyendo las retribuciones de los trabajadores/as y arrojar al paro a cerca de un millar de ellos/as.

3.Denuncia la intransigencia, la prepotencia, la falta de respeto a los sindicatos y la actitud persecutoria de la Gerente del SESPA que, con una completa insensibilidad social y una total ausencia de voluntad negociadora, no sólo se mantiene enrocada en imponer la aplicación más onerosa para los trabajadores/as del Decreto del Gobierno central, sino que trata de impedir la legítima comunicación de los encerrados/as con la ciudadanía y con la Prensa.

4.Manifiesta su repulsa a la actitud hipócrita e incongruente del Gobierno de Asturias que por una parte alude a la posible impugnación del Decreto del Gobierno central y, por otra, lo aplica desde la Gerencia del SESPA de la forma más lesiva, sin ningún miramiento para minimizar sus efectos dañinos y eludiendo cualquier acuerdo en ese sentido con los Sindicatos.

5.Anima a preservar la unidad de los trabajadores/as del sector en la defensa de sus justas reivindicaciones y a hacer confluir su lucha con la de otros sectores igualmente agredidos por las políticas gubernamentales de quienes sólo representan los intereses privados de la banca y de los dueños del capital y tratan de hacer pagar la crisis a la gran mayoría social, a base de recortes.

6.Continúa apostando, frente a los recortes, por una Sanidad pública universal y de calidad y, en general, por el mantenimiento de los servicios y las prestaciones públicas.

7.Llama a secundar la convocatoria de una concentración de apoyo frente a la Gerencia del SESPA, en la Plaza del Carbayón de Oviedo a las 6 de la tarde del martes día 4 de septiembre.

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Declaración del PCA

La lucha de la minería: una valoración política.

Aún no hace una semana que la minería ponía fin a una enconada y larga huelga que perduró durante más de dos meses. Pero no se trataba solamente de una huelga. La intransigencia prepotente del gobierno provocó una cascada de actuaciones, primero de los trabajadores del sector y luego del conjunto de la población afectada, que revistió las más diversas formas de protesta y de confrontación frente a una represión, calculada y con frecuencia brutal, que fue realmente la única respuesta obtenida, destinada a atemorizar y disuadir.

El conjunto de Asturias y las zonas mineras de León vivieron dos meses de continuada anormalidad y convulsión social: Acampadas, encierros, concentraciones, marchas, huelga general en las comarcas mineras, continuos cortes de carreteras y de ferrocarril, manifestaciones multitudinarias, cajas de resistencia, enfrentamientos durísimos, detenciones, actos de solidaridad, apoyos institucionales y una repercusión desconocida desde hace muchos años en la prensa extranjera.

Hoy, después de tanta y tan tenaz lucha, de tanta entrega y de tanta y tan resuelta voluntad de victoria, con los mineros de vuelta a su trabajo en los pozos, es menester pararse y preguntarse ¿ha servido para algo?

En efecto, es evidente que a día de hoy no se ha alcanzado ni siquiera parcialmente el objetivo de las movilizaciones. Un objetivo, por lo demás, no sólo justo y debido en Derecho, sino perfectamente viable por su moderado monto económico y, por ende, asumible incluso en el marco desaforadamente restrictivo de las políticas del Gobierno. Lo que sucede es que, precisamente, es ese Gobierno el que quiere escenificar, como aviso a navegantes, un rigor tan extremado que es capaz de llevarle incluso al cínico incumplimiento de compromisos gubernamentales previamente adquiridos y con fuerza de ley. O sea un Gobierno interesado en dejar el siguiente mensaje:De nada han de valer protestas ni movilizaciones contra nuestras políticas de recortes sociales, de fiscalidad regresiva, de agresión al empleo, a los salarios y a los derechos laborales, de represión calculada y de amparo a los bancos y grandes empresarios. Si incluso estamos dispuestos a incumplir compromisos contraídos, y además viables, frente a un sector con fama de ser el más combativo de los trabajadores, imaginad los demás cómo seremos capaces de actuar con otras reivindicaciones. Es inútil moverse. La crisis debe pagarla la mayoría de los españoles y resignarse a ello

Pues bien, justamente porque las cosas han sido así, la conclusión es que las movilizaciones sobrevenidas al calor del conflicto minero, más allá de sus reivindicaciones concretas, lejos de haber cosechado un fracaso, han supuesto el éxito más importante de las luchas obreras y populares en el Estado Español, al menos desde el 14-D de 1988.

