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En homenaje al revolucionario cubano “Gallego” Fernández

Despedida de un revolucionario
Naciste en Santiago,
como pudiste nacer en Asturias,
así estaba predestinado.
Tus padres huyeron a Cuba,
obligados por las miserias,
buscando mejor fortuna.
La “fortuna cubana” se
quedó en la Isla Rebelde
con el pueblo cubano,
le llamaron “Gallego”
siendo Asturiano.
Fuiste condenado a prisión,
por la Dictadura batistiana,
por ser fiel a la Revolución
de la Isla Martiana.
Nosotros, los asturianos,
sabemos que siempre
te sentiste asturcubano.
¡Hasta siempre “AsturianoFernández”,
tendrás larga vida en nuestros corazones!

Autor: Andrés Huerta Suárez
9 de enero de 2019

Poema sobre Asturias

Hubo una Asturias
minera, solidaria
y compañera.

Hubo una Asturias
metalúrgica, trabajadora,
unida y luchadora.

Hubo una Asturias
agrícola y ganadera,

constante y tesonera.

Hubo una Asturias
pescadora y marinera,
orgullosa de sus artes
y faenas.

Hubo una Asturias
cimera, sentimental,
profunda y guerrera.

Hay una Asturias
que aún está presente,
que aún perdura,
que se resiste a la muerte.

Hay una Asturias
joven, preparada,
intelectual y obrera,
que ama y lucha
por su tierra.

Autor: Andrés Huerta Suárez

Breve poema

Bajo un tenue rumor,

casi en silencio,

los mayores nos contaban

las venturas y desventuras

de esta España nuestra,

con caciques generosa

y con el pueblo roñosa.

Durante siglos y siglos,

los españoles subditos

de dictaduras y monarquías

sufrieron opresiones,

ambiciones, caprichos,

manías y golferías.

 

 

Villaviciosa, a 6 de Octubre de 2018

santosinocentes

 

Poema sobre Asturias

Soy asturiano

por nacimiento

y convicción.

Soy ribereño

del río Cubia

y también del Nalón.

Soy de Grao,

soy moscón.

Soy del bajo Nalón,

de la noche líquida,

de estrellas regaladas,

de penas y lágrimas

derramadas.

Soy del río Negro,

con olor a sudor y

sangre de guaje y

picador.

Soy de la Asturias

del dolor.

Soy de la Asturias

minera, agrícola,

pescadora y ganadera.

Soy de la Asturias

trabajadora y luchadora.

¡Soy de Asturias entera!

 

 

 

Andrés Huerta

Poema: Otros nombres

Otros nombres

No se llamaban Juana o Tomás.

Ni Henry, ni Jane.

Sí se llamaban Aisa y Mahmud.

¡Era día de escuela!

Se levantaron al alba,

nada más fugarse las estrellas.

Eran nietos, hijos, hermanos

amigos.

Tenían pasado milenario, presente,

y horizonte de futuro.

Él era de piel clara, pelo castaño

y ojos color miel.

Aisa lucía morena de pelo

en oscura y brillante cascada;

ojos negros, invitando a sumergirse

en la profundidad de sus misterios.

Esperaba la una al otro, el otro

 a la una, según quien llegara primero

al encuentro mañanero.

 

Sorteando zarzas, campos sembrados

de sandías y melones; serpenteando

vetustos olivos alargaban el espacio

y el tiempo de llegada a su destino.

Su alegría fue truncada,

 el camino se hizo incompleto.

El destino diario se quedó huérfano.

Así lo decidieron aquellos

que olvidaron su Holocausto.

 

Andrés Huerta Suárez

 

Austeridad sin derechos

Austeridad sin derechos

El ambiente se nota espeso

como pegajoso aceite etéreo

que se adhiere a la piel

con ventosa de pulpo.

Las viviendas abandonan las casas

para trocarse en nichos

sin luz, color, ni calor.

¡Sin vida!

Las sonrisas alejadas de las plazas.

Tristemente fingidas, sentadas

en las aceras, con el brazo extendido,

la mano abierta y la palma

en alcancía.

El  “Carpantismo” se instala

en nuestro diario vivir:

El trabajo se transforma en lotería.

La alimentación en limosna.

Los derechos sociales en utopía.

La puerta de mi casa

estará siempre abierta,

dispuesta a recibir aires frescos

de nuevas mañanas.

 

Andrés Huerta Suárez

Ana Frank y Aisha

Era una niña de pelo negro y ojos de azabache, desprendiendo destellos de luz, expresando temor, emanando esperanza, solicitando ayuda.

Era una niña guardándose de la barbarie de sus perseguidores, huyendo de los miedos que transitan las noches, arrebujada en un rincón por los temores que la persiguen sin tregua.

Era una niña con orgullo de pertenecer a un pueblo, de tener una cultura sobre la que apoyarse, de poseer una identidad por la que luchar, con derecho a exigir la existencia de su NACIÓN y, de sus ciudadanos a habitarla. No se llama Ana,…,quizás Lima, tal vez Aisha, nada debería importar el nombre.

Ana Frank, fue durante años mi referente de los horrores del nazismo (sólo logré conocerla a través del cine y los libros); ha transcurrido el tiempo, el mundo se ha trastocado, aparece mi nuevo referente de los horrores del fascismo actual, Aisha, que sí llegué a conocerla, a tocarla, a sentir sus palpitaciones de ser humano.

La persiguen los mismos que perseguían a Ana Frank, usan los mismos argumentos: raza inferior; utilizan los mismos métodos: destrucción y exterminio de pueblos; persiguen los mismos objetivos: dominio del territorio y control de las riquezas. Son los nuevos fascistas de la Globalización, los nazi-sionistas que acompañan al Imperio en su tránsito y afán totalitario.

Andrés Huerta

Poema – Fátima

Fátima, sus piernas competían

con la velocidad del viento.

Fátima, su omduilante figura

superaba las curvas de las olas.

Fátima, su negro pelo,

ondulante en el aire,

dejaba tras de si, la serenidad

de los que saben ser pacientes,

de los que heredaron el saber

de PUEBLO ANTIGUO.

Fátima, sus ojos azabache se abren

, como brazo del amigo, atrayéndonos

a sus profundidades, tras un largo

y escabroso deambular, obligando

a indagar en la Historia de su Pueblo.

Fgátima, sus piernas perdieron

la velocidad del viento, su negro pelo

adquirió la espuma de las olas,

su ondulante figura se contrajo,

como si por ella pasaran miles de años,

y, sus ojos … abandonaron el brillo,

que propomía futuro.

Fátima, se muere de pena.

Su rostro no irradia cólera, ni ira.

Sí impotencia, asombro y esperanza.

Me sigo aferrando a la Fátima,que

compite con el viento por las playas de Gaza;

a la Fátima de ondulante figura,

pelo negro como la noche más noche,

y, ojos … de azabache milenario.

¡FÁTIMA!

Andrés Huerta

 

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