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Una Europa donde converjan todas las luchas

Crónica de la mesa redonda “Europa como espacio de lucha social y política: estrategia” en el marco de la Semana Republicana 2016

Una Europa donde converjan todas las luchas

La unión hace la fuerza, y para ello se requiere organización a nivel europeo. Este fue el mensaje central de la mesa redonda que tuvo lugar ayer en el Club de Prensa de La Nueva España. El cuarto acto de la Semana Republicana de Oviedo sitúo a Europa en el centro del debate en un evento interesante y lleno de propuestas, donde la guinda del pastel fue el saludo del exministro griego Yanis Varoufakis, que recordó la necesidad de “recuperar el espíritu de las Brigadas Internacionales y de los luchadores antifascistas en la II República española”.

La presentación del acto corrió a cargo del secretario general del PCA, Francisco de Asís Fernández, que hizo hincapié en los valores republicanos, de solidaridad, libertad e igualdad, y la necesidad de avanzar hacia un proceso constituyente a través de una creciente movilización social, también a nivel europeo. “El PCE acaba de aprobar en la primera fase de su XX Congreso, que nuestra estrategia pasa por romper con la Unión Europea” pero durante el camino la apuesta es acrecentar la lucha en la calle con las reivindicaciones sociales y políticas que afectan a todos los pueblos de Europa y al conjunto de la clase trabajadora.

Tras el mensaje de Varoufakis, comenzaron las intervenciones de los ponentes. En primer lugar, Marc Botenga, responsable de temas europeos del Partido del Trabajo de Bélgica (PTB), realizó una introducción analizando dónde estaban las causas que justificaban el modelo de Unión Europea que existe hoy, y puso el foco negativo en las Instituciones y los distintos tratados que han situado a la UE al servicio de los mercados, los bancos y las grandes multinacionales. Botenga dejó claro que la unión de las luchas a nivel europeo es la estrategia a seguir para lograr un cambio real en el continente, y puso como ejemplo las movilizaciones contra el TTIP o el movimiento de los trabajadores portuarios que fue coordinado en distintos países y que lograron paralizar la privatización de los puertos. “Debemos hacer frente común contra las grandes multinacionales, como en el caso de Arcelor Mittal, que el cierre de sus fábricas en toda Europa ya está suponiendo la pérdida de muchos puestos de trabajo y la situación va a empeorar”, aseguró.

El discurso contra la austeridad fue la espina dorsal de la intervención de Laurent Perea, miembro del Consejo Nacional del Partido Comunista Francés (PCF), que describió la situación actual de la UE con una triple crisis: financiera, política y ética. “El Banco Central Europeo está al servicio de los mercados financieros, existe una crisis de confianza política total y se ha perdido todo principio ético con acuerdos como el recién firmado con Turquía respecto a los refugiados”, ha explicado. Como alternativa Perea planteó la necesidad de generar un Fondo Europeo de Desarrollo Social y Ambiental, que reoriente la función del Banco Central Europeo. También consideró de vital importancia, la recuperación de la soberanía de los pueblos de Europa frente a la existencia de un marco único impuesto por las grandes potencias europeas. “La unión debe basarse en la cooperación y la solidaridad entre los pueblos, y no en la competencia entre los distintos países. Para lograrlo creemos un movimiento fuerte social y político organizándonos, a nivel trasnacional, como se organiza el poder capitalista”, concluyó.

El secretario de Relaciones Internacionales de Die Linke (Alemania), Heinz Bierbaum, fue el encargado de concluir las ponencias. Habló de la situación crítica de Europa por el empeoramiento constante de las condiciones de vida de las clases populares, los altos niveles de paro y la precariedad laboral. “Tenemos que fortalecer la Izquierda, frente al auge de la extrema derecha en muchos países de Europa, como en Alemania, donde han instrumentalizado el asunto de los refugiados, cuando en mi país jamás ha sido un problema económico o social la acogida de personas”, argumentó. Bierbaum defendió el Plan B como un espacio para construir una alternativa que busque la democratización de Europa, y también explicó la necesidad de realizar campañas con objetivos concretos como puede ser la lucha contra el fraude y los paraísos fiscales, así como fortalecer la política industrial con inversiones públicas mediante una acción sindical realmente coordinada y más fuerte.

Tras las intervenciones se realizó un pequeño coloquio donde se dejó encima de la mesa, para la reflexión colectiva, cómo lograr fortalecer la dimensión europea mediante la unidad de la izquierda transformadora, no sólo dentro de las Instituciones, sino, y sobre todo, en la movilización social para la defensa de los derechos y libertades.