Es cierto que ha habido comportamientos poco adecuados que es necesario mejorar y corregir, especialmente los que comprometieron y lesionaron la unidad sindical en varias ocasiones por la actuación unilateral de algunos dirigentes. Seguramente es necesario apuntalar un modelo de unidad sindical menos cupular y más asentado en las bases, mirando al porvenir y obviando el poso de antiguos desencuentros. Pero no corresponde poner el acento en los aspectos negativos como no sea para aprender y mejorar, desde la generosidad y la necesidad histórica de unidad de acción. En este momento de agresión antisindical desde el Gobierno de la derecha, lo que toca es acentuar lo positivo, porque lo hay.

Desde luego, hacer una valoración política del conflicto minero, sus luchas y sus repercusiones, utilizando como único criterio el logro actual o no de sus reivindicaciones concretas, sería de una miopía más que preocupante. Porque se ha puesto fin a una larga huelga, con sus actuaciones conexas, en un mes de agosto en el que el potencial interlocutor está casi desaparecido, la sensibilidad social relajada y los protagonistas de la movilización necesitados de recuperar aliento, pero la voluntad que han dejado patente las direcciones sindicales y que se ha manifestado en las asambleas no es otra que retomar la lucha, una vez concluido el verano. Pero, sobre todo, porque una valoración que trascienda los planos laboral y económico, nos lleva a constatar una serie de aspectos sociales, políticos e incluso ideológicos, cuya evidencia sería muy difícil negar y que apuntan con claridad a un antes y un después del conflicto minero no sólo en las Cuencas y en Asturias, sino en toda España.

En efecto, hasta ahora venía siendo inusual que al movilización de un sector obreroy en este caso estamos hablando de uno muy menguado numéricamente en sus efectivos -desencadenase una solidaridad popular en su territorio, tan abrumadora como la que se ha dado con la lucha de la minería. Las concentraciones repetidas y periódicas ante los pozos con encerrados, la gran concentración ante el Ayuntamiento de Mieres, el seguimiento al 100% de la Huelga General en las comarcas mineras y la imponente manifestación de masas con que concluyó en Langreo, la despedida y acompañamiento de la Marcha Negra hacia Madrid, la respuesta cívica frente a la represión policial, incluyendo en ocasiones pueblos enteros (Ciñera, Pola de Lena), la creación de comités y plataformas de solidaridad o el pronunciamiento institucional de Ayuntamientos (incluidos a veces concejales del Partido Popular) permiten referirse a un ascenso espectacular de la conciencia social, a una pérdida creciente del miedo al enfrentamiento y a un incremento de la autoestima de la población, entre la que gana adeptos la idea de que se pueden cambiar las políticas y hacerlo desde la participación de todos como protagonistas.

Fue palpable a todas luces la aceptación creciente del conflicto y de sus métodos de lucha por la mayoría de la sociedad. La gente fue acostumbrándose a aceptar los inconvenientes y molestias que conllevan los cortes de carretera y de vías férreas y a asumir sus razones. Así, la huelga minera y sus movilizaciones servían para lograr una mayor legitimación social de la huelga y sus actuaciones conexas como formas de lucha con potencialidad para extenderse y generalizarse al conjunto social en próximos enfrentamientos contra la voracidad de los dueños del capital y las prácticas dogmáticas de sus gestores políticos.

