Manifestación por la República 2024

El domingo 14 de abril, entre todos los actos conmemorativos y reivindicativos que tuvieron lugar en toda Asturias, culminamos con una manifestación recorriendo las calles de Oviedo.

Permitidme que comparta este texto:

Tenemos una manera diferente de entender el Estado, somos de una naturaleza profundamente democrática y social.

Algunas personas piensan que es sólo una cuestión de decidir entre dos opciones la monárquica o la republicana como si se tratara de una decisión de ocio “playa o montaña”.

La República es algo más que una alternativa de gobierno diferente a la monarquía; significa tener un Estado laico, solidario, con carácter social y participativo.

Los valores republicanos deben regir las decisiones políticas y nuestras vidas, el republicanismo es una manera de entender la vida, es una manera de vivir para y por la sociedad.

Las personas del 31 sabían que la única manera de extender estos valores era a través de la formación y educación fomentando la ciudadanía activa y solidaria. Siempre en lucha contra la reacción, comenzaron a construir un mundo diferente. Dejando su vida en el empeño por una sociedad justa.

En España, con el golpe de estado fascista y la Guerra Civil, no sólo perdimos la ocasión de ser el país de vanguardia que todavía soñamos, sino que además hizo explotar por los aires, con odio, persecución y muerte, un momento cultural y social  que fue disgregado en el exilio o en el silencio de las tumbas sin nombre.

A pesar del crimen y, en algunos casos, del olvido triste y vergonzoso, la España republicana y universal, el arte y expresión militante, trascendieron como nunca las fronteras de las horas.

Tras estos océanos de tiempo hoy y siempre lucharemos por una República Socialista en nuestro país y en el resto del mundo, sólo con esta conseguiremos justicia.

El republicanismo es unión del pueblo, es democracia, es un ideal de igualdad y justicia en la que cabemos todas, todas las personas que formamos nuestra clase, personas trabajadoras, intelectuales, o sin oficio, pero con conciencia de clase y un fin en común, la justicia y la libertad, pero no esa justicia y libertad que nos ofrece el sistema aplicando luego el pensamiento único, vetando medios de comunicación que solo quieren mostrar la realidad que los actuales dueños del mundo no quieren que veamos.

Nuestra justicia y libertad se basa en la verdad, en la igualdad, en que todas seamos partícipes y tengamos voz y poder de decisión sobre nuestra sociedad.

Luchamos por una sociedad en la que nadie sea algo por herencia, sino por valía, por esfuerzo, por dedicación hacia la sociedad.