En lo que atañe al resto del Estado, hay que señalar el rastro de solidaridad que la Marcha Negra fue dejando allá por donde transitaba, el emotivo recibimiento en Madrid la noche del 10 de julio y la incalculable marea humana que de forma entusiasta acompañó a la Marcha desde Moncloa a Sol. Sólo la descomunal manifestación celebrada el día 11 pudo rivalizar en multitud y vehemencia con la movilización de la víspera.

Algo sucedió aquellos días. Y no parece haber sido ningún fuego de artificio, sino algo que se multiplicaba exponencialmente desde la efervescencia de los foros sociales y como clamor de indignación frente a la barbarie represiva y, así, el día 19 de julio fueron millones de personas los que abarrotaron 80 ciudades en el conjunto del país.

No se pretende desde este análisis que el conflicto minero haya sidola causade la creciente contestación social pero es igualmente innegable que, en su desarrollo, se convirtió en vanguardia y ejemplo para el movimiento obrero, en catalizador de la determinación sindical y en revulsivo de las conciencias de amplios sectores de la ciudadanía. Lo que pudo apreciarse en la gran jornada de manifestaciones del 19 de julio, ya perceptible en la masiva acogida a la Marcha minera la noche madrileña del día 10, va mucho más allá de la respuesta a una convocatoria de sindicatos o de fuerzas políticas de izquierda, que sin duda lo es, pero es también la respuesta cívica espontáneamente querida, sentida individualmente como necesaria, de un pueblo que ha ido creciendo en conciencia y parece haber dado un salto cualitativo en su exteriorización.

Tal parece que la agresión continuada y desmedida de los dueños del capital y sus gestores del Gobierno contra la mayoría social, unida a la constatación de que es posible tomar la calle, esté propiciando cambios muy significativos en el sentido de una inversión de la hegemonía ideológica actualmente existente, en su contrario.

Es evidente que la proyección de la indignación que hace poco más de un año recaía, a su manera, en el movimiento 15M, hoy se vincula al movimiento obrero, como núcleo central de contestación ciudadana a las políticas neoliberales del capitalismo y sus gobiernos. Se abre el camino para exigir la convocatoria de un referendum que caucione o no unas políticas que nada tienen que ver con el programa electoral del partido gobernante y que, por tanto, constituyen una auténtica estafa, carente ahora mismo de cualquier legitimación democrática. Se abre el camino hacia una Huelga General con un nuevo carácter de gran jornada cívica y plebiscitaria contra el Gobierno estafador.

Comienzan a apuntarse las condiciones para la viabilidad de lo que desde el Partido denominamos la Alternativa Social, Democrática y Anticapitalista para la construcción de un bloque social alternativo capaz de enfrentar el modelo socioeconómico español y el régimen político de monarquía bipartidista que le da cobijo.

Pues bien en la aceleración de todo ese proceso, cuyo inmenso caldo de cultivo es en primer lugar el conjunto de la clase trabajadora, pero también el conjunto de la mayoría social agredida, es innegable que las grandes movilizaciones de la minería han puesto una semilla poderosa y eficaz. Esa es su gran victoria. Su victoria incontestable.

El Partido Comunista de Asturias, fuertemente implicado desde el primer momento en todos los planos y actuaciones de la lucha de la minería, al igual que en el conjunto de las movilizaciones contra los recortes y por una salida social y democrática a la crisis redoblará sus esfuerzos en los próximos meses para contribuir a que la luz que desde Asturias volvieron a encender los trabajadores de la mina no se extinga y sirva para iluminar no sólo la consecución de sus justas reivindicaciones, sino el camino de lucha de toda la clase trabajadora y de la gran mayoría social de este país.

Oviedo, agosto 2012

Comisión Permanente del PCA

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El PCA con Cuba y su revolución

Hace 53 años concluía en cuba una revolución por la soberanía y la independencia. Una larga lucha comenzada por el partido revolucionario cubano en 1895 frente al moribundo imperio español, y continuada después, contra los caciques locales, que estaban al servicio de los intereses geoestratégicos de los Estados unidos (Machado, Batista), ya convertidos en potencia imperialista.

Comenzaba en 1959 un nuevo amanecer para los cubanos, para el resto de América Latina y para el mundo entero. Se ponía por delante la construcción de un futuro de libertad, igualdad, dignidad y, sobre todo, un horizonte distinto, en el que aquellos que siempre habían estado explotados y marginados, es decir, la gran mayoría de la población, tuvieran capacidad de dirigir y gobernar para si misma y no ser injustamente controlada por una minoría enriquecida que desde siglos anteriores venía usurpando indebidamente las riquezas del país. Tenía lugar el comienzo de una transformación profunda y democrática de la sociedad cubana, encabezada por un grupo de jóvenes revolucionarios que por suerte hoy todavía siguen a nuestro lado.

Fidel, Raúl, Ramiro, “Gallego” Fernández, etc.  Y otros  que ya no están entre nosotros como el Che y Camilo, son los que han conseguido, conjuntamente con el esfuerzo de la sociedad y el pueblo revolucionario, la construcción de un modelo distinto para Cuba que a pesar de sus errores es enormemente más justo que el actual sistema socio económico capitalista. En el que la mayoría de los mas de 6000 millones de habitantes que habitan el planeta están sumidos en una condiciones de extrema pobreza o son forzados a una dura explotación y a una merma cada vez mayor de los derechos laborales y sociales que a lo largo del siglo XX se habían venido conquistando a través de largos períodos de lucha y movilización social.

  • La construcción de una sociedad más justa en la que los trabajadores son los dueños de su trabajo y en la que la producción se proyecta en pos del beneficio colectivo y social.
  • Un país en el que la educación y la sanidad son gratuitas y un derecho universal para todos, y no como ocurre en Estados Unidos y otros tantos países enmarcados en el denominado “primer mundo”, donde solo los ricos se lo pueden permitir.
  • Una sociedad en la que los niños no están desnutridos ni están sometidos a interminables jornadas de trabajo o a una brutal explotación sexual como ocurre en otros países del mundo.
  • Una Cuba que a pesar de sus dificultades económicas, a causa del bloqueo imperialista impuesto por los estados unidos de América, se solidariza con el resto del mundo exportando ayuda humanitaria, educativa, médica o asistencial a aquellos países que más lo necesitan (En África, Asia o dentro del propio continente americano).
  • La realidad de un sistema social para los trabajadores y la mayoría social, y no para una élite económica y militar opresora que tan sólo quiere perpetuarse en el poder como hemos observado recientemente en el golpe de estado “blando” perpetrado contra el noble pueblo Paraguayo y su presidente legítimo Fernando Lugo. Maniobra organizada no sólo con el apoyo indirecto de los norteamericanos y la CIA sino también con el silencio sobre los hechos, de los medios de comunicación europeos, claramente al servicio de sus burguesías.
  • Una democracia en la que no sólo se deposita una papeleta cada cuatro años para elegir a unos representantes, sino en la que el pueblo elige a sus candidatos y éstos pueden ser revocados en cualquier momento si no cumplen con las funciones emanadas de la soberanía popular. Una democracia real, frente a las democracias formales a las que se nos tiene acostumbrados, en las que unos pocos partidos se reparten el poder y elaboran políticas, en la mayoría de los casos, en contra del sentimiento mayoritario de la población, como recientemente estamos observando con las políticas de recortes puestas en marcha en el conjunto de Europa y con especial agresividad en nuestro país.
  • Una revolución que a pesar de llevar mas de medio siglo resistiendo en un entorno hostil, tan sólo a unas pocas millas de la potencia más voraz y sanguinaria que jamás habíamos conocido hasta entonces, es capaz de seguir manteniendo viva la realidad de que otro sistema social no sólo es posible, sino necesario. El Socialista.

Nos sobran los motivos para defender a cuba y a su Revolución. Es por ello que desde el Partido Comunista de Asturias hacemos un llamamiento al conjunto de la sociedad asturiana a que se movilice y solidarice con este pueblo que tan alto ejemplo de dignidad, fraternidad e igualdad sigue alumbrando al conjunto de la humanidad. 

Secretaría de Comunicación del PCA

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Manifestación de solidaridad con Cuba

¿Cuándo?: Jueves, 26 Julio, 2012 – De 20:00 hasta 21:00
¿Dónde?: Pza. del Parchís, Gijón

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MANIFESTACIÓN: ¡Quieren arruinar el país!

¿Cuándo?: Jueves, 26 Julio, 2012 – De 20:00 hasta 21:00
¿Dónde?: Pza. del Parchís, Gijón

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Iº certamen de poesía: “lámpara en la tierra”

I Certamen de Poesía “Lámpara en la tierra” organizado por la Asociación Cultural Isidoro Acevedo y el Partido Cumunista de Asturias. Se admiten originales hasta el 1 de septiembre de 2012.

El concurso se regirá por las siguientes bases:

Podrán participar autores de cualquier edad y de cualquier parte del mundo, con obra escrita en legua castellana.

Los trabajos poéticos, que serán inéditos y no habrán sido premiados en ningún otro concurso, serán de estilo libre, reflejando una mirada comprometida y crítica con la realidad.

La extensión máxima es de 300 versos y la mínima de 150, mecanografiados a doble espacio y con un tamaño de letra de 12 puntos.

Se establece un único premio dotado con 300 €, así como la publicación del poemario ganador. Los organizadores se comprometen a difundir la obra ganadora a través de los medios de que dispongan. Así, se extraerá uno de los poemas del poemario ganador para su publicación tanto en el periódico Mundo Obrero del Partido Comunista de España, como en la página web del PCA.
El Certamen podrá declarar el premio desierto en caso de que el Jurado lo estime oportuno.

Se admitirá un único trabajo por autor.

Los originales se remitirán a la dirección de correo electrónico lamparaenlatierra@gmail.com antes del 1 de septiembre de 2012.

Las obras se presentarán en un documento pdf adjunto bajo el mismo nombre que el título del poemario y estarán firmadas con pseudónimo, no llevando dato alguno que desvele su autoría. En otro documento PDF, bajo el mismo nombre del pseudónimo, se incluirán los siguientes datos identificativos: nombre y apellidos, breve currículum, número del DNI o cualquier otro documento identificativo si el autor o la autora no es ciudadano español, un correo electrónico, así como teléfonos de contacto.

El Jurado estará compuesto por personalidades vinculadas al mundo literario. Su fallo será inapelable y se dará a conocer en el cuarto trimestre de 2012.

La entrega de premios tendrá lugar en una fecha que se determinará con posterioridad.

La organización se reserva el derecho a publicar el trabajo premiado y también aquéllos de los no premiados que considere oportuno en cualquier soporte material o digital.

La participación en el I Certamen de Poesía “Lámpara en la Tierra” implica la aceptación de estas bases. Para más información: lamparaenlatierra@gmail.com o www.pcasturias.org

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Cuenta solidaria con la causa minera

El PCA apoya la iniciativa de los sindicatos de contribuir economicamente a la resistencia y continuación de la lucha que los mineros están llevando a cabo por el mantenimiento de sus puestos trabajo y del sector del carbón y por el futuro de las cuencas mineras.

cuenta mineria

Todo aquel ciudadano, entidad u organización que quiera contribuir a que los trabajadores de la minería puedan seguir con sus reivindicaciones puede realizar una aportación económica en la cuenta habilitada por la Federación de industria de CCOO y FITAG-UGT

Nº de cuenta: 0182 2370 43 0201528433 (BBVA)

 

Francisco de Asís Fernández Junquera - Secretario General del PCA
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El PCA ante la próxima asamblea de IUA

Tal vez a alguno le pueda sorprender la opinión sobre eventos internos de una formación política por alguien que no pertenece a ella. En este caso, sin embargo, hay buenos motivos para hacerlo. No sólo por haber formado parte de IU desde su fundación y haber desempeñado funciones de dirección en ella durante años, hasta verme excluido contra mi voluntad, sino, sobre todo, porque en todo el Estado español los comunistas del PCE participamos en IU, en la que reconocemos nuestro proyecto político de convergencia. Es cierto que desde 2007 la dirección de IU de Asturias cortó los hilos con la entonces nueva dirección del PCA, generándose así en esta región una anómala situación de excepcionalidad

Sin embargo, a día de hoy, los entresijos de aquella historia van quedando cada vez más lejos, y lo que nos encontramos es una IU de Asturias en la que afloran novedosas muestras de debate, propuestas de renovación y datos de pluralidad organizada. Es natural, por tanto, que al PCA la realidad de esa IU de Asturias no le resulte ajena. Un PCA del que sería erróneo quedarse con una foto fija correspondiente a los momentos álgidos de la confrontación y que, por el contrario, ha avanzado mucho durante el último año, aunando la reflexión y el análisis crítico a su innegable implicación social y participación en cuantos procesos de lucha y movilización se vienen produciendo en Asturias. Y son esos procesos de contestación, en un escenario de crisis y de incremento de la lucha de clases, los que demandan la unidad en la resistencia contra las políticas antisociales y señalan la exigencia de sumar.

Hay, pues, claras razones que explican el interés con que desde el PCA se sigue el proceso de cambio en IUA. Y parece que la actitud es recíproca, a juzgar por las menciones implícitas al PCA que se han avanzado en declaraciones de algunos sectores de IUA, propugnando la recuperación sin exclusiones de cuanta militancia está hoy aún fuera de ella o manteniendo, a distintos niveles, discretas reuniones e intercambio de documentos con el PCA.

Desde luego, para la próxima asamblea de IUA, el PCA, cuya militancia muy mayoritariamente aún no figura adscrita a los censos de aquella, no hace pronunciamiento alguno a favor o en contra de ninguna de las tendencias que concurren y, menos todavía, con respecto a los candidatos a coordinar IUA. Sin embargo, más allá de las tendencias y de los candidatos que coyunturalmente se dan en este momento, el PCA sí tiene sobre IU de Asturias posiciones políticas de fondo. Posiciones que no parecen en absoluto alejadas de la actual realidad militante de IU, si tenemos en cuenta, por ejemplo, la coincidencia del resultado «transversal» en el referéndum sobre un gobierno FSA-IUA con las conocidas posiciones del PCA.

En efecto, para el PCA, en sintonía con el conjunto del PCE, existen unas líneas de contenido político y organizativo por las que entendemos debiera transitar IU de Asturias. Y eso es para nosotros lo importante. En primer lugar, la naturaleza anticapitalista de IUA, lo que supone la centralidad de la contradicción trabajo-capital en el marco de las demás contradicciones y luchas a las que IUA también debe prestar atención. Lo anterior se traduce en una práctica política concreta: resistencia a los recortes sociales y a las agresiones a los derechos de los trabajadores, movilización sostenida, propuesta en positivo de alternativas confrontadas al neoliberalismo y la coherencia en política de alianzas con cuanto antecede.

En lo organizativo, el PCA apuesta por una IUA que logre distanciarse de lo que es un partido político al uso y que sea un movimiento político y social. Ello conlleva la necesidad de aligerar la estructura de IU, de promover la horizontalidad y el papel de unas áreas de elaboración abiertas y, sobre todo, de potenciar el papel de las asambleas de base.

Por otro lado, se evidencia la necesidad de una armonización real de los estatutos de IUA con los federales de IU, así como la urgencia de implicar a IUA en un proceso de crecimiento, apertura y refundación.

Desde luego, el PCA se sitúa en una tesitura esperanzada ante lo que espera sea un proceso de renovación de IUA y con la expectativa de que la nueva dirección entienda que es necesario integrar el capital humano que el PCA atesora en experiencia política y trayectoria de lucha con su implantación en muy diversos medios y la capacidad de complementar y cubrir ámbitos hasta ahora con menos presencia de IU. El PCA apuesta decididamente por ello y así lo ha reiterado en las últimas resoluciones de su comité central.

Francisco de Asís Fernández

Secretario general del PCA